N° de Edición 7146
La Matanza

Desposeídos: Víctor Ibáñez y sus decires

Desposeídos: Víctor Ibáñez y sus decires

La editorial Uno del Oeste, del escritor y editor Rubén Paz, viene trabajando con algunas obras, autores, escritores que buscan no tan solo difundir su obra, sino también sus raíces.

Víctor Ibáñez, es oriundo de Orán, provincia de Salta, pero en su obra se logra captar ese amor por el lugar que eligió vivir, La Matanza. Así es Desposeídos, una mezcla armónica entre su pueblo de origen y el conurbano bonaerense.

Víctor Ibáñez es actor, escritor, poeta, cantante, cuentista y asiduo lector de obras de teatro, participa de encuentros literarios y en seminarios de la Universidad de La Matanza.

Publicó en tres antologías y como coautor público “El artificio del poeta y el psicoanálisis”, compilación de Juan Rodríguez y Eleonora D’alvia, actuó en obras poético-plásticas, “Edipo Rey”, “Macbeth” y “Fausto”, adaptación de Rodríguez y D’alvia

Ibáñez eligió publicar esta nueva obra con el sello de Uno del Oeste justamente porque perfila en su integridad al conurbano bonaerense, empezando que su autor es bonaerense, así como los prologuistas, el comentarista, el que dibujó la tapa y por supuesto la editorial.

Desposeídos, nostalgias en una copa de vino, es una voz fundamental, explicó su editor Rubén Paz porque dentro de la cultura bonaerense hace pensar más allá de los límites del conurbano.

¿Por qué el titulo Desposeído, nostalgias en una copa de vino?

Ibáñez explica que esta obra estuvo dos años dormida, Desposeídos, equivale a lo que se refiere a la leyenda de su pueblo con respecto al lobizón, al sexto, ya que el séptimo es el lobizón.

En cuanto a Nostalgia en una copa de vino, podría hablar de los recuerdos acompañados por una copa de vino, pero el autor haciendo referencia a una anécdota personal aclaró que cuando se habla de tomar una copa de vino, es como decir también, tomar mates.

Las personas se juntan a tomar una copa de vino, quizás en referencia autores que antiguamente se reunían con un “¿Che nos tomamos un vinito y leemos un par de poemas”?

Por su lado su editor, Rubén Paz explicó la nostalgia como despertar, a través de la juntada a tomar una copa de vino, mate, etcétera, a la nostalgia de el que hicimos antes de estar acá o el que haremos después.

Como algo simbólico, de seres pensante que somos querer compartir nuestras ideas, entonces la nostalgia que reúne son cosas de la vida que puede generar algo a futuro, continuó Paz.

El poemario de Víctor, hay una línea que juega, una línea de diálogo, de decires, no son poemas sueltos, afirma el editor y continua, es algo que no suele pasar con otros autores, esto de construir.

A esto Ibáñez le responde: “Es una práctica, en realidad no fueron pensados para que tengan una correlatividad, lo que si tienen es un trabajo previo, yo hablo del poeta en sí, en el sentido del texto escrito, me desprendo, soy el autor” explicó.

El escritor dijo que hay una diferencia entre autor y poeta: “El otro es el que escribe. En determinados poemas se descubre que uno (el escritor) habla con el otro (el poeta)”, aclaró

Y si uno quiere hacer lectura de eso, depende de cuanto se deje, el que lo lea, atravesar por la poesía, digamos que la poesía es para todo el mundo, pero no todo el mundo es para la poesía, acotó el escritor.

“Por eso digo, si es que te deja, porque la función del poeta es dejarse, porque mientras más se dejen atravesar por el poeta, él más va poder decir. Entonces aquel que se deje atravesar al leer los poemas encuentren eso que dijo Rubén porque quizás él se dejó atravesar por el poeta” explicó Ibáñez.

