N° de Edición 6870
La Matanza

Reabre la fábrica que producía las tradicionales golosinas, ahora como una cooperativa

Reabre la fábrica que producía las tradicionales golosinas, ahora como una cooperativa.

Silvia Ayala, integrante de esta fábrica recuperada bajo gestión obrera, dialogó sobre el estado actual de la empresa y sus planes para el futuro cercano.

En FM 89.9 Radio Con Vos, durante el programa El Horno Está Para Bollos que se transmite de lunes a viernes de 13 a 16, fue entrevistada la trabajadora Silvia Ayala, el motivo de la entrevista es que Mielcitas resiste.

Hace dos meses se daba la triste noticia del cierre de Suschen, más conocida como la fábrica de Mielcitas y Naranjú, golosinas que eran y son un hito en la infancia de cualquier argentino.

Lo que muchos no saben es que esta empresa también producía las históricas Pipas, bolsitas con semillas de girasol. Y que la misma está ubicada en Rafael Castillo, en el Municipio de La Matanza. Fueron 101 trabajadores, en su mayoría mujeres sostén de hogar, que con la noticia del cierre perdían su trabajo y su fuente principal de ingresos.

Pero se organizaron en cooperativa y ya están muy cerca de volver a la producción. “Estamos preparándonos, porque un mes atrás, un movimiento de fábricas recuperadas nos explicó lo que era una cooperativa, y como nosotros todavía estábamos en la deriva, sin novedades de ninguna parte, decidimos empezar este nuevo camino de conformar esta cooperativa”.

“Somos todos nuevos en esto, es un gran desafío”, la trabajadora reveló que no había ningún miembro del grupo que sepa sobre administrar una empresa cooperativa. Cabe destacar que hace 20 años que Silvia Ayala trabaja en esta fábrica.

Los trabajadores no se echan atrás

Ayala también contó que desafortunadamente, algunos obreros decidieron seguir otro camino luego del anuncio del cierre de Suschen. “Nosotros éramos 101 trabajadores en el momento, hasta el 11 de julio. En la cooperativa quedamos 88. 66 mujeres y 22 hombres”.

“Nosotros estamos solos ahora. Lo de nosotros fue de público conocimiento, salió en todos lados. Estos casi tres meses fueron terribles porque nos teníamos que sostener entre nosotras porque no teníamos un sueldo para llevar a nuestras casas”, transmitió la entrevistada.

Y continuó: “Este movimiento que vino a explicarnos qué era una cooperativa nos dijo que sí, que podíamos salir adelante. Y con lo poco que recaudamos empezamos a comprar materia prima, y la idea es dentro de unas semanas ya empezar a producir fuertemente pero también tenemos que esperar la respuesta del Estado, para que nos den los papeles como cooperativa”.

Hay que recordar que los trabajadores no solo no cuentan con su salario sino que también tenían que juntar dinero para la cooperativa y así poder empezar a producir. La trabajadora explicó cómo es este proceso que a veces resulta demasiado lento.

“Hicimos festivales, organizamos parrillas los fines de semana, recibimos donaciones de alguna que otra agrupación. Estuvo Del Caño, que también trajo una donación”, la obrera reconoció que la gente del Frente de Izquierda y de Los Trabajadores colaboró con ellos.

¿Cuánto falta para comenzar a producir?

Ayala manifestó: “Por más festival que hagamos y por más donación que recibamos, para nosotros no es suficiente para seguir sobreviviendo. Nosotros decidimos producir un poco, vender ese producto, volver a comprar materia prima, y volver a producir un poco. Esa es la idea que tenemos”.

“Nos tiene que dar el ok. Nosotros conformamos la cooperativa con los 88 trabajadores que quedábamos. Tenemos que tener un  CUIT para producir, para salir a vender los productos, tenemos que ser una empresa”, la entrevistada contó las condiciones que faltan para ponerse en marcha.

Y dijo que por ahora no están recibiendo ningún tipo de moratoria ni ayuda para pagar impuestos. “Los servicios ahora los estamos pagando, no queremos que nos corten porque no podemos estar sin la luz y el gas. Nosotros lo venimos pagando eso. Lo que estamos buscando es hablar con el propietario del inmueble para ver si nos da unos meses para que nosotros nos podamos levantar”.

Este lunes, los miembros de la nueva cooperativa se habrían reunido en el Municipio de La Matanza para resolver lo relacionado a la deuda de alquiler que dejaron los anteriores propietarios de la empresa.

A lo único que se reusó la trabajadora, entre chistes, fue a compartir la fórmula de las Mielcitas. “La Mielcita es una marca registrada en la infancia de los chicos”, justificó. Sí aportó un dato que muchos desconocen: que los tres colores de las mielcitas se dividen por gusto. Rojo para el sabor frutilla, color amarillo para limón y el verde para la banana.

Ciertamente saber que estos 88 obreros pronto recuperarán sus trabajos es una excelente noticia, y más en el complicado momento que está atravesando nuestro país.

Fotos: minutouno.com y hablandoclaro.com.ar

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