N° de Edición 7013
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Coronavirus: los efectos de la pandemia en los barrios populares

Coronavirus: los efectos de la pandemia en los barrios populares.

La crisis económica profundizada por la emergencia sanitaria condujo a las organizaciones sociales a aumentar la asistencia hacia los que menos tienen.

En Diario NCO, entrevista exclusiva con el Padre Francisco “Paco” Olveira.

En el marco del avance del Coronavirus, el aislamiento social, preventivo y obligatorio tiene repercusiones en la economía argentina a partir del freno de todas las actividades laborales que no estén comprendidas dentro de la categoría de trabajos esenciales establecidos por el Gobierno.

En este contexto de crisis sanitaria se encuadra la situación socioeconómica en los barrios populares en los que los movimientos y las organizaciones sociales trabajan en la implementación de diversas estrategias para brindar asistencia a los vecinos y vecinas que más necesitan.

En este sentido, el sacerdote Francisco “Paco” Olveira, quien forma parte del Grupo de Curas en Opción por Los Pobres, dialogó con Diario NCO para brindar detalles acerca de la manera en que se vive la pandemia y el aislamiento social en los barrios.

En relación a la manera en que la pandemia afectó a los barrios y los vecinos, Olveira manifestó: «Es ambivalente la sensación que yo tengo. Algunas mamás solas, con hijos, que vivían de la asignación universal por hijo nada más y con la ayuda del comedor u otras instancias, están relativamente mejor paradas por la doble asignación, la tarjeta alimentaria y el ingreso familiar de emergencia aunque se licua mucho por el aumento de los precios y por los usureros que encima cobran un plus cuando pagan con la tarjeta alimentaria».

Asimismo, el entrevistado también se refirió a los grupos de trabajadores informales y señaló que «del otro lado está el que nunca fue a un comedor o nunca requirió ayuda porque trabajaba en sus changuitas, como albañiles, personas que laburan en negro, pero que hoy al quedarse sin poder ir a trabajar la están pasando difícil y hay presencia del Estado pero no alcanza, nada alcanza, sobre todo pensando que veníamos del infierno macrista».

Por otra parte, con respecto a las preocupaciones que le expresan los vecinos, el sacerdote apuntó: «Las inquietudes que plantean los vecinos, por una parte es que no se toma esto en broma, se sabe que es algo realmente complicado y se intenta salir lo menos posible, de la casa y del barrio; por otra parte la inquietud es cuánto va a durar, cuándo vamos a poder volver a ir a trabajar y en algunos casos la inquietud es si mañana voy a poder ‘darle de comer a mis hijos'».

«También se hace complicado el tema de la escuela porque la gente como mucho tiene un celular y cualquier material hay que Imprimirlo y eso sale dinero o a veces mandan demasiada tarea que no es posible por los medios tecnológicos llevarlo adelante o hay alguno que no tiene celular entonces no se entera de nada y la pandemia complica mucho, pero podemos decir que se está llevando con una relativa calma por ahora», agregó el párroco.

El aislamiento en los barrios populares

En cuanto a la manera en que se vive la cuarentena, el entrevistado sostuvo que «la cuarentena más que en la casa es en el barrio y es una cuarentena barrial por las condiciones de vida de las casas, por el hacinamiento y no es fácil hacer una cuarentena dentro de las casas, pero ahora en nuestros barrios si uno no sale como que tendría una cierta inmunidad porque si no vamos a buscar al virus, el virus no va a entrar en el barrio»

«Así que es así, una cuarentena en el barrio, donde hacemos cosas dentro del barrio como por ejemplo el albañil, que tiene una changuita adentro del barrio la sigue haciendo, pero lo que no se sale es afuera a no ser para ir a comprar  o por cuestiones indispensables y después se vive intentando, yendo al comedor a retirar la vianda o buscando ayuda ya que no se puede ir a trabajar», agregó Olveira.

Por otro lado, en relación a las medidas de cuidado para evitar el contagio que implementan quienes forman parte de los movimientos sociales que brindan asistencia en los barrios populares, el párroco manifestó que »  son las mismas, dentro de nuestras posibilidades. Nos saludamos con el codo que ya casi es natural, después tenemos alcohol en gel, el que puede y hemos repartido desde la capilla bastante alcohol en gel y si no es lavarse las manos lo más posible y el uso del barbijo también y la distancia entre unos y otros».

Trabajo conjunto para hacer frente a la pandemia

En cuanto al diálogo que se mantiene con el Gobierno, Olveira sostuvo que «la verdad que el diálogo es absolutamente fluido con los tres niveles de Gobierno, nacional, provincial y municipal y hasta nos reunimos con el presidente Alberto Fernández y gracias a Dios hay un Estado presente sino esto hubiera sido realmente la muerte».

