N° de Edición 6960
Opinión

8 N, Jaque!

Foto TELAM
Por Oscar Roberto Pettinato
Después de esta manifestación que desbordó cual marea humana distintos puntos de la Ciudad, el frente de la quinta de Olivos, el interior del país y en menor grado obviamente, consulados y embajadas en el exterior, no caben dudas de al menos dos realidades. La sociedad está fracturada y al gobierno con mas trebejos en el tablero, las minorías le cantaron Jaque!.
Y no mucho más voy a intentar analizar desde mi humilde subjetividad.
Porque será histórico, imponente e inigualable, para los intereses corporativos amenazados, que repartieron no con mucha fortuna algo de cotillón. Espectacular para algunos políticos de la oposición, con poco o nada que ofrecer, que intentaron subirse al carro vencedor de una expresión pacifica y democrática.
Y ninguneada desde el sector mas ortodoxo del poder, que ya trataba de mostrar fotos tempraneras donde se viera poco o nada de lo que fue la hora pico de concentración e intentaba cambiar el discurso de 6-7-8, DÉlía, o Anibal Fernández de los días anteriores, ya que si semejante concentración popular simultanea bulliciosa auto-movilizada algo que no se destaca debidamente, porque en cualquier acto oficialista u opositor, para lograr un mínimo marco hay que dibujar enormes pancartas y poner micros a mansalva. Reconocer que esta vez no fue ese hecho el que logró y garantizó la convocatoria sería no solo un acto de justicia sino un acto de grandeza.
Si esa MOVILIZACION fuera la expresión del poder convocante de la «extrema derecha» Biondini tendría serias posibilidades de ser el próximo presidente. Con todo respeto no creo que sea posible.
Pero, pero ¿no habrá habido potenciales manifestantes que ante la duda de que fuera la marcha de Clarin, de Macri, de Biondini o de la Sociedad Rural prefirió verlo por TV?
Creo que fue tan imponente como heterogénea, que lo más homogéneo, fue la necesidad de ser escuchados…
Hoy todo volverá a ser, oficialismo y oposición, gobierno vs clarín, 6-7-8 vs TN, Altamira contra «todos». Pero la gente grito Jaque! en estas condiciones no creo que pase de una advertencia, pero si la sordera es crónica, no se ajusta el rumbo, el ninguneo es constante… Lo vaticino Cristina en su tiwter en relación al triunfo de Obama «Miente, miente, manipula, manipula, pero la verdad y la democracia se siguen definiendo en las urnas» ¡Y al que le quepa el poncho que se lo ponga!

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  1. LA COLUMNA DE LA SEMANA

    El enemigo externo

    domingo, 04 de noviembre de 2012

    Por: LUIS DOMENIANNI

    El enemigo externo
    Cristina Kirchner aseguró que atenderá con dólares los próximos vencimientos de la deuda externa que operan dentro de treinta días.

    Ya está. Nuevo invento del “relato” para echar las culpas sobre otros. Y esta vez, es muy bueno. Ya no se trata de algún sector interno. No es el campo. Ni los jueces. Ni la oposición. Ni la CGT de Moyano. Ni la CTA de Micheli. Ni los piqueteros no oficialistas. No. Son los de afuera. Pero, el hallazgo es que no son los malos. Como fue el Fondo Monetario. Ahora, son los muy malos. Esta vez son los “fondos buitres”. Unas aves de rapiña financieras. Un grupo de “carroñeros” dispuestos a todo. Capaces hasta de quedarse con la Fragata Libertad. Un conjunto de “hienas” que maquinan y ponen en práctica una campaña anti argentina para abultar más sus “mal habidos” bolsillos. Pretenden que el “exitoso” modelo “nac and pop” K fracase. Que los males caigan todos sobre este país ejemplo de…
    Y, por supuesto, gozan del apoyo del odiado aliado interno: el grupo Clarín culpable de todos los daños que padece el país contra los que el gobierno K lucha denodadamente. Lucha que sólo puede ser exitosa si mediante el mero trámite de una reforma constitucional, el pueblo argentino comprende que su felicidad depende exclusivamente de la reelección indefinida de su heroína, prócer y conductora Cristina Kirchner.
    Una felicidad que nada tiene que ver con la falta de inversiones. Que no depende de incrementar la producción. Que es independiente de la creación de puestos de trabajo. Que nunca es disminuida por la inseguridad, que sólo es una sensación. Que en nada le afecta la inflación que no existe. Que es autónoma de la corrupción de los funcionarios. Que no repara ni en el estado de derecho, ni en la seguridad jurídica. Que se construye con impuesto a las ganancias para casi todos. Que se edifica con “manotazos” al ANSES de los jubilados, al Banco Central, al PAMI, al Banco Nación, a los seguros.
    Que es tan plena que, en cualquier momento, justificará el apropiarse de las obras sociales gremiales. Y/o de empresas privadas como los aeropuertos.
    Que consiguió para la Argentina el “fin anhelado” de la pérdida del autoabastecimiento de hidrocarburos. O que “logró” el récord en materia de accidentes ferroviarios. Que alcanzó una profundización inédita de la pésima calidad de la educación pública. Y que, como ningún otro gobierno en la historia, venció en la batalla por la unidad nacional e hizo añicos al “odiado” federalismo.
    Contra ese modelo de felicidad total, trabajan, maquinan, conspiran y actúan los “fondos buitres” en su pretensión subversiva de cobrar… lo que se les debe.