Paz recalcó que una de las ventajas que tiene el editor es que es el primero que lee las obras, razón por la cual te hace el primer receptor del mensaje y te cuestiona hasta donde se está expuesto o involucrado con la obra del otro.

La palabra y el otro

“Podemos decir, continuó el escritor, que en Nostalgias en una copa de vino es un encuentro cultural donde esta presente la palabra, la palabra y el otro, porque sin el otro, la palabra no dice nada”.

El autor hizo referencia a los temas que se puede hablar, o escuchar como cuando se pregunta ¿Qué es la poesía?, ¿Qué es el amor?, ¿qué es ser mujer?

“La poesía, continuó Ibáñez, podría decirse que es la acción en movimiento, no es la traducción original, pero podemos decir que es la producción del anhelo que le provoca algo y lo pone en juego, jugado en eso.

Es el anhelo en juego, es una producción que se comparte en la cultura de la zona, y este libro tiene la particularidad de que esta íntegramente producido en el conurbano bonaerense, ¿Por qué?

Porque el autor, los prologuistas, el comentarista, el que dibujó, mismo la editorial Uno del Oeste son todos del conurbano que por otro lado la obra tenía esa condición, pero por un anhelo no más. Pero también es demostrar que las grandes producciones que quieren a veces estereotipar que lo que viene de la General Paz para allá, es lo mejor”.

Por su lado Paz explicó que también hay una línea de entendimiento, un código en la línea del pensamiento, “¿de que estamos hablando, cuando estamos hablando?”

El código, dijo, ya sea de convivencia, de leer ciertas cosas que cruzan la horizontalidad y por que no la verticalidad, genera este vínculo, ahora que después nos hagamos cargo o no es otra cosa, pero existe. afirmó

Pero sobre todo apreciar lo nuestro, remarcó, que es lo que vengo pregonando desde hace cinco años, que más allá de lo que escribo o pienso, contempla que lo nuestro tiene valor.

Y es por eso que hay que cuidarlo y que quede plasmado, así como queda plasmado en un libro de poesías de una manera en la historia, una época concreta, que para los que nos siguen digan: “Acá hubo algo”.

Y que no todo viene de afuera, nosotros también somos buenos y aportamos con nuestro granito de arena con estas cuestiones tan valiosas” afirmó el editor.

Ibáñez expresó que el conurbano tiene difusión y también grandes producciones, que sin desmerecer a los que están del otro lado de la General Paz, se busca sumar, es decir, no es una cuestión de discriminación sino de ampliación.

No hacer silencio

Desposeídos me llevo dos años publicarlo, dijo el autor, después de que ya estaba terminado y corregido, se ve que tenía que pasar algo más, y por ahí era encontrarme con Rubén, explicó.

“El que nosotros concretáramos una obra que tuvo bastantes traspiés, por eso la imagen en la tapa de dos pies descalzos, es el anhelo, poder producir exclusivamente va en contra de una orden silenciada y más en el conurbano, y ahí estoy muy firme, no hacer silencio” remarcó Ibáñez

“¿Y cómo no hacer silencio? El poeta no es una persona que nació con e don, el poeta es alguien que se animó a atravesar y escribir, y lo publica y eso no nos deja en silencio” explicó Ibáñez y continuó

“Cuando uno habla, el otro no se va a llevar puesto y al otro me refiero no al otro como persona, sino al monstruo enorme que se traga todo: al gran elefante blanco.

Este es el motor que tiene este libro, que no me deje en silencio, no callar frente a esta situación a veces de desamparo porque la gente ya no habla con el otro, ya no se habla con el vecino, ya no se juntan.

Entonces, el libro es un modo de encontrarnos, de conocernos y no quedarnos callados, y cuando sucede algo viene ese otro para hacerle frente” subrayó el autor.

En un contexto acerca de hacer silencio con respecto a cuestiones sociales como el aborto, la homosexualidad, Ibáñez contó que nada de eso es nuevo ya en la Ilíada se habló.

