N° de Edición 7142
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Inchaurregui: «Los apropiados, en el contexto del terrorismo de Estado, son desapropiacoones que en la sociedad argentina viene sucediendo desde siempre»

Inchaurregui: «Los apropiados, en el contexto del terrorismo de Estado, son desapropiacoones que en la sociedad argentina viene sucediendo desde siempre».

El director del Registro Provincial de Personas Desaparecidas habló sobre los casos de las personas a las que les robaron sus hijos en contextos no vinculado al terrorismo de Estado

Uno de los derechos más importantes que tiene toda persona es el de su identidad, marca quién es, de dónde proviene, quién es su familia y es uno de los puntos de partida para la construcción de la historia de vida de cada individuo como tal.

En la Argentina, sin embargo, existen muchas personas que desconocen su verdadera identidad y no solo están los casos de hijos o nietos de desaparecidos en el marco de la dictadura cívico-militar sino que también existen casos de personas que fueron separadas de sus familias en circunstancias no ligadas a un contexto dictatorial.

En este sentido, el director del Registro Provincial de Personas Desaparecidas, Alejandro Inchaurregui, dialogó con Radio Provincia  (AM 1270) para hablar sobre los casos de personas a las que les robaron sus hijos o hijas en circunstancias no vinculadas al terrorismo de Estado y el trabajo que hacen desde el Registto para acompañar tales casos.

 El robo de identidad en la historia argentina

«Nosotros dimos apoyo a la presentación que hizo el abogado de Leonor Lazzarano que es una ciudadana que en 1969 tenía 17 años, estaba embarazada de ocho meses de gestación y la madre en ese momento la llevó a la clínica ubicada Wilde regentiada por una obstétrica o partera Elena Franicevich», relató Inchaurregui.

Cabe señalar que Leonor Lazzarano actualmente busca al bebé dio a luz en 1969 y que de acuerdo a sus propias palabras «fue lo apropiado porque mi abuela me contó antes de morir que lo habían vendido».

En relación al caso de Lazzarano, el entrevistado explicó que «a Leonor se le indujo el parto y le robaron el bebé. Con los años sintió mucha impotencia, no tenía recursos como para investigar lo que había sucedido, pero además se supone que había consentimiento de la madre de la parturienta para que eso sucediera».

A su vez, el director del Registro Provincial de Personas Desaparecidas señaló: «No era el primer caso con esta partera y en esta maternidad. La cuestión es que como son cosas que pueden transcurrir los años pero de ninguna manera caducan en la subjetividad de cada persona».

En este sentido y vinculado a la lucha de Lazzarano por descurbrir lo que scedió, el entrevistado comentó que «ella buscó apoyo y el Estado le proveyó un abogado e hizo una presentación en la Justicia Federal de Quilmes solicitando que se investigue qué había sucedido con su hijo o hija».

«Entonces se tomaron algunas medidas, pero sin medidas investigativas de fondo se decidió archivar la causa, entonces en el contexto de apelar esa decisión nosotros adherimos y  solicitamos tomar lista del expediente cuando estaba para decidir ante la cámara Federal de La Plata», precisó Inchaurregui.

 El trabajo por la identidad y el rol de la Justicia

En cuanto al apoyo hacia el caso de Lazzarano, el director del Registro Provincial de Personas Desaparecidas planteó que «solicitamos que se tomen medidas investigativas del caso».

En relación a su planteamiento, Inchaurregui detalló: «Lo hicimos porque hay dos o tres postulantes que, por coincidencia de quien fue la partera que consignó el parto y por la fecha, hay dos o tres personas que podrían corresponder con un hijo o hija de a Leonor y no citadas, ni convocadas».

Por otra parte, el entrevistado se refirió al rol de la Justicia en casos como el de Lazzarano y señaló: «El Poder Judicial no sabe qué hacer con estos casos porque suele haber problemas de competencia».

