N° de Edición 7013
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La crueldad de la industria lechera nacional

La crueldad de la industria lechera nacional.

Los métodos usados por los productores de leche fueron evidenciados en la alfombra roja de Hollywood, y Sinergia Animal, una ONG que lucha por los derechos de los animales, difundió una investigación sobre la producción de los tambos en nuestro país.

Joaquín Phoenix, ganador del Oscar a mejor actor por “Joker”, dio un extenso discurso en el que se refirió, no solo a las luchas por la igualdad de género, sino también por los derechos de los animales. El actor es vegano, y aprovechó esta oportunidad para pronunciarse en contra de la industria lechera, y dejó en evidencia un sistema cruel de explotación.

Mientras recibía el galardón, Phoenix habló “por los que no tienen voz”: «Nos sentimos con el derecho de inseminar una vaca y cuando ella da a luz, le robamos a su bebé. Su llanto de angustia es inconfundible. Y entonces tomamos la leche que debería ser para el ternero y la ponemos en nuestro café y en nuestro cereal”.

En este marco, Sinergia Animal, una ONG internacional que trabaja en los países de Sudamérica y Sudeste Asiático para disminuir el sufrimiento de los animales explotados por la industria alimentaria y generar conciencia en la sociedad sobre el consumo de animales, difundió una investigación que muestra la realidad de la industria lechera en la Argentina.

Romina Viscarret, coordinadora de Sinergia Argentina, indicó: «Está más cerca de lo que imaginamos, es muy probable que la leche que la mayoría de las personas consume en nuestro país, provenga de un sistema cruel como el descrito por Joaquín Phoenix».

Un sistema cruel

La ONG explicó que “la industria láctea es considerada como una de las más crueles con los animales”, y en la Argentina, alrededor de 3,5 millones de vacas son explotadas por medio de métodos que en otras regiones del mundo están prohibidas.

Según lo difundido, los productores de los tambos argentinos separan a los terneros de sus madres después del nacimiento para que los animales “no tengan lazos afectivos”. Las crías son atadas con cuerdas o confinadas en jaulas con poco espacio para que no puedan moverse de forma libre.

La investigación determinó que “el frío, la nutrición deficiente y la restricción de movimiento pueden causar graves problemas de salud” en los terneros, que sufren cuadros graves de diarrea. La mortalidad de las crías llega al 20 por ciento.

En el informe, Sinergia Animal explicó que, después de los dos o tres meses, los machos son enviados al matadero y usados en la industria de la carne, y las hembras son iniciadas en el ciclo de producción de leche.

Vacas flacas

Además, la ONG indicó que las vacas serán inseminadas varias veces durante su vida, pero nunca tendrán contacto con los terneros, ya que serán usadas como productoras de leche durante 300 días, aproximadamente.

“Es increíble el nivel de abuso hacia estos animales. Solo dos horas después del nacimiento, los terneros son separados de sus madres para ser enviados a un sistema de aislamiento e inmovilización, amarrados con cuerdas cortas en campos abiertos”, remarcó Viscarret.

Y agregó: “Como si eso fuera poco, los dejan sin ningún resguardo, ninguna protección contra la lluvia, el calor y el frío. Ningún bebé, de ninguna especie, merece ser tratado así”.

Esta situación de vida provoca en la vaca diversos problemas de salud como mastitis, que son infecciones en las mamas, inflamaciones y enfermedades en sus patas, por lo que renguean. Cuando dejan de ser productivas, las envían al matadero.

Los investigadores documentaron la existencia de animales en condiciones terribles, con cuadros de desnutrición severos, suciedad y hacinamiento en el Mercado de Hacienda, donde son vendidas para ser sacrificadas.

Un cambio posible

A pesar de que estos métodos resultan crueles, son muy comunes en la producción lechera nacional, pero la modificación de este sistema es posible. Por ejemplo, la Unión Europea ha prohibido estas prácticas y los terneros no pueden ser atados durante más de una hora.

El discurso de Phoenix durante la entrega de los Oscar abrió el debate e invitó a la reflexión. El actor consideró que sería posible que los seres humanos usen el “amor y la compasión” como principio para cambiar los hábitos en favor del medio ambiente.

“Dejar de consumir productos de origen animal como carnes, leche y huevos es más simple de lo que parece, y tiene un impacto enorme para los animales, el medio ambiente y también para nuestra salud”, concluyó Viscarret.

Fuente/Fotos: Sinergia Animal Argentina

 

 

 

 

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