N° de Edición 7126
La Matanza

Memoria: A 38 años de los desaparecidos del Normal de San Justo

IZQ DESAPARECIDOS (1)

Este año se cumplieron 38 años del golpe militar del 24 de marzo de 1976 que instaló la dictadura  genocida  más siniestra de la historia Argentina que, entre otras cosas, tronchó la vida de alrededor de 30.000 argentinos,  quienes ingresaron en la historia bajo la figura de detenidos- desaparecidos.

Si bien se ha avanzado en conocer una parte de la verdad, al juzgar a unos cientos de los genocidas responsables, al recuperar más de cien niños secuestrados, todavía tenemos muchos genocidas impunes -algunos enquistados en los organismos de seguridad- y una gran lentitud en los juicios, lo que permite que a muchos de ellos les llegue “el fin biológico” antes que la justicia.

Por:Emilio González Larrea.-

Esa cifra de 30.000 desaparecidos, en los últimos años, día a día se va llenando con nombres, vidas e historias; en el partido de La Matanza existieron 13 centros de detención clandestina, de los alrededor de 500 que estimó la CoNaDeP para todo el país, con cientos de desaparecidos en el distrito, sobre los cuáles todavía no se ha podido conocer el número  total.

Organismos de Derechos Humanos, como la APDH  que cumple este año su 30 aniversario; el grupo de Ex Detenidos del Vesubio (el principal centro de terror de nuestro distrito), uno de cuyos sobrevivientes es Jorge Watts, fundador de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos que publicó un libro sobre lo vivido en ese centro clandestino, titulado “Memoria del Infierno”; la investigación periodística sobre los desaparecidos en la fábrica Mercedes Benz, así como el trabajo de la Comisión de Trabajadores  ex detenidos  de esa empresa; la constitución de la Agrupación HIJOS; el homenaje a cuatro estudiantes desaparecidos de la Escuela Media No 1 de Rafael Castillo; la aparición el año pasado del primer libro sobre los desaparecidos de La Matanza, “Sueños Superiores” del escritor e investigador ramense Carlos Boragno; el homenaje que se le viene realizando en los últimos años al médico colombiano desaparecido, Jairo Herrón Fernández en el Km. 35 y la formación el año pasado del Colectivo Por la Memoria, la Verdad y la Justicia  del Normal San Justo, son hitos que han permitido reconstruir  una parte de lo sucedido en ese periodo negro, en estas tierras matanceras y avanzar en la lucha por la verdad y la justicia para, como señala Boragno en su libro, “ hacer saber a las nuevas generaciones de matanceros que aquí en su partido, a la vuelta de su casa, quizá frente a ella, o en la esquina de su barrio, en aquellos nefastos años, también secuestraron a sus vecinos, padres, madres, hermanos e infantes”

IZQ DESAPARECIDOS (2)

Los cuatro exalumnos desaparecidos

 

Durante el  primer  semestre de 1977 secuestraron y desaparecieron a cuatro ex alumnos del Normal de San Justo, dos de las chicas estuvieron en el CCDTyE “Club Atlético”. Los otros dos compañeros no registran paso por ningún CCD.

El 27 de enero de ese año secuestraron a María Teresa Grujic de Coronel, era promoción 1970 y tenía 25 años de edad. Vivía en la ciudad de La Plata. Era empleada estatal de la provincia de Buenos Aires. No se conoce su paso por ningún CCDTyE. Su esposo, hijos y nietos, viven en Upsala, Suecia.

Una compañera de secundario la recuerda así: “Yo fui compañera de Mary Grujic, de primero a quinto año de nuestro querido Normal. Recuerdo que en 1ro. 6ta., nos sentábamos en la misma fila, al lado de la pared. Les puedo contar de Mary que era una excelente compañera y muy buena estudiante. Tenía una manera de comunicarse muy suave y serena, pero a la vez muy segura. No era de las niñas que quería sobresalir, al contrario, pero era  muy inteligente en sus conclusiones. Tengo muy lindos recuerdos de ella, por ella conocí y empecé a disfrutar de la lectura de Pablo Neruda, también cómo olvidar las tardes que en su casa, siempre con su modo tan dulce, me explicaba temas de matemáticas que a mí me resultaban difíciles y luego tomábamos la leche que nos preparaba su mamá. Vivía en San Justo, muy cerca de la plaza. También recuerdo que era muy contenedora, todas les contábamos nuestras ‘penas de amor’ y ella siempre nos escuchaba y tenía palabras de consuelo y consejos. Terminado el secundario, la visité en La Plata, donde ella estudiaba periodismo y su novio, no recuerdo bien si ya se había recibido de médico. Fue la última vez que la vi. Querida Mary, ¡siempre estarás en nuestro recuerdo, con tu sonrisa tan amplia y tu mirada llena de luz!”

