N° de Edición 6939
La Matanza

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de hacer actividad física en verano?

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de hacer actividad física en verano?.

Las altas temperaturas suelen hacer más difícil continuar con los ejercicios y cuidar la figura.

Las descompensaciones son más habituales y por eso no podés ignorar estos consejos para mantener la rutina.

Durante la primera mitad del año, muchas personas ya están preparándose para llegar en forma al verano y no preocuparse tanto por los kilos de más que pueden traer las fiestas y las vacaciones.

También es cierto que, con el calor, continuar el entrenamiento es un poco más difícil, pero desde Diario NCO te decimos que no aflojes. En su columna semanal por “Haciendo Radio” (lunes, martes y miércoles de 13 a 15 por la AM850), el profesor de Educación Física, Franco Cáceres, desplegó una serie de recomendaciones para tener en cuenta.

Antes de ello, distinguió tres tipos de personas que pueden encontrarse en esta época cuando se habla de hacer actividad física. Cáceres los definió de esta manera: el optimista, el pesimista y el realista.

Tipos de personas

Aquel que es optimista se acerca a un gimnasio porque “quiere llegar bien para el verano” y pretende obtener resultados rápidos. El docente aseguró que generalmente es aquel, o aquella, que inicia a partir de los meses de octubre, noviembre y diciembre.

El segundo tipo es el que “da por perdido llegar a verano y se promete comenzar para el próximo año”, señaló Cáceres. A las personas pesimistas, para el profesional, son a las que hay que motivar para realizar alguna actividad, más allá de que el verano ya esté encima.

El o la realista es aquella que “sabe que no llega al vero, pero quiere comenzar a prepararse y estar bien para el próximo año”. Para Cáceres, esta posición a tomar es buena porque “cualquier excusa para empezar a moverse y mejorar la salud es válida”.

¿Es recomendable arrancar con el entrenamiento en verano?

Para el columnista Franco Cáceres, la respuesta es sí, pero las precauciones y recaudos a tomar deben ser mayor no solo por los días calurosos, sino también por la falta de preparación que la persona tiene por llevar una vida de sedentarismo.

En este sentido, hay consejos especiales que se deben seguir al pie de la letra si se quieren evitar riesgos.

“Si la persona que decide arrancar lleva una vida sedentaria tiene que realizar actividad de manera progresiva y no matarse todos los días en el gimnasio”, indicó Cáceres y por eso recomendó que una opción es hacer tres clases semanales y con el transcurso del tiempo ir sumando más días.

“Lo importante es no arrancar de golpe porque esa persona puede sufrir una descompensación si realiza una actividad intensa por la falta de entrenamiento”, enfatizó y explicó que esto se debe a que el cuerpo se sostiene “bajo la curva del síndrome general de adaptación”

“Los estímulos que se le deben dar al cuerpo tienen que ser propios a la condición en la que esté. Si, de manera repentina, al cuerpo le doy cinco estímulos y, además, varios de ellos son de alta intensidad, se va a generar un proceso de desentrenamiento que en lugar de mejorar las condiciones físicas va a hacer que desmejore”, detalló.

Para el profesor, esto lo que va a generar, que es lo que frecuentemente ocurre, es que de a poco esa persona se vaya alejando de la actividad y el ejercicio físico porque produce mayor fatiga e incluso lesiones que solo desmotivan al individuo.

Calor y actividad física, cómo combinarlos

Hay tips que son conocidos por todos, pero que siempre es bueno recordarlos. Aquí repasamos algunos que Franco Cáceres recomendó para oyentes y lectores:

_ Tanto para los que comienzan como para los que ya están acostumbrados, los ejercicios deben evitar hacerse en los horarios picos y aún más si el entrenamiento es al aire libre. Cáceres aconsejó que lo ideal es comenzar antes de las 11 o después de las 18.

_ Con las temperaturas normales para la época, es importante que las personas, hagan lo que hagan y vayan a donde vayan, estén acompañadas de su botellita con agua para hidratarse permanentemente.

_ Si el lugar de entrenamiento es un espacio cerrado, como un gimnasio, es imprescindible una toalla personal. En lugares asís, con varias personas, la transpiración que hay crea un ambiente de humedad y eso hace que cueste regular la temperatura interna del cuerpo.

Cáceres explicó que secarse “le da a la persona la posibilidad de transpirar más y, de esta manera, poder mejorar la temperatura interna evitando golpes de calor que tanto se dan en esta época”.

Un mito muy común que existe relacionado a esto es la idea de que “mientras más se transpira más se baja de peso” y eso es algo absolutamente erróneo porque “la grasa no se elimina a través de los poros, sino que se metaboliza en los músculos para ser utilizada como combustible y esto es lo que la hace reducir”, aclaró el profesional.

_ Como siempre, hay tener en cuenta que toda actividad se debe acompañar con una buena alimentación controlado por el médico de cabecera y con el acompañamiento de un profesional de la nutrición.

Asimismo, es importante saber que ninguna persona puede entrenar con hambre y por eso que antes de comenzar se puede comer una fruta debido a que es más fácil de digerir.

_ Que las vacaciones sean solo para el trabajo y no para la actividad física. Cáceres señaló que es muy común que algunas personas abandonen la rutina y eso puede significar un riesgo debido a que, muchas veces, genera que no retomen el entrenamiento o les cueste volver.

“Suelo decirles a mis alumnos que no dejen de hacer actividad, si se van de vacaciones en esos ocho o 15 días les digo que busquen la manera para moverse y no perder todo eso que se adquirió en el proceso del entrenamiento”, concluyó.

Fuente de imagen: Vitónica.

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