N° de Edición 7269
La MatanzaPolítica

San Justo: Multitudinaria Marcha De La APDH Contra La Violencia Institucional Y La Impunidad

TESTESTE

MARCHA 1

Numerosas organizaciones sociales y políticas apoyaron al militante Pablo Pimentel ante la causa armada en su contra por los policías procesados por la muerte de Gabriel Blanco. Su padre detalló las marcas de la paliza fatal que sufrió el joven en la comisaria de Isidro Casanova en 2007.

Por: Valeria Villanueva

Villanueva.valeriavirginia@gmail.com

 

“Parece mentira que a 40 años de un golpe militar genocida volvamos otra vez a caminar las calles de los barrios a reclamar justicia”, lamentó una señora mayor de edad y de voluntad, con pañuelo blanco en su cabeza: Mirta Baravalle, Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, resumió la indignación con  la que marchó 18 cuadras junto a cientos de jóvenes, militantes y vecinos, la tarde del pasado lunes en San Justo.

Una gruesa columna de más de dos cuadras de largo partió de la rotonda de Camino de cintura y Ruta 3 con banderas, bombos y pancartas para denunciar las injurias, calumnias e intimidaciones que a los miembros de la APDH La Matanza y su presidente Pablo Pimentel –acusado de extorsión- por parte de la defensa de los 3 policías procesados por matar a golpes al joven Gabriel Blanco en la comisaría de San Carlos, Isidro Casanova, en 2007.

“Esta marcha se la debemos a Gabriel, a Luciano, a los chicos del interior que están padeciendo esa persecución permanente”, aclaró el referente, acompañado de varios padres que, al igual que Teófilo Blanco y Carmen, perdieron a sus hijos en manos de fuerzas del Estado: Mónica Alegre, madre de Luciano Arruga, Alberto Santillán, padre de Darío, asesinado en la masacre de Puente Pueyrredón, y otra de las referentes de Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas.

MARCHA 2

También se hicieron presentes el Padre Bachi del Barrio Almafuerte; Amanda, mujer de Felix Díaz del acampe Quom; Nilo Cayuqueo de la comunidad mapuche; Jorge Altamira, del Partido Obrero; Romina del Plá, de Suteba Matanza; José Schulman, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, miembros de Hijos-La Matanza, Autoconvocados contra la Ceamse González Catán, y referentes locales de la CTA, la CCC, PTS, PO y Patria Grande.

Tras pasar en silencio delante del recinto municipal y de la comisaría, se realizó el acto central frente a los Tribunales de San Justo (Monseñor Marcón y Florencio Varela), donde hace dos meses se encontraron con pasacalles que acusaban de corrupto a Pimentel y a la APDH de armar causas, y donde hace 9 años el papá de Gabriel Blanco esperó durante 8hs que le entregaran el cuerpo de su hijo, asesinado a golpes horas antes en la comisaría.

MARCHA 3

“Nos tocan a uno, nos tocan a todos”

Es el lema que han adoptado para denunciar la persecución y amenazas que vienen sufriendo miembros de la APDH y sus familiares, como golpizas, ser perseguidos, apuntados con un arma, y es el que pronunció una vez más Pimentel entre aplausos.

“Basta a aquellos señores que se dicen doctores abogados, que están matriculados, que en forma perversa han utilizado lo más vulnerable que tiene una sociedad que son los presos”, aseguró, en referencia a los testimonios falseados que presentó la defensa de los efectivos procesados en el caso Blanco.

Pero el referente insistió en que la violencia institucional es un problema de más jerarquía: “El 4 de mayo hemos repartido cartas, al ministro del Interior, Florencio Randazzo, al gobernador Daniel Scioli y al intendente Fernando Espinoza, pero ninguno ha respondido. Sepa Sr gobernador que acá el responsable no es el jefe de la departamental sobre la policía, acá es usted quien tiene que vigilar y ver cómo obra la policía”.

MARCHA 4

La muerte de Gabriel, la de Luciano y la de otros tantos pibes

“Yo soy Teófilo Blanco, papá de Gabriel Blanco a quien mató la policía el 1° de marzo de 2007”, comenzó el hombre a relatar la última vez que vio a su hijo y las torturas que terminaron con su vida, frente a los cientos de presentes y acompañado de su hijo menor.

Según recordó, el joven se fue con su mujer y su hijo, hoy de 10 años, a comprarle un regalo a su hermana, y la fue a visitar solo. “Cuando llegó a la casa de mi hija  le encerró la policía, lo puso contra la camioneta y le empezaron a pegar, patadas, piñas, de todo, y sale mi nieta llorando pidiendo por favor que no le peguen. Eran como las 5 de la tarde”.

“Mi nieta vino a avisarle a la mujer de mi hijo, fueron a la comisaría de San Carlos y él no estaba, le trajeron como a las 7 de la tarde. El pidió hablar con la señora porque él sabía que lo iban a matar”, aseguró Teófilo, quien había presenciado la amenaza en otra oportunidad por parte de los policías: “Negro, el día que te agarremos vas a desaparecer”.

Y continuó: “Gabriel quería ver al chiquito, gritaba, Mi nuera le pidió a la policía que estaba de guardia hablar con mi hijo, que lo iba a tranquilizar, y ellos le dijeron ‘no, usted váyase a su casa que nosotros nos vamos a encargar de él.

Para las 9 de la noche le mataron a golpes.

Después simularon que se había ahorcado. Y él no se ahorcó, ellos lo mataron a golpes.

Llevaron el cuerpo al hospital 21. Yo me entero a las 7 de la mañana, vengo a la comisaría y hablo con el comisario Inunday, yo quería ver a mi hijo.

Vine a hablar con la fiscal Ochoa, me tomó declaración a las 8.30 de la mañana y le pedí que me entregara el cuerpo de mi hijo.

Eran las 4.30 de la tarde y aparece la doctora Ochoa y me dice ‘vaya a su casa que el cuerpo de su hijo está allá’

Llego a mi casa, se veló en la casa el cuerpo de mi hijo.

Ellos lo habían disfrazado, le pegaron toda la mortaja así por la frente, las manos, cosa que no se vean los golpes.

Fue cuando mi hijo abrió la boca y se notaba que le faltaban los dientes. Entonces empezamos a revisar, estaba quebrado por todos lados, tenía moretones por todos lados, tenía tierra en la espalda, quiere decir que lo mataron en el piso porque lo tenían sin camisa”.

MARCHA

Allí es cuando aparece Pablo Pimentel y la APDH en el relato de Blanco, inmensamente agradecido por la ayuda que le brindó apenas fue a pedírsela: “Gracias a don Pablo hoy tenemos presos a los 3 policías que mataron a mi hijo”.

Y explicó que, mientras que varios presos coincidieron en declarar haber escuchado a Gabriel gritando en la comisaría, otros declararon que desde la APDH los extorsionaron para declarar a favor, “y eso no fue así, Pablo es incapaz de hacer algo así”.

Y siguió: “Don Pablo pidió la segunda autopsia, se hizo en Lomas de Zamora, y don Linares que era el forense de la parte nuestra, cuando salió me dijo ‘Blanco, quédese tranquilo, esto es tortura seguida de muerte”.

“Costó 6 años meterle presos a los policías”, concluyó.

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