N° de Edición 7265
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San Justo: Bancas con historia


En el centro Cultural Vaccarezza están ordenadas (como en el viejo HCD matancero – hoy Salón Malinas Argentinas del Palacio Municipal -) las viejas butacas de los ediles de La Matanza.
Hacia el final del salón, después del mostrador de control de ingreso donde uno se hace anunciar para acceder a lo despachos de los Concejales, en el anexo del Concejo Deliberante local sobre la Avda. Illia, se encuentran los sillones y bancas del antiguo Concejales Deliberante de La Matanza que se usaron en el viejo recinto, hoy convertido en salón de actos.
Estás bancas estuvieron en uso desde el año 1973, según recuerda Miguel Ángel Cisotto uno de los integrantes del personal del HCD con más antigüedad y memoria.
“Las bancas fueron compradas en 1973, después del gobierno de Lanuse, dado que el recinto para el funcionamiento del Concejo Deliberante no tenía las comodidades necesarias para su normal funcionamiento” recuerda Cisotto y agrega que “Cuando vino la dictadura militar del ’76 (1976), los milicos vendieron las bancas a un negocio de compra – venta de muebles y se olvidaron de las mismas”.
Miguel Cisotto afirma que “Los milicos no tenían intención de volver a la democracia, por eso vendieron las bancas” y nos cuenta que “En noviembre del ’83 (10 de diciembre de 1983 fecha del retorno a la democracia) se estaba preparando todo para la asunción del Intendente y los Concejales, pero no había bancas para que funcione el Concejo, entonces el “viejo Federico” (por Federico Pedro Russo ex Intendente de La Matanza) habla con el interventor militar y lo convence de comprar las mismas bancas que vendieron ellos”.
“Sólo Federico podía saber eso” afirma Cisotto y señala que “Federico sabía a quién le habían vendido las bancas y habló con el dueño del negocio para que las guarde y las cuide. Sólo él podía saber esas cosas; de dónde estaban las viejas bancas, hablar con el tipo del negocio, convencerlo que las guarde durante siete años en buen estado, porque cuando vinieron no se tuvieron que hacer casi reparaciones, se cambiaron solamente algunas rueditas y se lustró la madera, nada más” y recuerda que “El día que fueron a buscar las bancas fue una fiesta, las fue a buscar en el camión del municipio Francisco Guidi”.

¿No es tiempo de un museo?

Me parece que es tiempo de un museo del Honorable Concejo Deliberante, tenemos las butacas casi intactas y debe existir en algún lado el archivo taquigráfico del HCD. Hay suficientes materiales para iniciar un museo, en esas bancas se sentaron cómo Concejales tres de los últimos cuatro Intendentes Municipales, Héctor Cozzi, Francisco Di Leva y Fernando Espinosa; esas bancas escucharon intervenciones de Concejales como Ricardo Rolleri, Víctor Orsingher, Javier Rodrìquez, Herminio Bayón, Héctor Echeverría, José De Miguel, Jacinto Aluy, Luis Lata, Andrés Bevilacqua, Manuel Atencio, el querido Juan Carlos De Bella, María Elena Argañaraz, Salvador Morales, Carmelo Affatatto, Pedro Ramírez, Luis Lata, Néstor García, Francisco Arena, Silvia Caprino, Manuel Fresco, Alfredo Marchegiani, Silvia Brogna , Eduardo Gladysz, Osvaldo López rey, el querido y respetado Manuel Arredondo, Carlos Bertune, Luis D’Elía, Ana Devalle, Néstor Barissone, Víctor “Bocha” De Paula, Hugo Fernández, Roberto Rossi, Eduardo “Perro” Moll, Daniel Barrera, Juan Carlos Haljan, el querido, admirado y recordado por Espinoza el día de su asunción, Mario Solano y tantos otros Concejales que han servido fielmente al pueblo matancero, que se merecen que en un espacio, aunque no sea más que simbólico, se recuerde su trabajo en pos del bienestar del pueblo matancero.

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