«Por ahí se ciñen a la falsedad ideológica que es la falsificacion de los documentos, de la constatación de parto, de la partida de nacimiento y no en la búsqueda de qué pasó con el niño», planteó el director del Registro Provincial de Personas Desaparecidas.

A su vez, Inchaurregui agregó que «entonces se busca perseguir penalmente a la partera o al obstetra o a los padres de crianza o apropiadores del o de la denunciante, pero el fin no es la persecución penal contra los que delinquieron sino conocer la identidad de origen de la persona que se está buscando».

Historia del robo de identidad

«Los apropiados, en el contexto del terrorismo de Estado, son un subconjunto de desapropiacoones que en la sociedad argentina viene sucediendo desde siempre y  los militares no hicieron nada diferente a lo que la sociedad en su conjunto venía haciendo anteriormente», sostuvo Inchaurregui.

Asimismo, el entrevistado agregó que «la coincidencia es que si había un grado de extrema vulnerabilidad era una parturienta en las mazmorras de los campos de concentración de la dictadura militar, era el grado extremo de vulnerabilidad».

Por otro lado en cuanto a la hostoria de la Dirección de Búsqueda de Identidad de Origen que existe hace 20 años, el entrevistado contó: «Originalmente no fue concebida con tal sentido, no obstante, hubo una demanda de la sociedad, entonces nos hicimos cargo».

El entrevistado también comentó y precisó que «yo estuve a cargo apróximamente desde el año 2000 que comenzamos a trabajar en esta temática, pero fui cesado en el cargo por la gobernadora Vidal y el ministro Ritondo así que prácticamente estamos retomando la tarea».

La Dirección de Búsqueda de Identidad de Origen su rol y los resultados

«Nosotros tenemos más de tres mil casos de búsquedas de identidad de origen en nuestra casuística y para tener una idea de la escala a la que nos estamos refiriendo, esto tiene que ver con que es un problema que ya existía, pero que no lo veíamos o noble queremos ver. Es un derecho consagrado, pero poco ejercido» señaló Inchaurregui.

Además, el entrevistado destacó que «se identificaron 130 niños o niñas hijos de desaparecidos en el contexto sin el terrorismo de Estado y para ellos utilizaron casi 11 mil ciudadanos y ciudadanas que no eran hijos biológicos de los padres alegados».

En este sentido, Inchaurregui puntualizó: «Entonces tenemos del periodo de noviembre del 1975 a noviembre de 1981, 10870 casos que desconocen sus orígenes y que la enorme mayoría lo desean conocer, pero no tienen a dónde recurrir porque el Banco Nacional de datos genéticos analiza casos del período dictatorial».

Descubrir la verdad

«Algunas historias de reencuentros fueron muy impactantes desde el punto de vista emotivo y otras quizás no tanto, pero el acceso a la verdad, como siempre, elimina los fantasmas que uno tiene», aseguró el entrevistado.

Asimismo, el director del Registro Provincial de Personas Desaparecidas planteó que «a veces se produce un encuentro en el que una persona conoce a su madre o hermanos y puede generarse o no un vínculo, pero por lo menos se elimina el fantasma de ‘de dónde vendré, por qué me habrán dejado y demas’ «.

Por último Inchaurregui también manifestó: «Creo que una de las cosas que más mueve e inquieta a quienes buscan sus  orígenes es que hay cierto utemor de qué va a encontrar, el por qué no me maternaron o criaron, básicamente el fantasma de no haber sido querido».

Sin embargo y para finalizar, el entrevistado quiso destacar el hecho de que «hasta hace cinco años, las madres que daban en adopción a sus niños en la provincia de Buenos Aires, el 40 por ciento era por motivos económicos».

En este sentido, Inchaurregui sostuvo: «Eso es tremendo porque quiere decir que la madre amaba a su hijo y no quería deshacerse del niño, pero estaba sola, tenía otros chicos y la situación socioeconómica la llevaba a tomar esa decisión».

Fuente fotografía: provinciaradio.com.ar

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