Número de edición 7724
La Matanza

Ramos Mejía: La viuda de Martinó teme una represalia del condenado que se evadió

La viuda del comerciante Emiliano Martinó, asesinado en 2010 cuando era llevado de rehén en Ramos Mejía, aseguró que tiene «miedo» y que siente que está viviendo «una pesadilla», luego de enterarse de la fuga de uno de los condenados por el homicidio de su marido.
Se trata de Giselle de Martinó, quien esta mañana relató al canal de noticias C5N sus sensaciones al conocer la fuga de Marcelo Segovia (34), condenado el 13 de julio último a 29 años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de La Matanza.

«El viernes cuando hacen la requisa (recuento) de presos creo que a las diez de la noche ya no estaba más, o sea que desde el viernes está prófugo. La fiscalía tomó conocimiento de esto recién ayer por la mañana», dijo Giselle, y agregó: «Tuvo 72 horas libremente y nadie estuvo al tanto de esto».

La viuda de Martinó dijo que considera que toda la situación es «una locura», que no sale de su «asombro» por lo ocurrido y que tiene «miedo» por su hija de 3 años.

«Ayer estaban diciendo por los medios de comunicación que él se había fugado y yo no entendía nada. Le digo (a su abogado) `¿están seguros?´», dijo Giselle, en referencia a la comunicación que mantuvo ayer con el letrado Alberto Fornaro.

Añadió: «Fueron dos años de lucha tratando de que las personas que hicieron esto estén detenidas. Lamentablemente la tranquilidad me duró poco, una semana me duró».

Según dijo la mujer, siente que está viviendo «una pesadilla» y que está «presa» en su propia casa, a raíz de que el Tribunal de Feria dispuso poner una custodia en la puerta de su vivienda por temor a que el prófugo quiera tomar represalias.

«Todavía no termino de procesar lo que fue la muerte de mi marido y ahora esto», concluyó la viuda.

Por su parte, Fornaro manifestó sus sospechas acerca de cómo el condenado logró evadirse la esa cárcel de máxima seguridad y consideró que «esta situación amerita una investigación profunda».
El abogado explicó que «el tribunal tomó conocimiento el lunes a las 8 de la mañana, en horario de apertura, cuando la fuga se realizó el viernes» y añadió que «más allá de estar en período de feria judicial hay un tribunal en turno, es decir que la comunicación debió haber sido inmediata».

«Hace muchos años que ejerzo el derecho penal, por lo cual conozco muy bien las cárceles y es prácticamente imposible fugarse de un penal si no hay alguna facilitación», concluyó el letrado.
Segovia se fugó el pasado viernes de la Unidad Penal 23 de Florencio Varela, donde acababa de recibir la visita de su pareja.
A raíz de esta fuga, la titular del Servicio Penitenciario, Florencia Piermarini, dispuso la separación de sus cargos de cinco oficiales jefes del penal, entre ellos el director, y ordenó un sumario administrativo.

Segovia fue condenado tras un juicio oral por «homicidio en ocasión de robo, en concurso real con portación de arma de guerra», al igual que sus cómplices: Gonzalo Prelis (29), quien recibió una pena de 27 años de prisión; y Claudia Pérez (36), una de 26 años de cárcel.
El hecho ocurrió a las 0.30 del 14 de junio de 2010 cuando Martinó llegó con su esposa y su bebé de nueve meses a su casa de la calle Beruti al 100, de Ramos Mejía, de La Matanza, luego de trabajar en una de las dos pizzerías que tenía en Ciudadela.

La familia fue abordada por cuatro delincuentes que ingresaron a la vivienda y robaron dinero, alhajas y algunos electrodomésticos.
Un vecino llamó al 911 y varios patrulleros llegaron a la casa, por lo cual los delincuentes decidieron huir en la camioneta Peugeot Partner de Martinó, con éste de rehén y al volante.

En la huida se inició un tiroteo y, a unas cinco cuadras de la vivienda, el rehén se arrojó del auto y recibió un tiro por la espalda, a la altura del omóplato izquierdo, que lo mató.
Tras el tiroteo, uno de los ladrones murió y otros tres fueron detenidos, quienes habían intentado descartar las armas, entre ellas la homicida, que no obstante fueron halladas.

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