“Nada hay de nuevo, dijo, sí, modos de que mirada se pone frente a eso, y eso es una mirada, que yo me la juego, es una mirada moralista, sentenció, pero yo con la moral… sí estoy a favor de la ética y del deseo” explicó

Por eso, el autor advirtió que su libro es anti moralista, que solo se encuentra en la línea del deseo y de la ética.

Güesero ‘e campo

Güesero ‘e campo surge como parte de otra actividad cultural donde, por ahí, la medicina no tiene que ver

Güesero ‘e campo es uno de los poemas incluido en la obra Desposeídos, el lenguaje, la forma de escribirlo llamó la atención, Ibáñez explicó que esos versos surgieron de la insistencia de la gente por saber el significado de Güesero e intentó a través del poema traducirlo.

Pero el autor se explayó en el cántaro roto, Ibáñez explicó que la cultura se constituye y se forma por un agujero, de ahí que la cultura, la precolombina esta basado en el agujero, en el que contiene.

La imagen del cántaro roto habla de un agujero, pero todo lo que se ponga en él no estaría contenido, por lo tanto, hay que reconstruirlo y ¿Qué es la reconstrucción?  Pregunta y responde: “Es un lienzo, un lienzo donde están los anhelos, por lo tanto ¿qué hago yo con mi cantero roto?

A manera de resumen el escritor dijo que Güesero ‘e campo a diferente de la medicina, el decir que me quiero curar, no tiene nada que ver con que realmente se quiera curar.

En un monologo Paz explicó este concepto y dijo:

“Por ejemplo: – ¿Qué te duele?

  • Me duele el dedo
  • ¿Por qué te duele el dedo?
  • Porque me lo golpee con el martillo

El martillo, dijo Paz es simbólico, que más allá de que sea un martillo habla de lo que hay en tu vida y de lo que permite que haga doler cierta parte de tu cuerpo.

Si yo te digo, continuó, que eso es lo que te provoca dolor ¿lo dejarías de usar? Y si su respuesta es no, evidentemente no busca la cura y no tiene sentido que vuelva.

Ibáñez acotó que el tema del Güesero es que la medicina se ocupa de sacar el dolor, en cambio el Güesero, trabaja con el dolor, el cuerpo avisa y justamente de la linealidad, de esa línea que dice que vos sos mujercita y te tiene que gustar los muchachos, eso duele, y en algún momento se asienta en el cuerpo.

“Entonces ese cántaro roto que se tiene que reconstruir a como es el cántaro, es algo que la medicina no lo toca, por eso se abre este espacio, para ver si se puede dar una mano en este lugar”, concluyó

Desposeído, cuestionar lo que uno creía que siempre fue así.

Desposeídos, como es el nombre del libro, en un momento me hizo pensar que la gente busca poseer, pero este libro trata de desposeer, desandar, desandar los caminos. Por ahí cuestionar lo que uno creía que siempre fue así. Expresó

Entonces, continuó, si este libro es capaz de provocar una sola pregunta, yo ya me siento satisfecho porque si genera una pregunta y se cuestiona quizás algo de su vida se transforma y eso transforma la mía, argumentó.

¿Desposeído como forma de transformación?

Ibáñez intenta deducir con otra pregunta y dice:

“¿Qué es la pregunta? La pregunta no es algo que se desconoce, ya sabe, pero no sabe que sabe. Entonces si un libro de poesías puede generar una pregunta es porque algo sabe de eso. Y simplemente eso puede transforma una realidad, una intención y no porque este libro este escrito así, creo que la poesía es eso”.

¿Para cuándo está previsto la presentación de esta obra?

Esta dimensionado para el segundo sábado de abril, en un club social de San Justo, partido de La Matanza donde, a parte de la presentación del libro habrá una puesta de escena y otras cosas mas que van acompañar a la presentación.

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