N° de Edición 7358
La Matanza

Muestra fotográfica y posterior conferencia de Felipe Vallese (h)

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Muestra fotográfica
Muestra fotográfica y posterior conferencia de Felipe Vallese (h)

El Centro Cultural Congett, espacio del Sindicato de Trabajadores de La Matanza (STMLM), fue escenario el último viernes de una exposición de cuadros sobre distintos artículos y fotografías de Felipe Vallese, primer detenido desaparecido en democracia. La muestra estuvo a cargo de su hijo, que con 3 años vio cómo hace 56 años se llevaban a su padre. Durante el encuentro, Felipe Vallese (h) contó descarnadamente detalles de tales circunstancias.

Por: Carlos R. Correa
carloscorreaprensa@gmail.com

 

La temática ameritaba la presencia de muchos militantes de Derechos Humanos y fue así, porque además de público en general, entre otros organismos, concurrieron a la reunión organizada por la Secretaría de Cultura del STMLM, representantes de H.I.J.O.S. de La Matanza e integrantes del espacio Felipe Vallese en el Distrito que encabeza el dirigente Mario Barresi.

El bombardeo a la Plaza y un emotivo testimonio

“La lucha de estos hombres, debe servirnos para inspirar la lucha en este presente. Cuando se lo llevaron Felipe Vallese tenía apenas 22 años, un 23 de agosto de 1962” dijo Miguel Feniello, secretario de Cultura del STMLM que hizo las veces de presentador y seguidamente recordó además que “este 16 de junio se está cumpliendo el aniversario de uno de los hechos más trágicos y violentos de la historia argentina, como fue el bombardeo a la Plaza de Mayo, razón por la cual se proyectó un video institucional para evocar esa nefasta jornada”.

A continuación, tomó la palabra el invitado, Felipe Vallese (h) quien cronológicamente fue brindando detalles de la trayectoria de su padre y además contó en primera persona circunstancias puntuales del secuestro, desaparición y posterior asesinato. En primer término, a modo de introducción explicó que “si bien muchos conocen quién fue Felipe Vallese, hay muchos jóvenes que conocen el nombre que no saben de su historia”.

Más adelante, el invitado relató que “este año se cumplen 56 años del secuestro y posterior desaparición de mi viejo y lo que me llama mucho la atención es que después de tantos años, la historia de un hombre que nunca fue funcionario, ni intendente, ni tuvo algún cargo político haya trascendido. Él fue un trabajador y junto a otros compañeros fundador de la Juventud Peronista y delegado de la Unión Obrera Metalúrgica”.

Y en ese sentido, Felipe Vallese (h) cree que esa trascendencia es tal “no porque fuera el primer secuestrado desaparecido en democracia, sino por las acciones que llevó adelante en la UOM, consiguiendo muchos derechos y beneficios a favor de los cuarenta o cincuenta compañeros donde él trabajaba y en donde tuvo que pasar situaciones muy difíciles de afrontar”.

En esa misma línea contó que siente “dolor y tristeza por no haberlo tenido toda mi vida a mi lado, donde no pudo estar presente cuando ingresé a la escuela primaria, cuando me recibí, en mi ingreso a la secundaria y cuando me recibí y tampoco estuvo presente cuando me otorgaron otros títulos para los cuales estudié. Ese es mi dolor. Siendo que la culpa no fue de él, fue del sistema” sostuvo y agregó que “igual me siento orgulloso de lo que fue como trabajador y como persona”.

Pagó por no ser delator

“Tuve un padre que primero se jugó por el Movimiento Peronista, segundo por sus ideales y tercero por su amigo Pocho Rearte que jamás ante las torturas y adversidades, dijo dónde lo podían encontrar. Él pagó con su desaparición por el silencio de no decir dónde estaba su amigo. Eso a mí me llena de un gran orgullo y considero que esa parte tapa totalmente la tristeza de no haberlo tenido” señaló Felipe Vallese (h).

Más tarde en su exposición, el visitante aseveró que “esto que les cuento es lo que me hace seguir caminando, porque lo siento permanentemente al lado mío o frente a mí. Y si en vez de hablar de desaparecidos y rememorar tantas dictaduras militares que tuvimos, estaríamos habláramos de proyectos a futuro, estoy seguro que mi viejo estaría acá, siendo un veterano compañero y militante acompañándome”.

A renglón seguido, el disertante puntualizó que “son infinitas las imágenes y sensaciones que de mi padre me acompañan día a día, en todo momento, y eso me hace sentir orgulloso del viejo que tuve. Como también sé que de alguna manera se siente orgullosa parte de la militancia del peronismo de La Matanza. Porque acá se lo conoce mucho, mucho más de que yo imaginaba y eso es algo grandioso”.

Y en esa misma línea, Felipe Vallese (h) expresó que valora que “siempre que en circunstancias parecidas como ésta, algún compañero se me arrimó, muchas veces con lágrimas en los ojos, y fue para manifestarme el buen recuerdo que tenían de él y que sabían quién en realidad fue Felipe Vallese”.

Una realidad que duele

Tras proyectarse el video sobre el bombardeo a Plaza de Mayo, el funcionario de derechos Humanos sostuvo que “hoy estamos viviendo una realidad similar. Tenemos una oligarquía instalada, donde gobiernan las corporaciones, algo que Néstor y Cristina nos habían alertado que iba a suceder. Pero lamentablemente no tenemos el suficiente poder para detener a esta gestión que desde hace dos años y medio está instalada en Balcarce 50”.

