N° de Edición 7413
La Matanza

Virrey del Pino: Klaukol: vecinos siguen esperando soluciones

TESTESTE

Nora Adámoli
Nova.periodismo@gmail.com

“Nos están matando de a poco”, dicen los habitantes de la zona más afectada, dicen, por la sustancia que emana la empresa que se dedica a la fabricación de materiales para la construcción. Cada vez hay más casos de problemas respiratorios, de piel y hasta de cáncer. Piden que por favor se acerquen quienes puedan tomar cartas en el asunto.

“Por favor, ayúdennos a que no nos contaminen más. Nos están matando de a poco. Niños con cáncer, con problemas para respirar, asma, broncoespasmos y demás”, comentaron los vecinos, quienes repiten hasta el hartazgo que alguien considere sus reclamos.

Además, agregaron que los adultos “estamos desapareciendo de a poco. Tenemos todas las pruebas y nadie nos presta atención. Por favor, ayúdennos a que no nos maten más. Es momento de actuar”.

Así es como continúan las denuncias por contaminación ambiental. Según señalaron los frentistas a NCO durante las diferentes notas que realizamos en el lugar, siempre con la misma situación, los vecinos constantemente tienen que realizarse estudios porque los residuos que llegan a sus casas afectan seriamente su estado de salud.

Hace años que el caso está en la Justicia. “A la noche es impresionante lo que pasa. Nos gustaría que alguien viniera a verlo para que crean lo que estamos diciendo. Las cosas siguen igual y desgraciadamente los abogados nos dicen que tenemos que seguir esperando”, comentó uno de los habitantes de la zona. Es por eso que todos los habitantes deben realizarse estudios médicos, ya que la “contaminación avanza y nos está afectando nuestra calidad de vida”. Este flagelo que asumen los vecinos, proviene de la firma Klaukol, que se asentó en el lugar hace más de 30 años.

En paralelo, siguen difundiendo imágenes que muestran el polvillo que queda en los techos de las viviendas, además del humo que sale de la planta y la pésima situación que viven cada noche. Por esta cuestión, hacen hincapié en la cantidad de problemas respiratorios, genéticos y de piel a causa de lo corrosivo que resultaría el material que vuela cuando se están preparando las mezclas que luego vende esta compañía.

La situación

La compañía se encuentra ubicada en el kilómetro 44 de la Ruta Nacional Nº3 desde hace aproximadamente 30 años. Sin embargo, los habitantes aseguran que los problemas comenzaron hace cinco, cuando el polvillo se hizo más visible.

“Desde la empresa dicen que no pasa nada, que no hay contaminación, pero mientras tanto nosotros tragamos todo lo que queda en el aire, como la arena que por las noches queda en el techo de nuestras casas”, remarcaron los vecinos que iniciaron el proceso judicial hace casi dos años.

Es por eso que, hartos de no conseguir respuestas, el año pasado, los vecinos realizaron un acampe en la puerta de la cementera, pero no obtuvieron los resultados que esperaban. A veces se sienten solos, al margen, por la poca atención que reciben.

“Es importante que esto se conozca, se sepa, queremos que los canales vengan a filmar a la noche para que se tome imágenes de lo que vivimos. Por favor, necesitamos ayuda porque todo sigue igual y no podemos continuar de esta forma”, ruegan…pero tienen que aguardar por una respuesta judicial.
También, mostraron que vuelan unos trozos blancos que con el agua se agrandan y endurecen como el yeso. Esto se nota especialmente en el patio de las casas y se mojan con la lluvia.

Testimonio

En ediciones anteriores, una de las querellantes, Hilda, comentó a NCO que “la mayoría tenemos problemas para respirar, además de los múltiples casos de cáncer que hay, especialmente en los más chicos”. Asimismo, mencionó que pese a que el tiempo pase, “desde la empresa dicen que no pasa nada, que no hay contaminación, pero mientras tanto nosotros tragamos todo lo que queda en el aire, como la arena que por las noches queda en el techo de nuestras casas”.

El caso se encuentra en la Justicia hace tres años. Se hicieron análisis, hay pruebas de la contaminación y según dijo la mujer, si bien se redujo la cantidad de polvillo en el aire, “de noche no se puede tomar aire, parece que estuviésemos en el desierto. Es impresionante cómo se ve el humo y el polvillo. No se puede respirar, a mí me falta el aire. Fui a ver al neumonólogo porque la mayoría de los vecinos nos encontramos en tratamiento. Es impresionante esto”, destacó.

Continuamos en la lucha porque sabemos que está contaminando. Hay muchas gentes enfermas en la zona, chicas y grandes. Hay nenes de cuatro años con cáncer. Tenemos pruebas”, sentenció Hilda.

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