N° de Edición 7013
Opinión

Enfoque: «La otra mejilla». Por: Carlos Enrique Galli

ENFOQUE

 

Luego del impasse de algunos días en que prescribí  a mi  teclado una pequeña dosis de mutismo, retomo esta tarde la actividad sumido en una mezcla formidable de sensaciones tales como, furia, rabia, irritación, estupor  e impotencia, entremezcladas con fortísimos reclamos de defensa y de justicia, rechazando, al mismo tiempo, a pensar siquiera en un exiguo gesto de paciencia, resignación  o abandono de tan desemejante contienda contra el régimen establecido hacia nuestro pueblo.

Por: Carlos Enrique Galli

carlosgalli@yahoo.com 

Al ser totalmente profano en el tema que da título a esta nota, sin intentar en lo más mínimo ser exegeta de algún párrafo bíblico, y mucho menos del pensamiento de los pocos compañeros con que compartiré la misma o de los millones que no se enterarán, citaré textualmente el versículo Mateo 5:39 “No resistan al que es inicuo; antes bien, al que te de una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra”.

Desconozco ante  qué contexto se hallaba Jesús al pronunciarlas y si las mismas son textuales o metafóricas, pero yo, a esta altura de mi casi septuagenaria existencia, siento que he colmado la capacidad de permeabilidad a los sopapos que me propinaron los gobiernos de turno. Tal vez pueda ejemplificar mejor mis pensamientos evocando una serie de comienzos de la década del 70”, donde su protagonista, David Carradine, a la sazón monje budista experto en Kung Fu,  absorbía durante todo el capítulo golpes, afrentas y humillaciones sin hesitar, hasta que, casi al final, desplegando todas sus habilidades, y activando admiración en la pantalla, daba cuenta de sus agresores despertando en mí una inmensa sensación de “equidad”.

Mi más reciente disparador, el que me hizo  abandonar la comodidad de la poltrona, fue el prestar atención a la página  WWW.ELDESTAPEWEB.COM de Internet, y ver la primera emisión del programa censurado por TV al periodista Roberto Navarro  titulado “Economía Política”,  donde exhibe pruebas por él denominadas “La corrupción de Macri”,  revelando escandalosos vínculos con su sempiterno cófrade, el empresario Nicolás “Niki” Caputo.

A esta altura -escasa por cierto-  de su arrendamiento transitorio a la casa de gobierno, ha desplegado tantas y tan profundas acciones en desmedro de una población que -más temprano que tarde-  reeditará, tal vez sin las sutilezas del fraile, los cruentos sucesos del 19 y 20 de diciembre de 2001, donde se expulsó al cretino (necio, estúpido, de escaso entendimiento) F. de la Rúa.

Qué son, sino buscar esa reacción, los miles y miles de cesanteados actuales y futuros, la devaluación, la inflación galopante que ya ha obligado a muchísimos argentinos a revolver basura para sustentarse, su impúdica invitación a B Obama en tan emblemática fecha, su insolente viaje en el helicóptero de un magnate inglés apropiador de nuestro suelo, (¿para practicar?), la desfachatez de sus PROcesados ministros y secretarios, el desmantelamiento total de organismos de control de toda índole, la construcción delirante de un relato paradisíaco de la realidad, la exhibición procaz y en continuado de un vídeo editado  y lo último, lo más ominoso, humillante y gravoso,  la toma de deuda para engordar las falquitreras de un pirata que suplantó el garfio y la espada por abogados voraces  más  la adquisición de un juez tan envilecido como decrépito.

Mención aparte para una necesaria aclaración y una concreta acusación: La codicia, las sabrosas comisiones que (abonaremos) cobrarán los gestores, más  la resignación de soberanía política y económica, no hubiera sido posible sin la interesada colaboración de nuestros representantes en las Cámaras, refiriéndome concretamente al FPV, sus diputados, senadores, gobernadores, intendentes y hasta concejales, los que, en aras de migajas posteriores, no dudaron en cerrar ojos y tapar oídos ante nuestros reclamos, sus mandantes.

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