N° de Edición 7485
La Matanza

Homenaje a Andrés Bevilaqcua a un año de su fallecimiento

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Homenaje
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El último martes en el Cementerio de San Justo, familiares, amigos y compañeros de militancia, le rindieron homenaje a Andrés Américo Bevilaqcua, que falleciera el 24 de abril de 2017. Su hermano Pedro no pudo asistir por razones de salud, pero sí lo hicieron sus hijos, Santiago y Belén. Hicieron uso de la palabra sus amigos Juan Fernández y Aníbal Torretta. Además se leyó su poema preferido y por la tarde noche se efectuó una misa en la Catedral de San Justo.

Por: Carlos R. Correa
carloscorreaprensa@gmail.com

No fue una mañana más la del pasado martes 24 de abril en La Matanza… Es que fueron muchísimos hombres y mujeres del peronismo los que asistieron al Cementerio Municipal de San Justo para rendirle homenaje a Andrés Bevilaqcua, al cumplirse un año de su paso partida física. Sus allegados descubrieron una placa recordatoria donde descansan sus restos y además, en el mismo lugar, se visibilizó una imagen “Las Cuevas” de su Mendoza natal.

Evocación de “Juancito” Fernández

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Dicen que alguna vez Andrés Bevilaqcua manifestó:Uno se vuelve viejo cuando se olvida los juramentos que se hizo cuando tenía 20 años”. Y por el contenido de sus palabras, desde ese lugar partió su amigo personal y compañero de lucha, Juan Fernández, para abrir el acto recordatorio y evocar la figura del homenajeado.

“Andrés siempre me decía que no era viejo, era un grande y en las largas charlas que manteníamos a diario, siempre mantuvo un mismo discurso” señaló “Juancito” durante su intervención.

Posteriormente contó una anécdota que muy pocos conocían y que el interlocutor atesora como una reliquia: “Cuando se le incendió la casa, lo que Andrés más lamentó no fue que se le hayan quemado los muebles, los electrodomésticos, nada que tuviera que ver con lo material… Lo que más lamentaba era la carta que el General Perón le envió antes de volver al país, donde tenía palabras de elogio para su persona…”. Pero en este caso la historia tuvo un final feliz, ya que Juan Fernández contó que después comprobó que el escrito no se quemó, simplemente se había olvidado que días antes se lo había dado a su hermano Pedro, por lo que la misiva del General quedó a salvo…

Cada palabra, cada frase, cada recuerdo, fueron seguidos con atención por todos los presentes, en especial por los hijos de Andrés, Santiago y Belén, que abrazados y con los ojos vidriosos, siguieron emocionados cada momento del acto ofrecido por los amigos y compañeros de su padre…

Emotiva intervención de Torretta

El dirigente, referente de los municipales de la CABA, tuvo una más que destacada participación en el encuentro homenaje a Andrés Bevilaqcua. Además de recordar la figura de su amigo y compañero, se mostró gratificado de “estar construyendo una hermosa amistad con Santiago” hijo de Andrés.

Aníbal Torreta, Secretario de Organización en el Consejo Directivo del Sindicato Único de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (SUTECBA), gremio que conduce Amadeo Genta, es hijo del “Mono” Torretta, militante de toda la vida e histórico hombre de la Resistencia Peronista que obviamente, en vida tuvo un vínculo muy estrecho con Andrés.

“Hoy venimos a homenajear a un patriota, no venimos a homenajear a un político y veo que vinieron muchos jóvenes que no conocieron quién fue el compañero” comenzó diciendo Torretta, e inmediatamente lo recordó así: “El compañero Andrés, a los 15 años, juró en su organización defender la doctrina de Perón, defender la Patria y vivir y dar la vida por la causa de Perón… Pero lo importante no fue que lo jurara a los 15 años, lo importante es que ese juramento lo cumplió hasta el último día de su vida y por eso para todos nosotros es un ejemplo a seguir…”.

A renglón seguido, el dirigente municipal de la CABA aseveró: “Todos estamos dolidos, pero más que nada la familia, pero hoy, todos estos muchos compañeros que estamos acá, le venimos a decir que aquél que brinda su vida a una causa tan noble, como es la causa del pueblo y que en nuestra Patria la causa del pueblo es la causa de Perón, no pasó en vano y dejó un legado” y a continuación sostuvo que “mi viejo, que fue compañero de Andrés desde que eran chicos, siempre decía que a veces en la vida están los que pasamos caminando, pero hay otros que dejan huellas y en compañero Andrés Bevilaqcua pasó y dejó huellas, porque si no hoy acá no habría la cantidad de compañeros sin ningún interés personal, porque están presentes de distintos espacios y de distintas organizaciones”.

