N° de Edición 6831
Opinión

Cinco desastres del FMI en el mundo muestran por qué no hay que pagar la deuda

Cinco desastres del FMI en el mundo muestran por qué no hay que pagar la deuda.

Te mostramos 5 ejemplos donde los planes de «ayuda» del FMI llevaron al desastre a los trabajadores y el pueblo pobre para garantizar las ganancias de los grandes bancos y capitalistas.

Belén Piccoli
belenpiccoli@gmail.com

Varios países del mundo tuvieron en los últimos años sus economías controladas por el FMI. Las recetas son todas parecidas y los resultados son la quiebra y el padecimiento de millones, pero eso sí, con generosas ganancias para un puñado de bancos y especuladores.

Pero vayamos a nuestro primer ejemplo, muy reciente:

1) Sudán

El “país de las pirámides”. Sí, Sudán tiene más pirámides que su vecino Egipto. Pero además de pirámides, tiene una enorme crisis económica, tras años de seguir las recomendaciones del FMI, como la devaluación de la moneda y el aumento del precio de los combustibles. Estas medidas dejaron a 20 millones de habitantes hundidos en la pobreza, casi la mitad de la población, y la inflación en 2018 llegó al 70%. Una de las medidas más brutales fue la quita del subsidio a la harina. Fue tal la desesperación que generó el hambre, que miles salieron a las calles en las que se llamaron las Revueltas del pan. A pesar de la brutal represión que dejó a decenas de muertos, las revueltas terminaron con el gobierno de Omar Al Bashir y los manifestantes aún siguen en las calles.

Pero volvamos a América Latina

2) Haití

En las Antillas. Ocupado durante 15 años por fuerzas militares extranjeras. Más de 10 millones de habitantes sobreviven en Haití con menos de 2 dólares diarios, y la economía tuvo una de las tasas más bajas de crecimiento de la región. A mediados de 2018 el primer ministro Lafontant tuvo que renunciar después de haber anunciado aumento en los precios de los combustibles, dictado… ¿Por quién? Por el FMI… lo que fue contestado con movilizaciones, protestas y cortes de calles en las principales ciudades del país.

Otro país que comenzó a recorrer camino al desastre es

3) Costa Rica

La deuda pública de este país centroamericano se multiplicó casi por 5 en la última década. Ese endeudamiento por supuesto que no fue para mejorar la vida de la población. El desempleo en Costa Rica en 2018 superó el 11%. Entre la juventud superó el 31%. Y entre las jóvenes mujeres, superó el 37%. Pero además de la desocupación, el FMI exigió al gobierno una reforma tributaria, que fue aprobada en diciembre de 2018 a pesar de ser rechazada por casi 9 de cada diez personas. El gobierno de Carlos Alvarado puso impuestos al consumo de la población mientras los empresarios evaden impuestos al por mayor. Estalló Costa Rica. Entre abril y octubre se desataron manifestaciones multitudinarias de trabajadores y estudiantes, que culminó en una histórica huelga general que duró un mes. Solo la acción de los sindicatos burocráticos, que levantó la huelga y sacó a los trabajadores de las calles, pudo evitar la derrota de la odiosa reforma del FMI.

Los que piensan que los desastres del FMI están reservados para los países de África o América Latina están muy equivocados. Nos vamos a Europa.

4) Grecia

Grecia es un caso muy particular. Tsipras ganó las elecciones en medio de una gran crisis económica diciendo que no había que ajustar. Una vez en el gobierno, por las dudas, convocó a la gente otra vez a las urnas, esta vez para decidir si había que ajustar o no. Era el tercer ajuste exigido por el FMI y otros organismos internacionales. La gente dijo que no. ¿Qué hizo el gobierno de Tsipras? Ajustó, implementó 13 reformas anti populares seguidas. Estalló Grecia. Hoy, después de años de recesión, Grecia tiene un crecimiento ínfimo, con una desocupación que supera el 20% de la población y más de 300.000 personas tuvieron que dejar el país en busca de trabajo. ¿La deuda? Nunca dejó de aumentar.

