N° de Edición 7478
La Matanza

Jorge Giuliano brilló con luz propia

TESTESTE
Noche

Jorge Giuliano: Cuando se congregan talentos con tanto profesionalismo, tanta historia y tanta madurez, con el entusiasmo que recuerda, paradójicamente, a los pibes que se juntan a jugar a la pelota para festejar al amigo más querido, cada jugada se convierte en un hito emocional. Y si el partido incluye no solo a los que están, sino también a los que no, trayéndolos al mismo plano para sentirlos con tanta fuerza, entonces, cada momento, es mágico.

Por María Maratea
Especial para NCO
Foto: “Beto” Hernaez

Jorge Giuliano presentó La suerte mía, su primer trabajo discográfico como solista, un disco integrado casi en su totalidad por composiciones propias, en el que cubre con el manto de su música las palabras de sus poetas más cercanos entonándolas con su personal voz, intensa y conmovedora. Una a una las canciones que lo componen, fueron desgranándose sobre el escenario de Sirhan, en una sala colmada de público, acompañado por los mismos brillantes músicos que participan del mismo.

Imágenes que mostraron parte de su vida, ya de niño, ya con su abuela, con su padre, con amigos, pero en especial, con los poetas con los que compuso parte de esta obra y que ya no están: los inmortales Nacho Wisky, Alicia Crest y Diego Holzer. Mientras que los inmensos Hugo Pardo y Mariano Pini, estuvieron allí, presentes, para agasajarlo.

Así, cada uno de los extraordinarios músicos que lo acompañan en este proyecto musical se fueron sucediendo, estampando el definitivo sello de La suerte mía a lo que sería el resto de la noche: Facundo Guevara en percusión, Lucas Homer en bajo, Claudio Turica en guitarra, Matías Álvarez y Pablo Fraguela en piano y el trío de guitarras compuesto por Joaquín Althabe, Román Vergagni y Pablo Alesia.

Momentos especiales fueron: la voz de Juan Varela en El bosque, con letra de Nacho Wisky y música de Teddy Jauren;  la magia de Juan Vattuone narrando el día en que junto a Giuliano compusieron Ruiseñor de anís, canción a la que sumó su voz; y el homenaje a Jaime Dávalos y Eduardo Falú, en la personal versión de Río de tigres, acompañado en piano por Matías Álvarez.

El punto cúlmine se celebró con la exquisita Vidala del sol, que al disco da comienzo, regada por las notas luminosas de la guitarra de Luis Salinas.

Un estallido de aplausos y gritos de aprobación pedía más, dejando al descubierto el agradecimiento de Jorge Giuliano que asomaba una y otra vez en el brillo de sus ojos.

Cuando alguien es capaz de concitar tanto cariño entre sus pares y en complicidad envolver a todo un público presente integrándolos en un espacio sin tiempo atravesado por la calidez y la emoción, la llama que insufla la música parece ser puesta por el genio que los convoca.

La suerte mía. Jorge Giuliano.  Mayo / 5 / 2018

María Maratea: mmprensa@gmail.com / www.mmprensa.blogspot.com.ar

 

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