Posteriormente, Torretta se lució al trasgredir la idea de “no hablar de política en un acto homenaje” y rompió la consigna argumentando que “hoy acá es muy difícil no hablar de política, porque si no habláramos de política estaríamos deshonrando la memoria de Andrés, de todos los que están en esa tumba y de muchos que están en este cementerio, porque la vida de ellos fue la política y la doctrina” y agregó: “Cuando en 1955 echaron a Perón, había una gran cantidad de argentinos que festejaron; habían otros que lamentablemente especulaban con que Perón no iba a volver nunca más y se querían hacer de ese poder que había construido el General para usarlo a título personal. Pero hubo un puñado de jóvenes trabajadores de los barrios obreros, de La Matanza, del conurbano bonaerense, de los barrios de Capital que se dieron una orgánica, que se juntaron, que se dieron una conducción y juraron que iban a traer de vuelta a Perón…”.

Y en ese mismo sentido, el hijo del “Mono” Torretta explicó que “contra todos los especuladores, sin nada, teniendo que ir a pedir herramientas a los sindicatos porque eran trabajadores pobres, humildes ¿saben qué? Andrés Bevilaqcua, que fue parte de ellos, parte de la conducción, cumplió y trajeron a Perón de vuelta. O sea que no era una utopía lo que perseguían, porque ellos sabían que con Perón volvía la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación” y finalmente trazó un paralelo con la actualidad al señalar que “cada generación tiene una lucha, un compromiso, el tuyo, el de mi viejo, el de Alberto, el de ellos, el de Gatica, el de Gallardo… El de todos nuestros muertos fue traer a Perón de regreso y ahora nosotros tenemos el compromiso de volver a traer el peronismo al país para tener un pueblo feliz”.

Como remate de su intervención, el dirigente municipal de la CABA prendió motores e indicó a viva voz: “Si quieren ser buenos peronistas, los jóvenes tienen en Andrés un ejemplo a seguir; van a sufrir, van a pasar penurias, van a sufrir traiciones, van a pasar necesidades económicas, pero el día que el peronismo vuelva a poder, van a sentir la misma inigualable alegría que Andrés sintió cuando el avión que traía a Perón llegó a la Argentina y volvió a pisar la Patria ¿y saben por qué? porque Andrés y muchos más rompieron con una orden que tenía el imperio de que todos los grandes patriotas argentinos que habían defendido la Patria tenían que morir en el exilio… Pasó con San Martín y pasó con Rosas, pero gracias a Andrés y como todos los que son como Andrés, Perón murió en su tierra rodeado de su pueblo”.

Como corolario Roberto Surra, ex secretario de Cultura de Tres de Febrero y compañero de militancia de Andrés, leyó el poema predilecto del homenajeado.

Biografía de un distinto

Emocionante homenaje a Andrés Bevilaqcua a un año de su fallecimiento

Está probado que su casa de Ciudad Evita fue uno de los baluartes más importantes de la Resistencia Peronista. Su vida fue la lucha. Intelectual como pocos, predicador y militante. Conducción de muchos, aportó claridad filosófica y dio ejemplo de una conducta acorde con su pensamiento. Fue concejal de La Matanza, en tiempos difíciles, siendo recordado por los inolvidables debates que lo tenían como principal protagonista.

También fue presidente del Bloque Justicialista de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires… Pero fundamentalmente Andrés Bevilacqua constituye un espejo en que mirarse… Una vida entregada a la pasión del peronismo. Poco antes de su partida, hacía pocos días que se había incendiado su casa llevándose todos sus recuerdos, finalmente él se fue con ellos y dejó un enorme vacío. Su ejemplo debería ser tomado en cuenta.

La fotografía en la que está Andrés Bavilaqcua en el balcón del edificio de la Municipalidad, marca un momento clave en la historia de La Matanza y del C. de O. Porque en esa etapa de la vida del Distrito estaba instalada la inminente renuncia de Federico Russo (por el tema de corrupción de los nichos de San Justo) y el asumir Andrés como intendente casi que se descontaba… Pero no se tuvo en cuenta que el hombre de Ciudad Evita privilegió sostener a Federico en su cargo, lo que causó el disgusto de ABL.

Además, en su vivienda de la Ciudad y en tiempos de la Resistencia, Brito Lima daba charlas de doctrina peronista y la mamá de Andrés, Doña Elena, de historia. Doña Elena era docente y Pedro también lo era.

Su padre fue perseguido por el peronismo de Mendoza y por eso vinieron a instalarse a Buenos Aires y vivieron en un conventillo hasta que Doña Elena le escribió una carta a Evita y ahí la familia se instaló definitivamente en la ciudad homónima.

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