N° de Edición 7274
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Violencia de género: En el 2020 hubo 237 femicidios.

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Violencia de género: En el 2020 hubo 237 femicidios..

El asesinato de mujeres por razones de género es un drama que no cesa en el país.

Año a año las estadísticas revelan  que la violencia contra las mujeres  es una problemática de alcance nacional que debe ser abordada por el Estado con políticas públicas que implique el reconocimiento de esta situación de emergencia  en que se encuentran las mismas.

 El Observatorio de Femicidios de la Multisectorial de la Mujer de Mar del Plata (OFEMMM) presentó  su  informe anual en el cual señala que entre el 1 de enero del 2020 y  el 13 de diciembre del mismo año, hubo en total 237 femicidios, de los cuáles 191 ocurrieron durante la cuarentena por la pandemia del COVID 19 (cifra comparativa en igual período 2019 fue de  174 femicidios)

 Pandemia y Femicidios.

Según   se consigna en el informe  del Observatorio, la cuarentena agravó la situación de la problemática social de la violencia de género y los femicidios, éstos  como último eslabón de dicha problemática.

“Consideramos que la permanencia en una primera etapa con el agresor durante las 24 horas, la falta de movilidad y desconocimiento de los dispositivos que estaban o no vigentes, la disminución de la atención profesional y de los diferentes organismos del Estado, como juzgados de familias y fiscalías especializadas, direcciones de políticas de género, casas de la mujer, etc.  la falta de información sobre si era penalizado el movilizarse para salir a denunciar, el temor ante los contagios, generaron un agravamiento de la situación y un mayor grado de vulnerabilidad de las víctimas. Cuando hablamos del problema social de la violencia de género y su punto extremo, el femicidio, incluimos los abusos sexuales intrafamiliares con la consecuencia del suicidio en muchos casos o el femicidio para tapar el mismo, abusos sexuales a niños y niñas pequeños en el círculo familiar; abusos extra familiares, en manada, como el caso de Rocío Vera en Rosario; la violencia psicológica, simbólica, económica, etc”.

Incremento de las llamadas de denuncia por violencia de género

También el informe da cuenta del aumento de pedido de auxilio de las mujeres durante este periodo de cuarentena, al  estar sufriendo distintas situaciones de violencia por el encierro: “vemos que en el contexto de pandemia, el aislamiento (ASPO y DISPO) fue una medida útil a nivel sanitario, pero no contempló los dispositivos que permitieran que no fuera un agravante en el drama que significa la violencia de género. Como muestra podemos señalar el incremento de las llamadas al número 144 en un 21% con respecto al año 2019. (Llamadas al 144 año 2019: 44.000  Llamadas al 144 año 2020: 53.000)

El aumento en la ferocidad y velocidad en los ataques.

Un aspecto que se destaca en el informe, es  el crecimiento de la ferocidad y saña en los femicidios, así como la rapidez como se llega al mismo en el marco de una relación violenta: “Otro de los ejes que atravesó nuestros informes durante todo el 2020 y se mantuvo en aumento constante.

La proximidad que da el uso del arma blanca entre la víctima y el victimario, la utilización del fuego para quemar viva a la víctima, el ahorcamiento, los golpes y todo tipo de vejaciones, marcan un incremento en la violencia y perversidad. También hemos señalado que el proceso en relación al inicio de un vínculo violento y su escalada hacia el femicidios, se ha acelerado.

Asistimos a vínculos de pareja que en un corto lapso han finalizado el ciclo de la violencia en forma acelerada, marcando un cambio en relación a lo observado en años anteriores, esto requiere un seguimiento que entendemos debe seguir siendo analizado e investigado”.

La violencia de género como parte de una estructura de opresión patriarcal e histórica

¿Son los femicidios algo circunstancial de estos últimos tiempos de la sociedad argentina? ¿Cuáles son las raíces que los producen? Son cuestiones que aborda y da respuesta el Observatorio en su informe.

“Somos conscientes de que esta violencia de género es estructural y tiene raíces culturales muy profundas. Es este contexto el que sustenta los hechos ocurridos en Jujuy en el último trimestre del año, hechos que se viene repitiendo hace mucho tiempo, pero que ponen al denudo esa base estructural ligada a la opresión de género pero también de clase, ya que en su mayoría se trata de víctimas que son mujeres pobres de la clase trabajadora. Es en las provincias del NOA y NEA donde la crudeza del patriarcado expresa su peor faceta. Donde prácticas como el Chineo, la ofrenda de niñas para satisfacer el apetito sexual de los varones del poder, la trata de mujeres con fines de explotación sexual aprovechando la cercanía con la triple frontera y el alquiler de vientres, son prácticas habituales.

En la provincia de Jujuy los crímenes de Lara Rueda de tan solo 16 años y de Gabriela Cruz desataron prácticamente una pueblada que puso en jaque al mismísimo gobernador Gerardo Morales. Estos hechos que no bastaron para tomar las pertinentes medidas, desnudaron el encubrimiento estatal y policial que tuvieron su máxima expresión en el apagón y posterior aparición del cuerpo de Lara en el mismo lugar donde horas antes no habían encontrado nada. Es imposible que estas prácticas estén al margen de una parte del Estado y de su brazo armado, la fuerza policial. Como muestra, podemos recordar casos emblemáticos como el de María soledad Morales a fines de los ochenta, Marita Verón o Paulina Lebbos por citar sólo algunos”.

Por la declaración de la emergencia nacional  sobre  violencia de género

Por último las mujeres plantean como demanda central  para dar salida a la problemática, la declaración por parte del Estado, “de la emergencia nacional, una emergencia que aborde la problemática de manera integral, con un presupuesto a la altura de las circunstancias y que nos sirva como herramienta efectiva en este contexto tan particular, creemos que hay intentos por generar acciones desde el ministerio de mujeres y diversidad pero que aún no son suficientes.

  • Entendemos que la línea de asistencia del 144 debe ser mejorada
  • Sostenemos que falta implementar la ley Micaela de forma adecuada en todos los niveles del Estado.
  • Planteamos que no es posible que en muchas de las comisarías se siga negando el derecho de las mujeres y disidencias a realizar la denuncia, o se las maltrate.
  • Creemos que son insuficientes los hogares de tránsito y que aún no se han implementado los hogares de medio camino.
  • Queremos que la policía y la justicia actúen sobre el agresor y no sobre la víctima cuando violan las restricciones y las medidas cautelares.
  • Exigimos la ampliación de los programas de asistencia económica a las víctimas de VG y la aceleración en el cobro de los ya otorgados.
  • Bregamos por la implementación efectiva de la ley nacional 26.150 de Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos a lo largo y ancho del país.
  • Queremos un registro nacional unificado de todos los datos concernientes a VG y femicidios

EXIGIMOS EMERGENCIA NACIONAL EN VIOLENCIA DE GÉNERO YA

NI UNA MENOS

 ¡VIVAS NOS QUEREMOS!

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