El 9 de febrero se llevaron de su domicilio de San Justo a Roberto Gustavo Luis Lescano, era promoción 1976, tenía 17 años de edad. No se registra su paso por ningún CCDTyE. Fue visto en la Comisaría 2º de Morón.

Así lo describe su hermana Graciela: “Alto, delgado, de cabello corto y castaño oscuro, tez blanca y grandes ojos color café, era muy cálido y cariñoso, inteligente y solidario, idealista y comprometido. Amaba jugar al ajedrez, tocaba muy bien la guitarra y cantaba junto a Pedro Aznar y Marito Corredera en todos los actos escolares. Leía, leía, leía… y un día tuvo la audacia de querer fundar una revista en el Normal. Siempre fue audaz… se enamoró de la hija de un compañero de mucha jerarquía en la organización. Ella también lo amó y lo esperó durante años sin conocer siquiera su verdadero nombre. Nunca pudo buscarlo ni buscarme. Nos encontramos hace 5 años gracias a una investigación de un amigo de Mansión Seré”.

“Hoy recuerdo a Gustavo. Los próximos 364 días del año también lo haré. Cuando se cumpla un nuevo año de su secuestro/desaparición, volveré a recordarlo y así, el círculo de la historia, perderá su forma por efecto de la memoria…”

El 20 de marzo secuestraron a Sandra Zonca de Prado de su domicilio del barrio de Once. Promoción 1973 del Normal de San Justo, de 21 años. Casada con Claudio Aníbal Luis Prado, que fuera secuestrado el mismo día mientras iba a un partido de fútbol en Palermo. Fue vista en el CCDTyE “Club Atlético”.

“Sandra era rubia, dulce, de encantadora sonrisa y mirada tierna. Estaba a punto de iniciar el segundo año en la Escuela Municipal de Arte Dramático donde, desde el año 2008, una placa la recuerda.

Hace unos días una compañera de coro la recordaba en la página de FB con estas palabras: La última vez que vi a Sandra Zonca, no recuerdo la fecha, fue en la estación de Ramos. Estaba muy feliz, ¿se acuerdan de su sonrisa? Estaba feliz a raíz de un encuentro con su novio. Fue así: se habían dejado, pero un día se encontraron en la estación de Once, se saludaron y él, subido a los pasamanos de la estación le dijo: ¿y si nos casamos? y ella le respondió: bueno, dale. Creo que este recuerdo quedó para siempre grabado en mí porque la sentí tan feliz. Tan plena. La quería mucho. Me fui del país en marzo del ’80, nunca volvimos a vernos, me enteré de su desaparición hace unos meses a través de ustedes (se refiere a una publicación que hicimos en un grupo que los ex alumnos del normal tienen en FB), he llorado muchísimo”·  Laura González, desde Las Canarias, España.

El 3 de junio secuestraron de su domicilio del barrio de Almagro a Graciela Esther Nicolía, junto a su compañero Gustavo Groba. Era promoción 1970. Estaba por cumplir 25 años y cursaba Economía Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Un mural que la recuerda a ella y otros 70 compañeros desaparecidos fue descubierto en esa Facultad en el año 1998”. (Informe del Colectivo por la Memoria en el Normal San Justo).

La lucha por la memoria: El Colectivo.

Graciela Lescano, hermana de uno de los desaparecidos, Roberto Gustavo Luis Lescano, fundadora del grupo, cuenta cómo surgió esta iniciativa: “El Colectivo surge por la necesidad de hacer un homenaje a mi hermano Gustavo en el interior de la escuela. Yo también soy ex alumna y mi papá fue profesor del Normal. Por lo tanto, llamo por teléfono y pido una entrevista con la directora, esto fue en marzo del 2010. Ella me dice que podemos colocar una baldosa para el 24; los tiempos no daban pero además a mi no me interesaba solo colocar una baldosa, sino trabajar la memoria con los alumnos y sembrar conciencia. En la conversación me enteré que había también una alumna desaparecida  pero no me dijeron el nombre. Vuelvo a mi casa pensando que me iban a llamar y con la idea de buscar datos sobre esa otra alumna. Nunca me llamaron. Hablé con otras profesoras de la escuela y comenzamos a actuar en las redes sociales, miramos la página de ex alumnos, no encontraba nada de mi hermano como desaparecido y ninguna referencia a otros desaparecidos del colegio. Yo había preparado para el 24 de marzo de 2013 una publicación con una foto de Gustavo y de Sandra Zonca que estaban juntos y la subí a la página. Recibí de todo, caricias y agresiones. De esa gente conocí personalmente a muchos en octubre del año pasado y ahora en la marcha del 24 de marzo que me abrazaban y sentí que compartían lo que me estaba pasando, que compartían  la necesidad de homenajear a un militante popular, a un pibe de 17 años que había sido desaparecido. Hoy el grupo lo componen ex alumnos y algunos de ellos son  profesores de la escuela”

