N° de Edición 6824
La Matanza

Virrey del Pino: Borrachera, golpes, incendio y pueblada

Gonzáles mirando los restos de su casa

El pasado sábado 3 de diciembre, en hora de la noche, se desarrollaron una sucesión de hechos que terminaron con dos incendios, una pequeña pueblada, acusaciones cruzadas de intento de homicidio y perdidas totales para las dos familias involucradas.

En barrio Mi Esperanza de la localidad matancera Virrey del Pino, el pasado 3/12 cerca de las 21 horas, Isidro Sosa tomaba unos vasos de vino en el interior de su humilde vivienda ubicada en al calle William Morris al 1000.

Al darse cuenta que el tretra tinto de su propiedad se termino, llamó a su mujer y le exigió más vino. Al no obtener una respuesta favorable a su pedido, Isidro comenzó a golpear ferozmente a su concubina, quién en un intento de escapar al castigo corrió 100 metros para refugiarse en la casa de Emilio González de 61 años, discapacitado desde hace 5 años por haber perdido una pierna en un accidente de transito. Isidro Sosa, fuera de si por el alcohol, irrumpió en la vivienda reclamando por su mujer y más vino. Luego de vaciar la poca existencia de bebidas alcohólicas de la casa, Sosa decidió darles un escarmiento a los familiares de su concubina, junto unos papeles sobre el colchón de la única habitación y sin mediar advertencia, procedió a prenderle fuego.

Las llamas cobraron vida y se propagaron rápidamente por la humilde vivienda, devorando todo a su paso. En pocos minutos, todas las pertenencias de Emilio González y su familia, quedaron reducidas a ceniza, se desmoronaron las paredes interiores de la vivienda (eran de cartón) y el techo de chapas de cartón fue consumido por el fuego. Lo único material que se salvo fueron las paredes exteriores hechas de ladrillo.

El agresor, Sosa, salió de la vivienda en llamas y al ser increpado por varios vecinos por lo hecho, la emprendió a golpes con algunos, insultó a otros, amenazó con un arma de fuego a varios y efectuó varios disparos al aire impactando uno en el pie de un joven de 22 años, quién fue atendido inmediatamente por sus familiares. Estos, al ver la magnitud del estropicio causado por el borracho, la emprendieron a golpes con él, quién se refugió en su vivienda (de material). Una gran indignación se apoderó de los vecinos de William Morris al 1000 e intentaron hacer justicia por mano propia, incendiando la casa de Sosa rompiendo los vidrios y arrojando elementos inflamables al interior de la vivienda.

El fuego quemo algunos colchones, un ropero y una cama, pero no se propagó más por la intervención de un móvil policial, cuyos efectivos, junto al ya sobrio Sosas lograron contener las llamas. Ante la inquietud y el estado exaltado del barrio, Isidro Sosa fue trasladado a la comisaría de Virrey del Pino, donde increíblemente realizó una denuncia por intento de homicidio contra Emilio González de 61 años. Obviamente, González acusó al marido de su prima por el mismo delito, quedando la causa radicada en el juzgado de turno pertinente.

“No puedo creer lo que me paso”

Emilio González, de 61 años, se levanta con dificultad, con ayuda de las muletas, del improvisado refugio armado entre la ruinas de lo que fue su casa.

“No puedo creer lo que me paso… ese loco de Isidro siempre anda causando líos pero ahora se le fue la mano… por ayudar a mi prima – que es su mujer – me quemo la casa” nos relata la infortunada víctima y agrega que “Entró hecho un loco y no lo pude parar, a mi me falta una pierna hace cinco años – me atropelló un colectivo – y no puedo hacer fuerza… Abrió la heladera se chupo media cerveza y un poco de vino que había, que no sé desde cuando estaban en la heladera porque acá no toma nadie y se fue a la pieza. La mujer andaba escondida en el fondo y este loco endemoniado se metió a la pieza y pensé que se fue a dormir la mona, al ratito nomás veo salir humo y el desgraciado sale de raje para la calle… apenas pude salir y se prendió todo, no me quedo nada” y explica que “Ando viviendo bajo el árbol del fondo, en unos colchones que me dieron los vecinos”

Respecto a la denuncia policial, el damnificado nos cuenta que “Fui hasta la comisaría y con mi hija hicimos la denuncia, pero la policía dice que no puede hacer nada porque el desgraciado hizo la denuncia primero… me quemó la casa y dice que quise matarlo” y agrega que “Anduvimos por la delegación municipal para ver si alguien nos quiere o puede ayudar, pero no pasa nada. Mientras tanto mi hija y mi nieto se fueron a la casa de unos pariente y yo voy tirando con mi otro hijo viviendo bajo el árbol

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