N° de Edición 6960
La Matanza

La tormenta perfecta

Opinión

Por Prof. Joaquín Gabriel Puebla

Hace diez días una tormenta asoló nuestro distrito y el resto del conurbano bonaerense. Las perdidas de vidas y los destrozos materiales han dejado conmocionados a los habitantes de Buenos Aires.
Fue tal la magnitud del desastre, que más allá de la acción coordinada y efectiva de los recursos municipales, el estado municipal quedo desbordado por la demanda de la población.
Podemos hacer el titular fácil y decir que el municipio actúo en forma torpe y descortinada, pero, en función de la verdad, debo admitir que la municipalidad trabajo incansablemente para resolver las problemáticas que se presentaron. Hay infinidad de héroes anónimos, que dejando de lado trabajo, intereses políticos y demás cuestiones mezquinas, se han puesto a disposición del Comité de Crisis para salir, cuál ambulancias, a tratar de resolver los justos y, en algunos casos, convulsionados reclamos vecinales.
La labor desplegada por los jóvenes militantes de la JP fue de tal entrega y dimensión, que se han ganado los laureles de llamarse “La Gloriosa JP”. También podemos comentar la actitud de la Agrupación – Agencia de Colocaciones “La Cámpora” que con toda su labor solidaria se limitó a colocar un cartelito en la puerta de su siempre oscuro local sanjustence que decía: “Se Reciven Donaciones”, chicos reciben va con “B” larga y, no me desmientan, durante esos días pase frecuentemente por la puerta y hasta tome fotografías. Bueno, todo suma, mientras unos trabajan, otros manguean.
Hemos visto a militantes políticos recorriendo, una y otra vez, los diferentes barrios y localidades de La Matanza, encabezando y ayudando a movilizar los recursos municipales en función de una pronta respuesta a las demandas. Estoy tentado de poner algunos nombres, pero terminaría siendo injusto, porque seguramente alguno quedaría en el tintero.
Durante las horas de mayor esfuerzo y trabajo, funcionarios públicos dejaron de lado familias y descanso para salir a trabajar pero, lamentablemente debo hacer mención de las actitudes de algunos que prefirieron continuar con su descanso de fin de semana santa y no volvieron para ocupar su lugar en la trinchera de trabajo. Todos sabemos quiénes son, con eso basta.
Pero la tormenta fue perfecta por varias razones de índole político, hubo advertencias susurradas al oído del Sr. Espinoza que no se cumplieron por la simple razón de haberse postergado ante el fenómeno climático que sufrimos todos los bonaerenses.
Ante la pausa política impuesta por efectos de la tormenta, muchos dirigentes se llamaron a la reflexión y comenzaron a pergeñar una nueva estrategia para limar, de a poco, a ciertos personajes ligados al Intendente, porque tengamos en cuenta que en política hay algunos que piensan que el fin justifica los medios, pero otros creen que el fin determina los medios. Para aclarar un poco, permítanme, amigo lector explicarles que “política” y “policía” tienen la misma raíz griega, que es “polis” o sea, ciudad. Por ende, la política es el arte de dirigir y administrar, con ayuda de la policía, una ciudad, un estado o un país.
El Señor Fernando estuvo en todos lados, impulsando soluciones, arreglando entuertos, poniendo el peso de la conducción a aquellos que se hacían los remolones; mientras iba y venía, había algunos que pensaban en su imagen, porque parten de la premisa de que no deben demostrar lo que saben, ni mostrarse demasiados listos porque temen que han de desconfiar de él. En definitiva hacen lo que quieren, pero piensan que deben dar la impresión a los demás de que otros le dictan su conducta. Creen que nunca obtendrán el poder sino se muestran un poco idiotas.
El Jueves Santo, en medio del incesante trabajo por paliar los efectos del temporal, un reputado médico e interventor de una importantísima repartición municipal, le colgaba el teléfono a los familiares de Mario Pacheco, quién hacia pocos minutos fallecía en la Clínica Los Cedros de San Justo. Según el certificado de defunción, el deceso de Pacheco se produjo por un politraumatismo craneal debido al impacto de un objeto contundente en la cabeza.
Mario Pacheco se accidentó en una repartición municipal mientras realizaba tareas de mantenimiento, cuando le cayó sobre su cabeza sin casco, una cortina metálica. El interventor de esa repartición municipal, socorrió al accidentado (por su condición de médico) y lo llevó a la clínica antes mencionada, donde Pacheco estuvo en coma cinco días.
Razones legales me impiden nombrar la repartición y el funcionario interviniente, porque los testigos no desean verse comprometidos.
La actitud del reputado médico parecería, a simple vista, de gran compromiso, pero quisiera sacarlos de la confusión. El reputado médico, al ver las consecuencias del accidente, intentó, por todos los medios, ocultar el mismo. Al hablar con los familiares de Pacheco les habló de un Accidente Cerebro Vascular (A.C.V.) y se desentendió de ellos. Cuando fueron a la Clínica Los Cedros, se encontraron con la verdad e impotentes, esperaron el desenlace final.
El área que conduce el reputado médico es, en estos momentos, una de las más cuestionadas de toda la municipalidad de La Matanza, desde la secretaria administrativa hasta el interventor están cuestionados y bajo sospechas de corrupción.
Hasta se hacen chistes, dicen que ahí cada probeta tiene precio y que a tal doctor le dicen Neurus y que el otro, es como Larguirucho porque a veces es bueno y a veces es malo, a veces está con Hijitus y a veces anda con Neurus. También le han puesto un apodo a la blonda, rubia secretaria hot, le dicen. La Barbie.
El humor a veces sirve para identificar a personajes que hacen mucho, pero mucho tiempo juegan con la salud de los matanceros. Unos hacen la vista gorda por unos pesos, otros nunca saben nada pero aparentan capacidad frente a las personas adecuadas pero todo el mundo sabe que suelen analizar el contenido del bidón de CIMES en lugar de las muestran que le traen y todo por unos pocos pesos.
También están aquellos que venden protección a comerciantes orientales ó mandan a coimear a grandes comerciantes mayoristas, como sucedió hace un par de meses, cuándo intentaron coimear al dueño de Maxiconsumo, quién hacia poco meses había hecho una importante donación a la provincia (los terrenos dónde se construyó UPA24), por faltas menores de limpieza en una de sus sucursales. El empresario se confesó: “Pensé que venían a decirme el valor de la multa, pero los muy atorrantes me querían coimear pero no por dos pesos, me pedían más de 100 mil pesos. Los saqué corriendo, estuve a punto de llamarlo a Scioli, pero vinieron las vacaciones y se me pasó. Me dijeron que los mandaba la Barbie, yo no conozco ninguna Barbie, les dije y los saque corriendo”.
La mentira tiene patas cortas y algunos personajes se han pasado de listos y tomaron de idiotas a todos, en lugar de hacerse ellos los idiotas para que no los vean venir.
Por último, Señor Fernando que los enemigos que mantiene cerca para vigilarlos no lo alejen de los amigos y de algunos hombres honestos, decentes y trabajadores que tiene en su gabinete.

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