Por otra parte, con respecto a lo que le puede expresar a la población en el contexto de la pandemia, el sacerdote expresó: «El mensaje es muy claro, quedate en casa pero que tu solidaridad no se quede en casa ya que todos y todas podemos hacer algo por los demás; el que tiene plata puede hacer una transferencia a cualquier organización que está poniendo el hombro, podemos cuidar del vecino, de la abuelita, estar atento al vecino que quizás le esté faltando algo en su casa».

«Eso es lo que veo acá en el barrio, viene un vecino y me dice ‘padre tal vecino está re mal, yo lo ayudé con lo que pude’ y lo otro que yo diría es que los más tienen, los multimillonarios no solo no se opongan sino que sean generosos en que claramente la situación que estamos viviendo es muy grave y ser generoso implica que ese impuesto pudiera ser para un mayor número de gente que pudiera ser para siempre y ojalá se pudiera ir a algo así y no viéndolo como una espoliación sino como un aporte al bien común, a una patria donde todos y todas entremos».

Historia de los que luchan por los que menos tienen 

Por otra parte, el entrevistado también se refirió al trabajo que realizan desde el Grupo de Curas en Opción por Los Pobres y explicó: «Nosotros no tenemos un trabajo unificado sino que cada uno en la zona y en el lugar donde está labura e intenta hacerlo desde la opción por los pobres y mirando desde la óptica de los más pobres».

Asimismo, Olveira agregó: «Los laburos pueden ser distintos aunque lógicamente estando los barrios más populares siempre hay cosas que hay que hacer, que es tener una pequeña farmacia, el comedor, pero nosotros intentamos hacerlo desde la óptica liberadora, por tanto no solamente asistir sino coordinar con movimientos sociales, con distintos grupos que luchen por la dignidad de nuestros barrios».

Por otra parte, el clérigo se refirió al lugar en el que se desempeña y comentó que «yo vivo en un asentamiento que se llama barrio Eva Perón, dentro de Libertad, Merlo y es una toma de hace cuatro años de un programa de viviendas que hacía planificación federal y que antes de terminarse, en parte porque en la era macrista no iba a ser continuado, se tomó».

Además, en relación a las condiciones de las viviendas del barrio en el que vive el sacerdote añadió:  «No tiene nada de infraestructura y muchas casas se tomaron en distintos grados de terminación o incluso algunas fueron, digamos, saqueadas porque le sacaron las ventanas, los techos y después los que las habitan la van mejorando».

Por otro lado, en cuanto al trabajo que ejerce en el barrio en que vive el párroco manifestó que «yo primero no separo entre lo religioso y lo social porque creo que todo lo que acompaña la dignidad del pueblo es algo de Dios y lo que va en contra de la dignidad del pueblo va en contra, es decir que si yo con mi vecino tenemos que cortar una ruta, por decir algo, o repartir alimentos o celebrar un bautismo o una misa, todo eso es divino».

«Después lo que hace un cura en el barrio, la parte más propiamente religiosa, son los bautismos, catecismo, las misas y el acompañamiento en lo que la gente le vaya pidiendo; después hay una tarea que tiene más que ver con lo asistencial, que depende de las circunstancias y así por ejemplo en el 2015 yo no tenía comedores, ahora lamentablemente tanto en la Isla Maciel, donde yo estaba antes, como acá en Libertad, tenemos comedores que dan de comer de lunes a lunes porque la malaria es muy grande», detalló el cura.

En este sentido, el entrevistado agregó: «También es acompañar a la gente y así por ejemplo ahora, en este tiempo del Coronavirus, ed desde imprimirle la tarea a los pibes que les mandan los profes a ayudarle a hacer el ingreso familiar de emergencia que hay tanta gente que no sabe hacerlo o que quizás ni siquiera tiene móvil y datos y después tiene que ver también con la parte de organizarse, de juntarnos como vecinos y de trabajar junto con otras organizaciones para defender nuestros derechos, que va a cambiar mucho depende del Gobierno que uno tenga».

Por último, Olveira destacó otras acciones que llevan a cabo desde el grupo y remarcó: «Añado que muchas veces sustituimos al Estado y otras trabajamos en conjunto con el Estado y después hay otra cosa que es de denuncia, yo sobre todo, nosotros, los curas en opción por los pobres intentamos denunciar todo aquello que nos parece que atenta contra la vida de nuestro pueblo».

Fuente fotografía: lanacion.com.ar y nuevatribuna.es.

 

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