N° de Edición 6907
La Plata

vecinos de La Plata impidieron que la Policía detenga a vendedor senegalés

En pleno centro de la capital bonaerense, Garro y Vidal están en guerra contra ambulantes y feriantes, con particular saña contra los jóvenes africanos. La bronca popular empieza a hacerse sentir.

vecinos de La Plata impidieron que la Policía detenga a vendedor senegalés
vecinos de La Plata impidieron que la Policía detenga a vendedor senegalés

Desde hace semanas la Policía de la Provincia de Buenos Aires, por orden de María Eugenia Vidal y con aval del intendente Julio Garro, mantiene prácticamente sitiado el centro de la ciudad de La Plata.

En medio de la crisis económica, profundizada por las propias políticas oficiales, el Estado ya detuvo en estos días a varias vendedoras y vendedores ambulantes. Y como para agregar una dosis de xenofobia, los efectivos policiales suelen ensañarse más aún con los jóvenes inmigrantes senegaleses, casi todos dedicados a la venta callejera de productos importados.

Sin embargo, en el mediodía de este miércoles se produjo un hecho en el que la bronca popular por las arbitrariedades policiales y la criminalización de los pobres por parte del Gobierno se hizo sentir.

Vecinos que transitaban por la esquina de 8 y 46 vieron cómo un grupo de uniformados con armas zamarreaban a un joven senegalés con claras intenciones de detenerlo. El joven, que no ofrecía resistencia, comenzaba a manifestar síntomas de estar en una crisis nerviosa.

Inmediatamente varios de los presentes comenzaron a filmar la escena, al tiempo que los policías recibían el repudio de las y los presentes. Una oficial que estaba siendo filmada procuró evitar ser filmada y, cobardemente, buscó escabullirse entre sus pares.

Luego de que un par de transeúntes decidiera tomar al joven del brazo, otros se sumaron a protegerlo y evitar la detención. Tal fue el gesto de solidaridad que más y más vecinos colaboraron, sin dejar de insultar y cuestionar en la propia cara a los represores.

Finalmente, sobrepasados por el número y cargados de impotencia, los efectivos dejaron ir al joven africano quien fue recibido por el grupo de vecinos que procuró inmediatamente asistirlo en medio de su penosa situación.

Un ejemplo que debería repetirse por miles, en La Plata y en cada lugar en el que el Estado y sus fuerzas represivas y criminales arremeten contra quienes solo pretenden ganarse un mango para llevar un plato de comida a sus casas.

Solidaridad de clase, mal que les pese a los gobernantes y a sus laderos policiales, judiciales y mediáticos.

Fuente: La izquierda.

Deja tu comentario:

Tags
Mostrar más

Articulos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

[fbcomments]
Close