N° de Edición 7485
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El Palomar: En el ojo de la tormenta

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En el ojo de la tormenta

En el ojo de la tormenta
El Palomar

El Palomar: Desde fines del 2017, la ciudad bonaerense es noticia en todos los medios: el aeropuerto ubicado en la calle Teniente Aviado Benjamín Matienzo que funcionaba con un fin militar, a partir de enero de este año iba a comenzar a trabajar bajo la empresa privada “Fly Bondi” promoviendo los vuelos a bajo costo, convirtiéndose así en el tercer aeropuerto metropolitano de Buenos Aires y el primero de América Latina en operar con vuelos low cost.

Cabe destacar que: árboles, animales, diferentes tipos de aves, viviendas y el colegio Emaus -que se encuentra a 600 metros- son los elementos que componen el contexto donde está el aeropuerto.

Esta nueva iniciativa por parte del gobierno dividió las aguas: Por un lado se encuentran quienes la repudian totalmente porque el aeropuerto presenta una innumerable lista de irregularidades para funcionar de forma comercial, y por el otro lado se encuentran aquellas personas que ven este proyecto como algo positivo.

Desde que está el proyecto, arreglaron las calles, pusieron semáforos: Palomar es otra. La base ya fue aeropuerto, no es la primera vez. hay solo tres vuelos por día, no perjudican la vivienda de los vecinos. Creo que el aeropuerto va a traer más movimiento en el barrio y por lo tanto, más progreso”, comentó Viviana, vecina de Palomar, en diálogo con Diario NCO.

Es ex alumna del colegio Emaus y además sus hijos asisten al mismo. Tiene 36 años, y creció entre el ruido de los aviones, jugando con sus compañeros de jardín a estirar la mano y tocarlos. Por eso mismo, no le parece mal esta iniciativa, además -según ella- ahora hay más medidas de seguridad y más tecnología que hace 30 años atrás.

Para que un aeropuerto funcione se tienen que cumplir ciertas medidas y condiciones, entre ellas que los aeropuertos no pueden funcionar en zonas donde haya muchas aves porque esto puede generar graves problemas. Sin embargo, se publicó un video donde un avión de la empresa Fly Bondi, está volando costeado de palomas.

Un ave, un pájaro o una paloma puede meterse dentro de la turbina y esto puede ocasionar grandes problemas. De hecho, en febrero de 2017, un avión de LAN tuvo que regresar al aeropuerto de Rosario porque aves provocaron problemas en la turbina.

El aeropuerto de El Palomar (su código de identificación es EPA) fue aprobado por decreto el 27 de Diciembre de 2017 por el presidente de la Nación, quien además en dicho decreto, obliga a Aeropuertos Argentina 2000 -sede que está a cargo de 33 aeropuertos de Argentina, entre ellos el EPA- a realizar un estudio de impacto ambiental.

El estudio de impacto ambiental que realizaron está mal, es mentiroso, confunden kilos con toneladas, mal medido. Fly Bondi no muestra donde va a tirar los hidrocarburos, los vasitos donde te sirven la bebida, las aguas residuales de los aviones y eso se debe mostrar en un estudio de impacto ambiental”, expresó el abogado Guillermo Iracheta, quien presentó un amparo contra el aeropuerto en octubre del año pasado.

El aeropuerto fue clausurado poco tiempo antes de que Fly Bondi comience a despegar de allí, sin embargo la empresa seguía promocionando y vendiendo pasajes a pesar de la clausura de la base donde iba a operar: ¿Sabían que iban a levantar la clausura?

Lorena, una pasajera de Fly Bondi, se comunicó con la empresa para preguntar qué pasaba en caso de que el día de su viaje el aeropuerto esté clausurado. La compañía respondió que “en tal caso, la plata iba a ser devuelta”. El día del viaje llegó y el aeropuerto estaba habilitado. Lo peor sucedió cuando le tocó regresar a Buenos Aires, tuvo que volverse en micro desde Corrientes porque la compañía tuvo un inconveniente y no podía tomar su vuelo de vuelta. La solución que le dieron fue devolverle la plata o dejarle un pasaje abierto para cuando quiera volver a viajar.

Muchas son las irregularidades que presenta el aeropuerto como la empresa. “Los aviones si aterrizan en emergencia derraman combustible, si llega a derramar combustible, el mismo caería sobre el colegio Emaus. En el estudio de impacto ambiental la empresa argumentó que no iba a derramar combustible, porque iba a aterrizar con el tanque lleno. Pero si aterriza con el tanque lleno, explota el avión”, comentó el abogado.

También, comentó acerca de las diferencias que existen entre el aeropuerto funcionando como base militar y el aeropuerto funcionando con un fin comercial. “Para mí, hay que sacar el aeropuerto en su totalidad, porque se lo comió la ciudad, ya no es campo como antes. Pero los aviones de guerra son diferentes, no están despegando todo el tiempo y viaja gente preparada. En cambio, la gente que viaja en Fly Bondi es diferente. Además los aviones de la compañía despegan todo el día y eso es una locura”, concluyó.

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