Vayamos a nuestro último ejemplo, un país que algunos ponen como ejemplo virtuoso de salida renegociada de la mano del FMI.

5) Portugal

Junto con Grecia, Portugal formaba parte del grupo de los PIGS, que significa «cerdo» en inglés, el grupo de las cuatro economías europeas caídas en desgracia. En el 2010, entró en una crisis de deuda muy fuerte y en 2011 empezó a recibir la «ayuda» del FMI. Portugal renegoció su deuda recién en el 2015. Fueron cuatro largos años de ajustes, tierra arrasada para trabajadoras y trabajadores portugueses. La reforma laboral, por ejemplo, facilitó los despidos, recortó el seguro desempleo, hizo más difícil cobrarlo, implementó algo parecido al banco de horas, ese «te llamo cuando te necesite» con el que sueñan todos los patrones del mundo. Para la juventud fue catastrófico: si sos joven hoy en Portugal, tenés 3 o 4 veces más chance de estar desocupado que si sos adulto. Así fue como lograron aumentar las ganancias de los empresarios y tentar a algunos inversores. Además de la reforma laboral, que sigue avanzando, redujeron el presupuesto para la educación, y el presupuesto de la salud pública fue el menor de los últimos 15 años. Explotaron las huelgas, sobre todo de docentes, ferroviarios y trabajadores de la salud, que se niegan a ser les que paguen el ajuste y aceptar las migajas del gobierno. Para colmo, así y todo, el crecimiento económico de Portugal es muy modesto y la deuda hoy es mayor que antes.

Podríamos seguir dando ejemplos que demuestran que hay que romper con el FMI, pero estos que te mostramos dejan claro el mecanismo perverso de la deuda y este verdadero usurero internacional.

El mecanismo perverso del FMI

Le presta dólares a los gobiernos para que paguen deudas usurarias y fraudulentas. Generan una bola de nieve de deuda para pagar deuda que termina siendo impagable, lo que obliga a renegociarla una y otra vez. En cada renegociación los gobiernos obtienen plazo y nuevos préstamos, a cambio de reformas estructurales, que podríamos llamar las del «Robin Hood al revés»: que permitirán precarizar más el trabajo principalmente de jóvenes y mujeres, bajar más las jubilaciones, entregar los recursos naturales, empobrecer al país, para financiar la fuga de capitales y los bancos intermediarios de la deuda como el Citibank, el Deutsche Bank, el Santander, el BBVA, y garantizar las ganancias de los empresarios nacionales e internacionales. Es acá donde reside la clave de este saqueo sin fin.

Si querés saber más sobre el FMI, qué es y como funciona, podés ver un video de La Izquierda Diario Historia que te va a sacar todas las dudas.

Acá en Argentina, donde el gobierno de Mauricio Macri es un fanático de las medidas de ajuste y volvió a pactar con el Fondo, ya pasaron varias medidas de ajuste, como el aumento sideral de las tarifas de servicios públicos y transporte y la baja de salario por medio de una inflación récord. Hay quienes dicen que lo peor ya pasó y que ahora solo queda esperar a las elecciones, que se hacen ahora en Octubre. Pero como muestran los ejemplos que mostramos en este video, lo peor va a venir de la mano de la renegociación y las reformas estructurales que va a exigir el FMI. Por eso el Frente de Izquierda dice que hay que romper con el FMI y no pagar la deuda externa: “son ellos o nosotros».

Un último dato, si querés profundizar sobre cómo funciona el capitalismo y sus variados mecanismos «Robin Hood al revés», te recomiendo este libro de Ediciones IPS, «Para entender la explotación capitalista», una imperdible compilación de textos de Karl Marx, Friedrich Engels y Ernest Mandel, que te van a mostrar por qué la explotación no es un exceso de algunos capitalistas sino que es el corazón, la fuente del sistema, y que no tiene nada de natural, de hecho no existe desde siempre y puede dejar de existir.

Fuente: https://youtu.be/fIrRN4hu5iw

 

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