 Posteriormente el invitado relató que “en aquella época nos tiraron bombas. Luego, un año después, en junio de 1956, hubo fusilamientos de compañeros militantes, tanto peronistas como de otras agrupaciones, que los fueron a buscar casa por casa, los llevaron a los basurales de José León Suárez y sin ningún juicio ni abogados que los defendieran, los fusilaron sin contemplaciones. Eso no lo tenemos que olvidar”.

A continuación, Felipe Vallese (h) aprovechó para reivindicar a los distintos organismos de Derechos Humanos que según dijo “son un ejemplo para el mundo” y rechazó el calificativo de “curro” con que algunos le bajan el precio, manifestando que “si es un curro como ellos dicen, que siga el curro, porque derechos humanos es todo… No solo los desaparecidos y el juicio a las juntas. Derechos humanos es tener trabajo, tener una familia viviendo dignamente, tener esparcimiento, educación, salud, etc.”.

“Estamos buscando la unidad de peronismo y eso significa la unión de las bases, de los sindicatos, de las compañeras y compañeros que de boca en boca deben llevar el mensaje que todos los ciudadanos deben conocer… A veces no hace falta una gran publicidad, con la predisposición de la militancia, yendo puerta por puerta y contándoles lo que están haciendo y los que nosotros queremos hacer, es suficiente” detalló en su discurso.

Volver a las fuentes

En otro tramo de su exposición, el militante político fue claro al afirmar que “los dirigentes políticos tienen que volver a la vieja costumbre de caminar al lado de la gente. El compañero tiene que saber qué es lo que el dirigente que está haciendo por un objetivo y eso va jerarquizarlo, porque lo tendremos presente cada día y cuando ese dirigente acceda a algún cargo político, sabremos que no nos va a defraudar, que no nos va a dar vuelta la cara y no me va a poner un montón de filtros para que yo no llegue a él”.

Y referido a la misma temática expresó: “Eso es lo que hacía Felipe Vallese, junto con Jorge Rulli, con los hermanos Bevilaqua que eran de acá de La Matanza. Eso hacían junto a otro montón de compañeros y compañeras que en definitiva fueron los fundadores de la PJ allá por el año ’57. Que pertenecieron a la resistencia peronista y que no estaban en un juego de chicos, porque eran jóvenes de 17, 18, 20, 24 años. Así era la Juventud Peronista cuando se creó, un poco orientados por Gustavo Rearte”.

“Fijensé que nadie se adjudicó haber fundado el espacio. Para nada. Fue todo un colectivo de compañeros y compañeros que lo hicieron tanto en Capital Federal, luego en la Provincia y así se fue extendiendo a lo largo y ancho del país… Era un equipo que tenían objetivo, planes y sueños y esos proyectos se prolongaron hasta 1970 con la generación de compañeros Montoneros, del ERP, de la FAR” detalló el militante peronista.

Luego Felipe Vallese (h) redondeó el concepto manifestando que “tenemos que recuperar el compromiso, el trabajo y la lealtad por sobre todas las cosas. Así fue como nació el Movimiento Nacional Peronista y así fue como nació la JP y así fue como nacieron los sindicatos. Cuando hay elecciones sea en el ámbito que sea, todos se basan en el peronismo, aunque después no damos cuenta que muchos no eran tal, estaban disfrazados de peronistas y usaron al peronismo”.

La oscura noche que lo secuestraron

En las postrimerías de la charla, el visitante retomó el  motivo del encuentro y refiriéndose a su padre contó que “fue apenas un delegado de fábrica que transmitió a sus compañeros cuáles eran sus derechos. Los mismos que había creado Perón desde la Secretaría de Trabajo allá por 1943, que no eran otra cosa que herramientas para que los trabajadores y delegados tuvieran esos beneficios y derechos, que fueron los que mi padre consiguió que se le otorgaran a los 40 o 50 compañeros de fábrica”.

 “Por esa razón, fue que los dueños de la fábrica -eran dos hermanos-, un día lo citaron a una reunión para ofrecerle un dinero importante para que dejara de accionar a favor de sus compañeros de trabajo. Obvio que no aceptó y se lo comentó a sus pares para que estuvieran enterados de ese intento de arreglo” relató Felipe Vallese (h) quien inmediatamente contó que en ese interín nació él, que no conoció a su madre que aparentemente era hija de un militar, por lo que sospecha que “esa circunstancia tuvo mucho que ver en el secuestro y posterior desaparición”.

Para ir finalizando, el disertante detalló “mi padre me llevó a vivir con él al barrio de Flores y mientras tanto seguía trabajando en la fábrica. Tenía una vida muy activa, a tal punto que participó de la toma del Frigorífico Lisando de La Torre y en esa circunstancia fue preso por haber compartido esa lucha. Cuando salió, volvió al trabajo y cuando recién tenía 22 años lo vinieron a secuestrar, pero no lo vinieron a buscar por ser delegado…”

Para culminar, el visitante puntualizó que a su padre se lo llevaron para tapar un incidente entre policías, donde el efectivo Juan Florillo le armó una causa a Pocho Rearte, porque en un enfrentamiento su gente había confundido a un grupo con una celula subversiva, habían ejecutado a dos policía y necesitaba reparar ese error. Un matrimonio que vivía en la tira de la calle Morelos que habitábamos también nosotros, denunció que Pocho Rearte solía frecuentar el lugar y que mi papá lo encubría”.

Y como corolario, Felipe Vallese (h) enumeró que “el 10 de julio de 1962 la policía cercó el domicilio de la calle Morelos, comenzaron a avanzar y el 23 de agosto dan el golpe… Lo llaman por teléfono para confirmar que estaba en casa, atiende, nadie le contesta y se va a trabajar… Fue así que camino a la fábrica, yendo por la calle Canalejas, lo agarran, lo secuestran y se lo llevan…”.

 

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