N° de Edición 7127
La Matanza

“Sumergidos en tus letras. La palabra un puente de pensamiento y acción”

“Sumergidos en tus letras. La palabra un puente de pensamiento y acción”.

“Sumergidos en tus letras”, una obra que vivencia situaciones de índole social y donde la palabra y la historia juega un papel fundamental intenta llegar al lector con el fin de meterlos en él, de sumergirlos

Laura Rizzi, su autora, dialogó con Diario NCO y contó de qué trata y también hacia a donde apunta sus relatos, una obra que está editada bajo el sello de la editorial Uno del Oeste se estará lanzado la próxima semana.

Laura Rizzi, escritora y docente, deja marcado en su libro Sumergidos en tus letras, la intención de concientizar a la sociedad acerca de las situaciones que se vive en nuestro país, temas sociales que aún quedan por resolver.

¿De qué se trata tu obra y el porqué del nombre?

Sumergido en tus letras, es una obra que surgió este año, es mi segundo libro, si bien ya tenía uno, estuvo siempre en mi mente realizar el segundo. Y este año con el tema de la cuarentena, de estar acá, que si bien trabajo desde mi casa, porque soy docente, me metí más de lleno en preparar el libro.

Yo soy más de la poesía, mi primer libro es un poemario, pero acá me lancé a escribir relatos. Era algo que venía haciendo pero que en mi primer libro no lo incluí, después dejé y ya no me metí.

Pero decidí en este libro si lanzar, entonces está dividido en relatos y poesías y el porqué de Sumergido en tus letras es para que el lector se pueda sumergir dentro de lo que es el relato. Es vivir esas vivencias que escribo ahí.

Son cosas cotidianas, pero que a veces pasan tan rápido que no les prestamos atención. Los relatos hablan de la vejez, de la relación de los padres con los hijos, de la violencia de género, del amor, por supuesto, soy una enamorada y por eso el amor está siempre presente, el sentido es que esas palabras nos hagan pensar un poco”.

¿El tema central estaría basado en la palabra?

“Exactamente, incluso en el prologo hablo de como las palabras sirven tanto para lo bueno como para lo malo, porque lo que uno dice tiene un impacto en la otra persona.

Agarrar la palabra, formando lo bueno, ese es el sentido, pero haciendo hincapié que nuestra palabra tiene mucho peso en el otro, es decir que nosotros influimos en las otras personas.

En el caso mío, como docente, que estamos de este lado, lo que uno dice el chico, el alumno lo toma, pero las otras personas siempre estamos así, por ahí me decís una palabra y yo lo malinterpreto y ya quedé mal, y por ahí no era esa tu intención.

Pero por eso digo, es como van las palabras y a punta a eso”.

Comentabas algunos temas que tocas en tu libro, pero como profesora de historia, ¿hay relatos que se desprenden de la historia?

“Sí, en estos relatos hay hechos históricos, me posicioné en un hecho histórico y dentro de ello hay un personaje, pero la idea es mostrar el hecho histórico en sí cómo esa persona vivió ese momento.

Si bien los relatos son cortos, tienen ese peso, porque ¿viste? que no hay muchos que le interese la historia, visto desde la juventud, estos son relatos que se pueden leer en la escuela.

Están buenos como para interactuar con ellos también, y que tienen como otra dinámica es como verle el lado para trabajarlos también y si, posicionándome desde mi profesión”.

¿Algún relato que puedas dar un adelanto?

“Hay un relato, fuera de lo histórico, hay uno que se llama ‘Paula’ y habla de la protagonista que sufre de violencia de género. Cuenta la historia de ella con una familia de padres y hermanos muy conflictiva.

Paula, en medio de esa situación, conoce una persona que le da todo, pero también golpes y ante ese maltrato opta por callar y continuar con su pareja, ya que con su familia destruida no puede contar.

Tiene una hija, decide estudiar, pero siempre callando el maltrato, violencia que vive día a día, hasta que finalmente se cansa y decide ponerle fin a esta situación.

Este es uno de los relatos más duros, después de la relación de los hijos con los padres, con padres mayores, como estamos en la relación con nuestros padres mayores.

Sabemos que hay hijos que no los ven casi nunca, o los dejan en un lugar y ahí lo tienen, y esa retribución que deberíamos hacerles porque en realidad ellos nos criaron”.

Podemos decir que tu obra trata temas sociales, temas que se viven hoy en día ¿Qué crees o esperas que puede llevar tu obra?

“Yo creo que va a llevar a repensar un poco, porque desde que me senté a hacerla la idea es esa. Repensar las situaciones. Por ejemplo, yo lo leo, y lo releo y me interesa, me lleva y veo que nos va a transportar.

Los va a llevar a pensar un poquito en esa situación, esa es la idea, que no pase de largo, sino que el lector se detenga y pueda analizar, por ahí porque lo vivió o conoce de alguien.

Porque son situaciones que, si o si se conoce de alguien que pasa por eso, y es tomar conciencia, pensar, analizar y ver que se podría hacer a través de estos relatos que también te transporta a otro lado.

Que, si bien te hace meter en la historia del personaje, automáticamente te va a traer el nombre de alguien que vos conozcas y esa es la idea, que no pase como un libro más que leo, sino algo que toque”.

La palabra como sustantivo y como sujeto, ¿cómo la definirías?

La palabra primeramente tiene un peso importante, depende de lo que quiero comunicar con esa palabra, que quiero decir, que intención tengo con esa palabra.

Si quiero decir una palabra que sería una mentira, te la puedo decir tranquilamente porque yo hago uso de esa palabra. Si yo te digo cierta cuestión, que en si es una mentira, lo que hago es llevarte a que vos la creas.

