N° de Edición 6847
La Plata

Investigando el rapto de una jubilada encontraron un geriátrico trucho

Se trata de la casa donde habrían retenido a una mujer de 78 años. Rescataron a otros 5 adultos mayores que, al parecer, dormían en una sola habitación. El baño no tenía ni puerta. La dueña fue indagada y sigue detenida.

Investigando el rapto de una jubilada encontraron un geriátrico trucho
Investigando el rapto de una jubilada encontraron un geriátrico trucho

La historia de la mujer de 78 años que fue rescatada en una oficina de la Anses sacó a la luz las de otros cinco jubilados que al parecer vivían hacinados en un geriátrico clandestino en Los Hornos, regenteado por la mujer que fue detenida cuando la descubrieron junto a la primera víctima, intentando conseguir un poder oficial para cobrarle la jubilación, informaron fuentes policiales y judiciales.

En un allanamiento en su casa -donde funcionaba el pensionado con pretensiones de geriátrico- los investigadores encontraron documentación que respaldaría la sospecha de que con todos los adultos mayores la acusada “operaba del mismo modo”, agregaron los voceros.

EL BAÑO TENÍA UNA CORTINA COMO PUERTA/CAPTURA VIDEO

El fiscal la indagó, se negó a hablar y quedó detenida por “estafa y privación ilegal de la libertad”. En el allanamiento identificaron también a otras mujeres que estaban en el domicilio, entre ellas la hija de la imputada, quienes al parecer respondían a las órdenes de la encargada.

“No es mi sobrina”

Como se informó en la edición de ayer, el caso se conoció cuando una mujer de 78 años y una de 58 llegaron a las oficinas de la Anses que funcionan en 143 y 66 para tramitar un poder general que le permitiera a la más joven “manejar todos los trámites de la mayor”, explicó un jefe policial. Nada fuera de lo común en aquel ámbito, excepto por el hecho de que el funcionario que las atendió notó algo raro en la actitud de las dos mujeres.

“La más joven sujetaba con fuerza el brazo de la abuela”, dijo un pesquisa, sin pasar por alto que la jubilada negaba con la cabeza las afirmaciones de quien se presentó como “su sobrina”.

Con la intuición de que la jubilada podía estar allí en contra de su voluntad, el director del organismo llamó al 911 para que un grupo de policías de la comisaría Tercera se acercara a las oficinas a aclarar la situación.

La mujer, identificada como Elizabeth (78), confirmó las sospechas: dijo que su acompañante no era familiar suya, sino que la retenía “privada de la libertad en una casa de 68 entre 132 y 133”, además de haberla “agredido físicamente” y estafado, según la denuncia, en 14 mil pesos de su jubilación.

En base a esa declaración la justicia ordenó allanar la vivienda de la acusada, donde encontró a otros cinco residentes -cuatro mujeres y un hombre de entre 70 y 81 años- “en una situación de hacinamiento”, describió la misma fuente.

Estaban en una construcción de material edificada en los fondos del terreno, a la que se llega por un pasillo lateral angosto y atiborrado de cosas.

Los policías que documentaron la recorrida por el lugar observaron que el lugar tiene dos habitaciones, en una de las cuales encontraron tres camas y dos colchones en medio de desorden, “mal olor y basura”, además de una cocina comedor y un baño “en malas condiciones”, con una cortina a modo de puerta.

Se entrevistaron con tres mujeres jóvenes, una de las cuales sería la hija de la principal acusada, quienes refirieron ayudarla en la atención de los adultos mayores.

Los oficiales de la Tercera encabezados por Cristian Di Giacomo secuestraron en la propiedad documentación apócrifa y tickets de extracciones bancarias.

Se ocuparon también de convocar a médicos del SAME que se entrevistaron con los jubilados y los revisaron antes de restituirlos con sus familiares.

Por último, el personal de Convivencia y Control Ciudadano clausuró el lugar, que no contaba con habilitación para funcionar como geriátrico confirmaron fuentes del caso.

Ahora se investiga cómo llegaron los jubilados a ese alojamiento, ya que Elizabeth declaró que hasta hace poco residió en la Ciudad de Buenos Aires, y, ya en La Plata, en un albergue municipal hasta el 2 de agosto, cuando llegó al domicilio de Los Hornos. Lo que no pudo precisar es quién la trasladó a ese lugar, un dato clave para determinar si existió una captación de adultos mayores en situación de vulnerabilidad y si hay más personas implicadas en la maniobra, que habría tenido como objetivo principal quedarse con los haberes de estas personas.

Según fuentes oficiales, tres de los que estaban en la casa al momento del registro habrían sido llevados por los mismos familiares que los retiraron tras el llamado de la Policía.

Los que no tienen parientes quedaron bajo resguardo municipal, se aclaró.

En números

En una entrevista reciente con este diario, Nélida Redondo, directora de investigaciones de la Fundación gerontológica Sidom, aseguró que en La Plata y Gran La Plata hay en la actualidad alrededor de 70 geriátricos.

“Se trata de instituciones que tienen una calidad entre media y baja, con costos que oscilan entre los 25.000 y los 80.000 pesos por mes, ya que en La Plata no hay instituciones premium”, destacó por su parte Lisandro Mariño, director de un hogar de ancianos privado de La Plata e integrante de la Cámara de Hogares Geriátricos y Centros de Día de la Provincia de Buenos Aires.

Uno de los principales desafíos que enfrentan quienes buscan una residencia de este tipo es que los registros oficiales están desactualizados e incompletos.

Elizabeth, la mujer que fue rescatada en la Anses, declaró que la llevaron a esa casa el 2 de agosto.

Fuente: El dia.

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