    “La rapiña”

    ¿Qué son los “fondos buitres”? Son comunes y corrientes fondos de inversión. Donde colocan su dinero ahorristas de cualquier parte del mundo, también argentinos, para que los manejen profesionales de las finanzas con el objetivo de maximizar los rendimientos, algo que jamás podrían lograr dichos inversores si actúan individualmente.
    ¿Cómo operan? En primer lugar, denuncian domicilios en países denominados “paraísos fiscales” donde la presión impositiva es menor, elemento que forma parte central de la maximización de rendimientos. Por ejemplo, las caribeñas islas Caimán.
    En segundo término compran a muy bajo precio títulos públicos o privados -por lo general los primeros- que ofrecen altos rendimientos o que su recuperación por parte de los estados emisores implica fuertes ganancias aún cuando dicha recuperación se demore en el tiempo.
    Con relación a la Argentina, los “fondos buitre” poseen títulos de la deuda externa, gran parte de los cuales fueron adquiridos en el denominado mercado secundario cuando el país, bajo la efímera presidencia de Adolfo Rodríguez Sáa, declaró el “default”, es decir el no pago de sus deudas.
    Se denomina mercado secundario al constituido por la compra venta de títulos públicos que ya están en poder de particulares, en contraposición al mercado primario conformado por la suscripción directa de los títulos cuando son emitidos por los estados.
    El “default” de Rodríguez Sáa implicó, como era previsible, una caída sustancial de la cotización de los distintos títulos de la deuda externa argentina. Así, los denominados “fondos buitres” los adquirieron por un valor hasta cinco veces inferior al nominal. En otras palabras, un título emitido por la Argentina por un valor nominal de cien dólares, fue re comprado por los fondos por veinte o algo más de dólares.
    La normativa internacional impide que los propios estados emisores rescaten sus títulos al valor del mercado secundario. Deben hacerlo al valor nominal. No es injusto, sino lógico. Si así no fuese, un estado recibiría 100 dólares al emitir su título, luego dejaría de pagarlo para que su valor cayese y, finalmente, lo rescataría a 20 ó 30 dólares. Sería una estafa institucional.
    Al comprar a 20 o algo más de dólares un título cuyo valor nominal es cien porque el país entró en default, los “fondos buitre” saben que deberán pleitear en los tribunales para cobrar. También saben que cuando lo hagan, aún si dejaron de percibir intereses durante muchos años, la recuperación compensará con creces pérdidas y molestias.
    Sencillo, una muy buena inversión de otro tipo generaría un interés de, por ejemplo, un cinco por ciento anual. Así, se invirtieron 20 dólares, al cabo de diez años, con intereses incluidos, estarían en condiciones de percibir 30 dólares o algo más de 35 si los intereses fuesen acumulativos. Si en lugar de esos 35 dólares, reciben los 100 más los intereses del valor nominal del título, negocio ultra redondo.
    ¿Es legal? Por supuesto que es legal. Son las reglas del capitalismo. A diferencia de los privados, los países no pueden declarar la bancarrota, así que, en algún momento, la acreencia será cobrada.
    Esa y no otra es la “rapiña” de los denominados “fondos buitre”.