El uso que nosotros tenemos de darle a la palabra, eso es muy importante, ¿Qué uso le damos? ¿Qué queremos crear en el otro? ¿Qué quiero comunicar al otro? ¿Qué quiero que entienda con esa palabra?

La palabra es todo, es lo que nos comunicamos, es con lo que nos transportamos a otro lugar, en mi trabajo la palabra es fundamental, lo que yo digo ahí es la verdad.

Si bien soy profesora y cuento sucesos, para mis alumnos es palabra santa, porque lo dije yo en mi profesión, imaginate entonces, el peso que tiene la palabra.

Lo que yo le puedo decir a mi mamá, lo que le puedo decir a mi hija, a mi hijo, ¿cómo influye eso que yo le digo? Si yo le digo cierta cosa a mi hija, ella va a creer lo que le digo porque yo soy su mamá.

Si le digo a mi mamá algo, lo va a tomar porque yo soy su hija, así este bien o mal, pero ¿cómo yo le dije esa palabra’ ¿cómo dirigí eso? ¿Cómo lo tomó ella? Ese es el sentido tener en cuenta, porque hoy todo el mundo habla.

Habla, habla de esto, habla de lo otro, ¿pero cómo reacciona el otro? ¿No pensamos en el otro como lo toma? ¿Qué podemos lograr en el pensamiento de quien nos escucha? ¿o qué acciones podemos lograr?

Porque con la palabra, cuando yo hablo logro una acción después, porque lo que yo pienso, lo traduzco en palabras y las palabras en acción, porque es ley, todo tiene que ver con la palabra, por eso es importante”.

¿Qué pasa con esas chicas y chicos que viven la violencia y que callan porque justamente no son “oídos” en su reclamo? Desde tu posición como docente, ¿cómo podemos alertar a la sociedad sobre esta situación en sí?

“En la obra tengo un relato que habla sobre la adolescencia. La adolescencia, yo que estoy con ellos constantemente con chicos de 12 a 18, 20 años es terrible las cosas que pasan.

Las cosas que a veces te cuentan, la violencia que tienen en sus casas, pero a veces por miedo no o dicen, entonces hay que detectar eso, y creo que falta mucho todavía.

¡Falta un montón! Porque si bien podemos hacer campañas, podemos hablar, los detalles etcétera, pero en lo profundo del chico, pasan cosas, pasan un montón de cosas.

¿Qué le pasa por su cabeza? ¿Qué es lo que ve en su casa? Capaz que ve violencia entre sus padres. Una vez un chico me dijo que él no aguantó más y le pegó a su papá, porque el padre vivía pegándole a su madre, un chico de 16 años.

Para todas esas situaciones que ellos viven debería de haber unas políticas, está bien que la violencia se da en cualquier edad, pero que traten profundamente esto, porque parece todo muy liviano.

Por el ejemplo el tema del barbijo rojo, está bien, pero ¿Qué hacemos con eso? Porque después escuchamos en la tele que tienen restricción, pero el marido vino, la golpeó y la policía no apareció.

De esto se escucha mucho en las noticias, entonces, no hay una política que ataque justamente eso, más severamente, porque no puede ser que muran chicas todo el tiempo.

Desde ese lado debería hacerse eso y desde la escuela tratar esos temas. No se tratan, a veces hay miedo también, hay miedo por parte de los directivos, por parte del docente.

Podes escuchar al chico, todo muy bien pero después viene todo un lio y muchas veces los directivos quieren evitar todo eso porque se involucra la familia, el juzgado, muchas veces la misma familia no quieren saber nada.

La madre que tiene miedo porque el marido la puede matar, la policía los directivos, y aunque después vemos lo que pasa, o que queda en la nada, por eso tratan de estar ahí y contener al chico dentro del aula”.

Involucrarse muchas veces significa lidiar con todas estas situaciones

“Exactamente, pero uno tiene que tomar conciencia. ¿Vas a ayudar realmente? O ¿vamos hacer oídos sordos y mirar para otro lado y vemos cómo vamos? El chico necesita otra cosa.

Necesita ya algo el que está sufriendo eso. Uno puede contenerlos, pero me han contado de chicos que se encerraban y se cortaban porque necesitaban sacarlo de alguna manera.

Y su forma es esa, y así hay muchos casos, pero hacen falta políticas más duras que se metan un poco más”.

Para concluir, ¿cuándo se lanza el libro? ¿Cuándo y dónde se hará la presentación oficial?

“Esperamos que la semana que viene, ya está todo así que la semana que viene hago algunos arreglitos y ya empezamos a presentarlo. Espero que les guste.

Que se puedan sumergir en ese mundo de las palabras, reflexionar y pensar, Después tenemos las poesías que hablan de amor, de ese amor perfecto, de ese amor perfecto que todos buscan.

Ese amor que está ligado a la libertad, de eso hablan las poesías, y bueno que se puedan adentrar. Y te digo yo leo los relatos, leo los poemas y yo estoy enamorada de mis libros.

Encuentro una gran diferencia con mi primer libro. Son todas poesías, pero de un amor trágico, de desamores. Me han dicho que ese libro se parece a un tango, de esa cosa pesimista.

En cambio, este no es así, no es el amor que se fue, sino el amor que esta porque te contiene, entonces es otra mirada diferente del amor”.

¿Es posible que el aislamiento te provocó escribir de esa manera?

“Sí, totalmente, pero también un crecimiento mío en otras áreas, por eso no es lo mismo el primer libro hace 5 años con este que me encontró un poco más madura, ya la palabra se usa de otra manera”.

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