N° de Edición 7271
La Matanza

Ocupas violentos: “Me quieren matar para quedarse con mi casa”

TESTESTE

Barrio Los Pinos


Al ingresar a la casa de María Teresa Alaguirre, una foto del Gral. Perón y Eva Perón atraen las miradas. Esta pensionada de 74 años, dueña de la casa ubicada en Albarellos al 300 del barrio matancero de Los Pinos, vive hace dos años una pesadilla que pone en riesgo su vida.
“La policía esta incapacitada de actuar por la protección que tienen los delincuentes por parte de la justicia”.

El drama de María Teresa comenzó hace cuatro años cuando falleció su hijo y dos años después, su marido discapacitado. Pensando en la soledad de su humilde vivienda, creyó que su marido y su hijo estarían mejor en una sepultura en un nicho que en la tierra. Para solventar el traspaso, la humilde pensionada pensó que alquilando la parte de atrás de su casa podría hacer frente a los gastos.
Un vecino le presentó a Karen Ivón Andino, madre de siete hijos y con el marido preso por robo a mano armada. Andino se presentó y supo ganarse la confianza de María Teresa, esta le alquiló dos habitaciones con baño y patio que tenía en el fondo de la casa. Andino se mudo con sus hijos y durante tres meses pago el alquiler acordado, haciendo pequeños arreglos para mejorar la vivienda que compartía con su familia.
Todo marchaba bien, hasta que de repente le robaron tres chapas y dos tirantes del techo de la habitación de Alaguirre, fue a reclamar porque vio que su inquilina estaba haciendo una pieza nueva con sus chapas, ahí fue cuando sufrió la primera agresión. Llamó a la policía y estos verificaron el hurto. Devolvieron las chapas y a la madrugada del día siguiente, le reventaron la puerta que daba al fondo de la casa, entraron encapuchados, agredieron a la anciana, le robaron las chapas, le rompieron todo y hasta los cubiertos saquearon. Volvió la policía y no encontraron nada.
A partir de ahí, María Teresa Alaguirre dejó de percibir el alquiler acordado y poco a poco fueron subiendo las agresiones hasta que el pasado martes 17 de abril, entraron de nuevo a la noche a su casa, la intentaron estrangular con el cable del ventilador y prendieron fuego a la puerta del fondo.
Alaguirre nos cuenta que “Me robaron todo, hace dos años que no vivo en paz. Me destrozaron dos pieza y tuve que dividir el comedor en dos y hacerme una pieza” y agrega que “Anoche entraron y me quisieron estrangular con el cable del ventilador, me golpearon, me robaron hasta los platos y después prendieron fuego a la puerta. ¡Casi muero asfixiada¡ me salve porque empecé a gritar y un vecino llamó a los bomberos y a la policía, él pudo entrar y me sacó a la vereda”.
María Teresa, entre sollozos, nos dice que “La policía se llevó a esta mujer, que estaba tomada y drogada. Mi quiso matar, hice la denuncia y a la mañana siguiente la soltaron. ¡Confíe en la policía y la justicia y al otro día sueltan a está mujer que me quiso matar”.
Un vecinos nos cuenta que “Todo el barrio esta conmocionado por esta mujer Andino, tiene siete hijos y uno es más delincuente que el otro. Nos roban a todos y la policía no puede hacer nada, son menores. Andino manda a sus hijos menores a robar y hasta pegarle a María Teresa, hace dos meses tuvieron que salir los vecinos porque la estaban golpeando. Le cortaron un párpado y le dejaron toda la cara moreteada”.
NCO intentó hablar con la familia Andino y fuimos alejados a pedradas.
María Teresa Alaguirre, decepcionada nos dice que “No sé que hacer, entran por una puerta y salen por la otra, saben que sufro del corazón y hacen todo esto para que me muera y se queden con la casa. Nadie me ayuda. La justicia mira para otro lado y la policía se los lleva pero tienen que soltarlos. No sé que más hacer. Estuvieron dos coches cero kilómetro en el patio de la casa, tapados con frazadas y una noche se lo llevaron. Al otro día cayó Gendarmería buscando los autos que eran robados y ya no estaban. Esta mujer creyó que había sido yo quién hizo la denuncia, por eso quisieron matarme. No me van a echar de mi casa, voy a resistir y aunque sea sola, voy a enfrentar a estos delincuentes”.
La humilde vivienda de María Teresa consta de dos habitaciones y un living – comedor amplio. Las dos habitaciones se encuentran destruidas, le faltas chapas del techo, tirante y tiene huecos en las paredes de las misma. María Teresa se tuvo que refugiar en el living – comedor y vivir acorralada en su propia casa.

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2 comentarios

  1. Por favor!!!!! Que comentario tan estupido!!!!! porque mejor antes de escribir boludeces te interiorizas por la situacion de la sra, y despues opinemos!!!!

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