    La campaña antiargentina

    Cristina Kirchner nos habla a los argentinos como si fuésemos tontos e ignorantes. Es posible que algunos lo sean. A otros, les conviene serlo. Y la enorme mayoría no se ocupa, ni le interesa comprender cuestiones técnicas pero saben medir muy bien las consecuencias personales del manejo económico, aunque no esté en condiciones de dilucidar las causas.
    Los argentinos votaron masivamente a Cristina Kirchner hace exactamente un año porque las consecuencias, en aquel momento, de su política económica eran favorables. Un creciente consumo justificó dicho voto.
    De nada servían pues las alertas que algunos emitíamos sobre lo efímero de aquel “éxito” y sobre las bases más que endebles sobre las cuales se apoyaba. De nada servía mencionar el astronómico y creciente gasto público cuya consecuencia inevitable debía ser la inflación. De nada servía, advertir sobre el consecuente atraso cambiario que iba a complicar las exportaciones y, por ende, dificultar los pagos externos. De nada servía, hablar del peligro energético ni de la falta de inversiones que redundarían en cuellos de botella para la economía argentina y, por ende, para el bolsillo de cada uno de los que habitamos este país.
    Sin dudas, gran parte de los argentinos votó engañado por un espejismo de consumo que ya estaba condenado.
    Hoy, salvo los tontos o los que les conviene hacerse pasar por tontos, los argentinos tienen una percepción de la realidad diametralmente opuesta. Hoy, cualquiera sabe que el modelo se cae a pedazos. Y que los parches sólo son parches. No saben, claro, o pretenden ignorar que salir del desastre costará sacrificios. Menos aún, que no hacerlo nos llevará a consecuencias catastróficas.
    Frente a ello, el Gobierno intenta más… relato. Y ahora, como la última dictadura militar en su momento, habla de una campaña antiargentina.
    Obviamente, el relato es cada día menos creíble. Cualquier pavada consigue visos de credibilidad, cuando quien la escucha se encuentra predispuesto. Exactamente lo contrario ocurre cuando quién escucha desconfía.

    La verdad

    No existe ninguna campaña antiargentina. Simplemente, el mundo se cansó, y tardó mucho en hacerlo, de los embustes y las mentiras de un gobierno que falsea la realidad.
    Por supuesto, que para la comunidad internacional, cuanto pasa fronteras para adentro le es indistinto. Si los argentinos están conformes con que su gobierno les mienta, allá ellos. Pero, cuando se miente o no se cumplen las reglas para afuera, la situación es otra.
    En un alarde de pseudo soberanía, la Argentina pagó, en su momento y por adelantado, la deuda que mantenía con el Fondo Monetario Internacional. La excusa para semejante ampulosidad fue que el país recuperaba su capacidad de decisión autónoma.
    Fue un signo por demás exagerado pero un signo al fin de que el país cumpliría con sus compromisos internacionales.
    También, mediante dos canjes, logró regularizar la situación con gran parte de los acreedores externos. Canjes cuyos vencimientos comenzaron a operar el año pasado y que ahora provocan -ante las incorrectas políticas llevadas a cabo- los cuellos de botella actuales en materia de divisas.
    Para los K era más que suficiente. Para el mundo, no. Porque la Argentina continúa debiendo y no paga al Club de París, a los acreedores que no entraron en el canje y a quienes le ganaron juicios en el Tribunal Arbitral Internacional de Comercio (CIADI).
    Imaginar que el mundo se iba a quedar de brazos cruzados ante un país que debe y no paga, ni renegocia es lo mismo que imaginar que los acreedores son bobos o filántropos. Si la idea de deber y no pagar tuviese éxito, todos los países harían lo mismo y el mundo estallaría. Así, de sencillo.
    El mundo tuvo paciencia. Mucha paciencia. Diez años de paciencia. Pero, la paciencia se acabó. Es ese final de la paciencia con los incumplimientos argentinos, lo que la presidente Cristina Kirchner define como la “campaña antiargentina”.
    Llegó a tal límite que nadie en el mundo sale a solidarizarse con la Argentina cuando le embargan la fragata o cuando un tribunal de Nueva York la condena a un tratamiento igualitario -es decir, a pagar- a los acreedores que no entraron en el canje, conocidos aquí como los “fondos buitres”.
    Y cuando se dice nadie, es nadie. Sin excepciones. Ni la UNASUR, ni el Mercosur, ni ninguno de sus miembros salieron en defensa de la Argentina. Ni la Venezuela de Hugo Chávez, ni la Cuba de los Castro, ni la Bolivia de Evo Morales, ni el Ecuador de Rafael Correa, ni la Nicaragua de Daniel Ortega, ni el Irán de Mahmoud Ahmadinejad. Es que con el dinero no se juega. Lo que se debe, se paga. En el capitalismo, en el socialismo, en las revoluciones cubanas o bolivarianas, en el extremismo islámico o en donde sea.
    Pagar primero y después acusar a la rapiña del capitalismo internacional forma parte de las reglas de juego. Al revés, no. Para nadie.
    Y el mundo ya comenzó a torcerle el brazo a la altiva Presidenta que no paga. Junto al relato de la campaña antiargentina, Cristina Kirchner debió salir a asegurar que atenderá con dólares los próximos vencimientos de la deuda externa que operan dentro de treinta días.
    Curioso. Dijo lo que el mundo pretendía escucharle y automáticamente los títulos públicos argentinos se desplomaron en todos los mercados. A tal punto no le creen que hubiese sido preferible callarse.
    Es que fue tal el conjunto de señales negativas emitidas -pesificación de las deudas provinciales en dólares, incertidumbre sobre la intervención estatal sobre el mercado de valores local, intervención sobre las inversiones de las aseguradoras- que el mundo comprendió que con los K, no importa lo que digan, todo es posible.
    De aquí en más, como dice el tango, el mundo mira a la Argentina “como con bronca y junando del rabo ‘el ojo a un costado”.
    ¡Ah! La del estribo. Con el mismo entusiasmo con que aplaudían los discursos antiimperialistas, los amanuenses K ahora hacían arder sus manos cuando Cristina aseguraba que los dólares iban a ir a parar a manos de los acreedores. Dale que va…