A Graciela, con quien junto con otras integrantes del grupo nos encontramos en un bar de San Justo para esta entrevista, le cuesta hablar, los recuerdos dolorosos aparecen pero hace un esfuerzo y continúa con el relato.

“El año pasado nos reunimos en San Justo y nos pusimos de acuerdo en una línea de trabajo. Primero éramos 10, después llegamos a 34, entonces buscamos un lugar más amplio para reunirnos y llegamos al Ex Olimpo, en Floresta. Allí resolvimos formar el colectivo y nos dimos un plan de trabajo por todo el año que tendría como hito central colocar las 4 baldosas alusivas a los ex alumnos desaparecidos dentro de la escuela, en el patio, con la idea de que todos los estudiantes pudieran preguntarse al ver las baldosas quiénes eran y poder conocer su historia.  Todavía no lo hemos podido hacer”.

La respuesta de la escuela

“Nunca me llamaron, nunca más me atendieron el teléfono. Se negaban todo el tiempo y negaban mi derecho a conocer qué sabían sobre la desaparición de mi hermano. Yo al principio creí que no tenían ganas de hacer algo como lo que les proponía. Pero después pude conocer lo que pasaba con la conducción de la escuela que ocultaban toda la información sobre los derechos humanos y retaceaban la participación de la escuela en actividades de este tipo propuestas por la Dirección General de Escuelas. Tenían una línea de conciliación con los hechos de la dictadura.

Nosotros estamos abiertos al diálogo para trabajar como Colectivo con la Institución, incluso elevamos notas con sugerencias de trabajo a la Jefa de Región e Inspectoras ,siempre teniendo claro que es la Dirección de la escuela la que tiene que actuar y comunicarse con nosotros.  Nada, silencio de radio.”

E colectivo sigue adelante

“Sin embargo, y pese a las trabas que la institución ha colocado sistemáticamente, este colectivo ha resuelto seguir adelante en la búsqueda de generar conciencia y mantener vivo el recuerdo respecto de lo sucedido, en la comunidad en general y en el Normal de San Justo en particular, a través de una serie de actividades que ya comenzaron con la participación de las Jornadas de Formación en Derechos Humanos, a la que asistimos convocados por la Jefatura de Región 3 y cuya primera jornada se realizó el 20 de marzo en la Universidad Nacional de La Matanza.

El 24 de marzo, día de la Memoria, marchamos por primera vez como “colectivo” con nuestra bandera identificatoria. Tuvo una gran concurrencia. Marchamos con familiares de nuestros chicos desaparecidos y fue realmente emotivo que se acercaran tantos alumnos y ex alumnos. Te cuento una anécdota. El caso de una enfermera que se pone ante la imagen de Sandra Zonca (una de las desaparecidas de la escuela), se pone a llorar y dice pensar que ‘o jugaba con ella en la vereda’ Mientras marchábamos se acercaron dos hermanas de otra chica desaparecida Graciela Nicolía y se acercaba más gente y nos saludaba y quería compartir recuerdos de la escuela con nosotros, nos decían en qué promoción estuvieron y otros detalles. Se sumaban y engrosaban nuestro grupo.

Tenemos pensado en el mes de septiembre, la colocación de las cuatro baldosas recordatorias, en un sitio visible del patio del Normal”.

Graciela, como cierre de la entrevista dice: “Yo necesito encontrar a mi hermano. Esta búsqueda por saber, por la verdad, es el motor de mi vida. Visibilizar en principio a estos cuatro desaparecidos del Normal, ahondar en la memoria para saber si existen otros desaparecidos en esta escuela, como un homenaje también a  los compañeros de mi hermano”.

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