N° de Edición 7331
La Matanza

Ramos Mejía: Juntan tapitas para mejorar la calidad de vida de Roger Williams

TESTESTE

Mientras aguarda por un reconocimiento de parte del Estado, Ginger, la esposa del muchacho estadounidense, inició una campaña solidaria que está recibiendo el apoyo de muchos matanceros. Al igual que ha sucedido en diversos casos, como el de Gabriel Santoro, se encuentran recolectando tapitas y envases vacíos de lavandina para recaudar fondos y así asistir a Roger en lo que necesite.

Nora Adámoli
Nova.periodismo@gmail.com

A modo de pedido de parte de su esposo, Ginger escribió: “¿Me ayudas a frenar lo que causa mi discapacidad provocando lesiones múltiples en mi cerebro y columna, trayéndome distintos problemas motrices que me hacen estar postrado con internación domiciliaria, tener que alimentarme por sonda nasogastrica, dependiente de asistencia las 24 horas del día, sin pensión y necesitando con suma urgencia una cirugía que me dé una mejor calidad de vida? Quiero vivir, quiero poder ser padre algún día”.

Por este motivo, conociendo la situación por la que atraviesa la pareja, un grupo de amigos (que cada vez es mayor, ya que el boca a boca logró que nuevos contactos se acerquen y visiten al hombre) tomó las riendas de la campaña solidaria que la mujer había encarado cuando supo que no quedaba otra opción: “Podés colaborar con tapitas, envases vacíos de lavandina o con lo que quieras, todo viene bien para él y su amor, Ginger Vallejos, que se ocupa de Roger las 24 horas y no puede salir a trabajar”.

En ediciones anteriores, en diálogo con NCO, la mujer comentó que toda la ayuda que recibió hasta el momento proviene de la solidaridad de la gente que se acerca a conocerlo. “Ellos nos asisten con alimentación”, remarcó la mujer dando cuenta de que las donaciones llegan únicamente por la voluntad de la sociedad civil.

La vida de Roger

Nació en Estados Unidos, pero actualmente reside en Ramos Mejía. Padece de esclerosis múltiple primaria, pero podría mejorar su calidad de vida con una intervención quirúrgica, que reduciría los síntomas.
El transcurrir de Williams cambió drásticamente cuando un accidente automovilístico, que sucedió en Virginia el 2 de enero de 2002, lo dejó postrado. De acuerdo a lo que cuenta su esposa, en Norteamérica no fue asistido, por lo que encontró como opción más viable radicarse en Argentina. Con ella, su soporte, se casó hace tres años.

Sin embargo, en este país tampoco les está resultando fácil, particularmente en lo que tiene que ver con la alimentación especial (ya que se nutre mediante una sonda nasogástrica), que demanda de unos 6 mil pesos mensuales.
Desde las gestiones gubernamentales, las comunicaciones, que surgieron espontáneamente, quedaron pendientes en algunos casos…y no volvieron a concretarse. Roger sigue esperando. Es por eso que ahora, este grupo de gente les sugirió juntar tapitas plásticas para luego venderlas y así, de a poco, recolectar el dinero que les hace falta.

Así es que asociaciones amigas se van poniendo en contacto con Ginger para acercar las tapas a la casa de Ramos Mejía en la que viven y de paso, visitar a Roger. Además, en estos casos, como se presentan en la vivienda, conversan con ellos y, por lo general, les tienden una mano en lo referido a la alimentación.

Así, recordó que cada día que pasa, en cada sitio que encuentra escribe y comenta lo que sucede con Roger: “Me paso publicando en todos lados, escribiendo, pero nada palpable llega. Me es triste verlo con ganas de vivir, de que se realice la intervención. Yo no puedo hacer más y me parte el alma, me duele en lo más profundo de mí porque lo amo. Él quiere ser padre, ver a un bebé llegar y poder jugar con él, tocarlo sin lastimarlo, algo que hoy no puede porque no tiene control de sus brazos”.

Por otra parte, mencionó que cuando las contestaciones resultan adversas, opta por no contárselo a su esposo, porque “él se ilusiona, y me pone triste a mí cuando las cosas no se consiguen. A veces me pide comer un pedazo de carne o una pizza pero le tengo que decir no porque no puede tragar. Esto no sucedería si él ya contara con la rehabilitación”.

“Hay tanta gente que puede hacer algo palpable y que no les costaría, pero no y no lo digo por mi caso sino por otras personas necesitadas a las que les pasa lo mismo. Yo no seré madre pero soy una esposa que tuvo que oír al doctor decir que mi Roger no iba a salir del coma. De hecho, tuve que ir a despedirme. Pero él no quiere morir, yo tampoco quiero perderlo, soy una mujer que continúa luchando porque mi marido no puede hacer nada por sí mismo”, reveló. “Mi flaco depende únicamente de mí en todo. Recibimos ayuda de nuestros padres y hermanos pero hay cosas que ellos no pueden hacer, aunque sabemos que nos lo facilitarían si tuvieran los medios”, dijo la joven. Para ofrecer donaciones, los interesados pueden comunicarse al (54) (011) 4654-0955 o al celular 15-6253-9549. La página en Facebook es “Roger Williams (Ayudemos A Roger)”, concluyó.

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