    Plano interno

    Como no podía ser de otra manera, las cosas no van bien en el plano interno. De a poco, el Gobierno va internalizando que ganar o perder la batalla contra el Grupo Clarín en poco y nada va a cambiar la percepción que los argentinos van adquiriendo sobre la realidad.
    Más aún, la preocupación de los K es ahora -lo fue siempre, pero ahora es más dramática- conseguir fondos para recuperar aquella sensación de consumo ilimitado que les posibilitó, hace sólo un año, arrasar electoralmente.
    Dicha preocupación comparte esfuerzos con la nunca olvidada y cada vez memos disimulada voracidad grupal por apropiarse del dinero de otros.
    Así, ahora el Gobierno puso en la mira dos nuevas cajas: las obras sociales sindicales y los aeropuertos.
    Ya no se trata de pagar la deuda -los K siempre deben- que el Estado mantiene con los sindicatos por las denominadas intervenciones de alta complejidad. De eso ni hablar. El Estado debe 5.000 millones de pesos. Prometió pagar 2.000 antes de las elecciones. Y hasta ahora solo pagó 17, la semana pasada.
    Se trata, lisa y llanamente, de apropiarse y administrar la recaudación, contratar a los prestadores y reservar para los sindicatos sólo la responsabilidad penal. En otras palabras, “la chancha, los veinte y la máquina de hacer chorizos”. A comprender, administrar la recaudación es un mecanismo para desviar fondos con fines electorales, contratar a los prestadores sirve para llenarse los bolsillos propios con los retornos. Dos pájaros de un tiro.
    ¿Y los muchachos de la CGT Balcarce y de la CTA Yaski? Bien gracias. Mutis por el foro. No les dan nada y les sacan cuanto les queda. Pingüe negocio ser oficialista. Luis Barrionuevo entendió rápido. Después de casi un lustro, ahora vuelve a hablar con Hugo Moyano. Gastronómicos y camioneros ya marchan juntos contra el Gobierno. Seguro que no es el amor, sino el espanto cuanto los une.
    Si los sindicalistas -o mejor dicho, los sindicatos- están a punto de quedar con las manos vacías, otro tanto les ocurre a algunos empresarios. Por supuesto que resulta inimaginable ver a cualquiera de ellos sumido en la pobreza. No, eso es para la gente del común. Sí, en cambio, vale para todos ellos darse cuenta que creer en los K es alimento para hoy y hambre para mañana.
    Les pasó a los banqueros Jorge Brito y Adán Werthein, a los Eskenazy, a los Cirigliano -ahora procesados- y está a punto de pasarle a Eduardo Eurnekian.
    Es que la escasez de recursos del gobierno está llegando a un punto límite y cada día resulta más dificultoso financiar la pérdida de dos millones de pesos por día de la “camporizada” Aerolíneas Argentinas, cuyo subgerente general no es otro que el propio Axel Kicillof, una especie de Dios capaz de estar en todas partes o, mejor dicho, de cobrar de todas partes.
    Los más que enriquecidos muchachos de La Cámpora que administran alegremente la perdidosa aerolínea de bandera -pérdidas que pagamos todos, volemos o no volemos- imaginaron una solución. Para compensar pérdidas, nada de administrar bien, menos aún reducir sus sueldos que sobrepasan los 75.000 pesos mensuales y desde ya ni que hablar de estatizar la empresa para dotarla de aunque más no sea un simil de transparencia.
    No. Mucho más fácil y más redituable será estatizar los aeropuertos que no sólo no dan pérdidas, sino que generan importantes ganancias ¿Cómo? ¿Que son del amigo Eurnekian? ¿Amigo de quién? Y, en todo caso ¿Eso a quién le importa?
    El relato deberá inventar pues una nueva consigna. ¿Qué tal “aeropuertos para todos”?

