N° de Edición 7218
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Los refugios de animales y su trabajo esencial

Los refugios de animales y su trabajo esencial.

En la semana, la página de Instagram del Refugio de animales Las Renatas sufrió un hackeo. Desde el Diario NCO nos comunicamos con Giselle, la salvadora de los “renatitos”, que nos comentó la situación de la cuenta vieja.

“Se hicieron las denuncias en la comisaria que corresponde y en la DDI de San Justo y no tenemos ninguna novedad. En el sistema de Instagram tampoco tenemos respuesta”, comentó.

Además, el hackeador “se maneja con total impunidad” y tiene la página puesta a la venta. La cuidadora nos recordó que es la segunda vez que le hackean la página y para ellos es “tirar por la borda todo el trabajo de años” y “empezar de cero”. Su nueva página en Instagram es @refulasrenatasoficial.

La lucha contra la crisis económica en pandemia

“Hola, soy un hacker. Esta página está engañando a la gente y obteniendo dinero. No confíes en esas páginas y haz una donación”. Con esas palabras se presentó en sociedad el hacker el último domingo, junto con una foto de la máscara de Anonymous y cientos de comentarios criticando sus acciones. Lo que él no sabe es que el Refugio Las Renatas afronta una difícil situación económica para ayudar a los animales que cuidan.

Hasta hace unas semanas, el refugio sufrió de las pérdidas de donaciones ocasionales y permanentes producidas por la falta de fondos de la gente y, al no tener subsidios ni ayuda de las empresas, la situación había empeorado. “Todo esto sirve para pagar a los veterinarios, a los laboratorios que le sacan sangre, pagar las placas, las ecografías, el alimento, los cuidadores, la fisioterapeuta”, señaló.

A pesar de los problemas, Giselle siguió con su trabajo, que es el rescate de animales convalecientes, es decir, con algún accidente o enfermedad contagiosa, que necesita ser tratado por un especialista para que puedan conseguir una familia adoptiva.

Además, planean hacer una casa para “moquilludos”. “Cuando un animal entra con una enfermedad infectocontagiosa, no tiene que compartir el mismo ambiente que otros animales”, declaró. El objetivo de este proyecto es que los “renatitos” afectados puedan hacer vida normal mientras se recuperan.

“La capacidad construida para cuidar perritos con discapacidad está llena, y son perritos que no salen en adopción, sale uno o dos al año, y eso hace que se colme la capacidad y no se puedan recibir nuevos”, explicó apenada, y añadió: “La gente me pide un esfuerzo, que es un perro más, y no es un perro más, porque es un animal que necesita un espacio digno”.

Un problema, muchas soluciones

Giselle cree que un buen plan es el de hacer un hospital veterinario público. No es la única persona que piensa en que un accionar del Estado es necesario, ya que Micaela, de Huellitas Unidas de Virrey del Pino, cree en que las campañas de castración a bajo costo disminuye los problemas de sobrepoblación. Este tipo de medidas no son cumplidas por algunos zoonosis municipales y tiene la oposición del Colegio de Veterinarios bonaerense.

“Es muy necesaria la castración. En nuestras campañas están saliendo 1200 pesos, y en una veterinaria particular empiezan de los 3000, obviamente dependiendo el peso y si es macho o hembra”, señaló.

Micaela agregó que el Colegio de Veterinarios los “persigue por plata y la excusa que ponen es decir que no están en condiciones, o que es maltrato animal y eso no es así porque el lugar que nos prestan se organiza como un quirófano”.

“Los veterinarios son super responsables. Por suerte, ellos no solo lo ven como un trabajo, sino que también aman a los animales”, añadió.

Huellitas Unidas de Virrey del Pino surgió de las ganas de Micaela, ya que un día se cansó de compartir publicaciones y entendía que tenía que hacer algo más. “No fue planeado, paso no más”, admitió.

Tanto ella como las personas del grupo ayudan a los animales que ven con sus ojos, y explicó: “Cuando nos envían una alerta, no podemos correr a ayudar porque no contamos con un espacio físico, porque no tenemos un refugio, sino que nos manejamos con tránsitos”.

“La gente puede involucrarse, ya que puede transitar a un animal, pagar un pensionado, u ocupándose de sus gastos. Para costear todo, mi sueldo va destinado a Huellas, y el de mis compañeras también. Además, hacemos sorteos y la gente nos ayuda”, declaró Micaela.

Tanto el Refugio Las Renatas como Huellitas Unidas de Virrey del Pino contrajeron deudas con veterinarios y con gente especializada para los perros que tienen cáncer o problemas neurológicos.

Un problema extendido por toda La Matanza

Judith es parte del grupo de “Abandonados de Laferrere”, que se dedican a rescatar animales en situación de calle, a recuperarlos y darlos en adopción.

“Mientras están en tránsito buscamos poder brindarles todo el amor y respeto que les fue negado cuando estaban en la calle. Es importante que cada uno encuentre una familia responsable que los cuide y quiera, pero también creemos necesario que mientras son transitados reciban la ternura y atención que merecen”, señaló.

A diferencia de otros refugios, lo que más necesitan es la difusión de sus casos, ya que actualmente pueden concientizar sobre el cuidado de los animales y conseguir familias para los tránsitos.

Además, cree que los zoonosis municipales no dan respuesta a todos los casos, y como proyecto a futuro le gustaría “enfocarse más en el tema de la castración, ya que es el camino para evitar que tantos animales vivan en la calle”.

La patria es el otro

Como estos hay muchos casos más, tanto en La Matanza como en el resto del país. Ante la ausencia estatal, podemos ver el ejemplo de Lucía, del Refugio Huellitas, en González Catán. “Soy yo sola quien está rescatando y haciendo todo esto”, declaró, y recalcó la ayuda de las personas que siempre la acompañan.

En el perfil de Instagram del refugio, podemos leer que se encargan de la “rehabilitación de animales abandonados” y su posterior adopción. “Nuestro trabajo con los animales es muy constante, dependiendo la gravedad de cada caso algunos requieren un proceso más largo de recuperación y algunos sólo se quedan días, ya que no requieren de mucho tiempo para poder recuperarse”, señaló.

Lucía observa a futuro, y tiene dos proyectos en mente, que es estudiar medicina veterinaria, y poder tener un lugar más apto y más grande que su domicilio particular.

Fuente de imagen: Instagram @refulasrenatasoficial.

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