N° de Edición 6960
La MatanzaLos palabristas

Palabristas De Hoy Y De Siempre: Stefan Zweig

PALABRISTAS 1

Por: Mónica Caruso.  Tapiales

E-mail: monicaacaruso@hotmail.com

Estimados lectores:

Gracias por acompañarnos nuevamente con su lectura a través de NCO desde un sector de Los Palabristas de hoy y de siempre. Revista literaria que funde y dirijo desde el año 2001. La reseña biográfica de la semana es sobre Stefan Zweig (1881/11/28 – 1942/02/22). Escritor y pacifista austriaco.

Nació el 28 de noviembre de 1881 en Viena, en el seno de una acomodada familia judía.

Doctorado en Filosofía, reside un año en París. Después vive en Londres y viaja por España, Italia y Holanda. De vuelta conoce en Leipzig a Kippenberg, el director de la editorial Insel. Visita la India, Norteamérica y Panamá. En 1919 vuelve a Austria.

En su primera obra destacada, el poema Jeremías (1917), denunciaba la locura de la guerra. Finalizada la I Guerra Mundial, se radica en Salzburgo donde escribe biografías con las que consigue fama, narraciones y novelas cortas y ensayos. Entre estas obras destacan: Tres maestros (1920) y La curación por el espíritu (1931).

Con la llegada de los nazis en Alemania, escapa a Gran Bretaña en 1934. Después viaja a los Estados Unidos en 1940 y luego a Brasil en 1941. Sus últimos escritos incluyen las biografías Erasmus de Rotterdam (1934) y María Estuardo  (1935), la novela El juego real (publicada póstumamente en 1944), y su autobiografía El mundo de ayer (1941).
Stefan Zweig se suicidó en Petrópolis, Brasil, el 22 de febrero de 1942.

 

Obras Seleccionadas
Teatro

Thersite, 1907
Les Guirlandes précoces, 1907
Jeremias, 1916
La casa al borde del mar, 1911

Poesía
Cuerdas de plata, 1901
Las primeras coronas, 1906

Ficción
Ardiente secreto
Caleidoscopio
La estrella bajo el bosque, 1903
Los prodigios de la vida, 1903
En la nieve, 1904
El amor de Erika Ewald, 1904
La Marcha, 1904
La Cruz
Leporella
Amok o el loco de Malasia, 1922
Los ojos del hermano eterno, 1922
La confusión de los sentimientos, 1926
Carta de una desconocida, 1927
Buchmendel, 1929
Veinticuatro horas de la vida de una mujer, 1929
La piedad peligrosa o La impaciencia del corazón 1939
Novela de ajedrez, 1941

Biografías
Émile Verhaeren, 1910
Fouché, el genio tenebroso, 1929
La curación por el Espíritu, 1931
María Antonieta, 1932
María Estuardo, 1934
Erasmo de Rotterdam, 1934
Conquistador de los mares: la historia de Magallanes, 1938
Romain Rolland: el hombre y su obra, 1921
Paul Verlaine
Balzac: La novela de una vida, 1920
Castellio contra Calvino, Conciencia contra Violencia
Confusión: The Private Papers of Privy Councillor R. Von D
Momentos estelares de la humanidad (1927)
La lucha contra el demonio, Hölderlin, Kleist, Nietzsche
Montaigne, libro póstumo
Tres poetas de su vida: Casanova, Stendhal, Tolstoi

Autobiografía
El mundo de ayer, publicado tras su muerte

No ficción
Brasil: Un país de futuro
Momentos estelares de la humanidad
Fuente: *buscabiografias.com

PALABRISTAS 2

Poesía

Sólo al inclinar la copa (Stefan Zweig)

Leve se mueve el baile de las horas
sobre los cabellos ya plateados,
porque sólo al inclinar la copa
se ve con claridad el fondo.

Presentir cerca la noche
no produce confusión, sino calma.
El puro contemplar el mundo
es sólo del que no desea nada.

Ya no pregunta lo que alcanzó,
ya no lamenta lo que perdió.
Para el viejo es sólo el leve
inicio de su despedida.

La mirada nunca brilla más
que cuando la encienden las últimas luces.
Nunca se ama más la vida
que a la sombra de tener que abandonarla.

 

Fragmento

(Stefan Zweig)
El mundo de ayer

 

“De entre todas aquellas personas, las más dignas de lástima para mí (como si ya me hubiera asaltado un presentimiento de mi futuro destino) eran las que no tenían patria o, peor aún, las que, en lugar de una patria, tenían dos o tres y no sabían a cuál pertenecían. Por ejemplo, en un rincón del café Odeon se sentaba, a menudo solo, un joven que llevaba una barbita de color castaño y unas gafas ostentosamente gruesas ante unos penetrantes ojos oscuros; me dijeron que era un escritor inglés de gran talento. Cuando, al cabo de unos días, trabé conocimiento con James Joyce, rechazó rotundamente cualquier relación con Inglaterra. Era irlandés. Cierto que escribía en inglés, pero no pensaba ni quería pensar en inglés. Me dijo:
-Quisiera una lengua que estuviera por encima de las lenguas, una lengua a la que sirvieran todas las demás. No puedo expresarme del todo en inglés sin incluirme en una tradición.
No lo comprendí muy bien, porque no sabía que entonces ya estaba escribiendo su Ulises; sólo me había prestado su libro Retrato de un artista adolescente , el único ejemplar que tenía, y su pequeño drama, Exiles, que yo precisamente quería traducir para ayudarlo.

PALABRISTAS

Queridos lectores espero que les haya gustado este pequeño vuelo literario.

Recuerdo a los lectores que todos aquellos interesados en publicar material de su autoría en la Revista Literaria Los Palabristas de hoy y de siempre. Deben enviar sus escritos como adjunto en Word a la  dirección electrónica siguiente: E-mail:monicaacaruso@hotmail.com

Letra Arial 12. Título de la obra, nombre apellido o seudónimo.

Facebook: Revista literaria “Los Palabristas de hoy y de siempre”

Que tengan un excelente inicio de semana

Hasta el próximo lunes.

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