    FUENTE : DEMOCRACIA DE JUNIN

    1. Que nota mas pedorra..segun vos el gobierno deberia bajar los brazos y agacharse ante el «gran grupo clarin» ,anda hacele creer a los chacareros de Junin todas esas estupideces,si seguis la nota,falta que digas que deberia devolver YPF y A.Argentinas a los españoles y pagar las deudas que los que vos apoyas le hicieron al pais..porque mejor no propones que los reales ladrones de la Argentina paguen a los fondos buitres..eso seria mas logico que toda tu nota conservadora y cipaya!!!

      1. Laly (obviamente Nick falso) y un anonimo, pero primero informate ¿Que es un fondo Buitre? después decis que esta marcha la convoco Clarín? si es así tamos en el Re horno! Porque que recuerde sin micros y una gran tarea militante de todos los punteros barriales y los Intendentes del Conurbano Ni nosotros (Peronistas) logramamos esto, excepto en el regreso del General. Y por el contrario digo que el GOBIERNO debe levantar los brazos para no comerse estos «cachetazos» que recorrieron el mundo de la mano de las Corporaciones Mediáticas, que pretende combatir.
        Y yo a CRISTINA desde mi visión diferente de País, PORQUE SOY PERONISTA, la tapo para que no se refrié, porque si se resfriara nuestro PRESIDENTE sería BUDU (esta escrito exprofeso así). Y realmente si consideras eso CIPAYO y CONSERVADOR te hace falta un diccionario «Pero la gente grito Jaque! en estas condiciones no creo que pase de una advertencia, pero si la sordera es crónica, no se ajusta el rumbo, el ninguneo es constante… Lo vaticino Cristina en su tiwter en relación al triunfo de Obama “Miente, miente, manipula, manipula, pero la verdad y la democracia se siguen definiendo en las urnas” ¡Y al que le quepa el poncho que se lo ponga!» Esto es lo CIPAYO? no arrodillarme ante los que se cansaron de decir que esto lo convocaba BIONDINI? Mira yo no estube en el 8N era demasiado heterogéneo, para quien tiene muy claro lo que quiere y milita para ello hace mas de 40 años, pero no puedo ser TAN ESTUPIDO COMO PARA IGNORARLO! de cualquier modo gracias por leer NCO que no tiene la culpa de que yo sea un PEDORRO porque tiene lo que no tiene el resto también le permite a los INTELECTUALES PROGRESISTAS DEL ARRIBISMO AL PERONISMO PARA SER PODER expresarse e insultar en LIBERTAD. Fraternal Abrazo! ningun ARGENTINO es mi ENEMIGO si no mi HERMANO!

  2. SI LA KRETINA TIENE RAZON SE DEFINE EN LAS URNAS PERO QUE NO CANSE A LOS 8N PORQUE LA PUEDEN SACAR A PATADAS ANTES DE TIEMPO,QUE PONGA LAS COSAS EN REMOJE Y RECTIFIQUE LO QUE ESTA MAL. PORQUE SINO LO QUE VA A QUEDAR NADIE NI LOS TRAIDORES OBSECUENTES, OPORTUNISTAS Y QUE CAMBIAN DE CAMISETA SEGUN CON QUIEN ESTE HABLANDO EJEMPLO EL FER Y QUE NO ES EL DUEÑO DE LA MATANZA, NO SE LO HAGAN CREER LOS SELLOS QUE TIENE ALREDEDOR ,NO ES LA MATANZA DEL 2006,2007,2008 QUE SI HABIA MILITANCIA QUE LO SEGUIA AHORA HAY MERCENARIOS, SELLOS, PARTIDOS DE PUROS DIRIGENTES E INVENTOS Y QUE NO SE CONFIEN DE LOS 16 AÑOS QUE TAMBIEN PIENSAN

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