N° de Edición 7265
Fototitulares

Silvana Santecchia: “La violencia obstétrica es violencia de género”

Silvana Santecchia: “La violencia obstétrica es violencia de género”.

La abogada de las mujeres denunciantes de esas prácticas denigrantes y deshumanizantes en el Hospital de Morón se refirió a la misteriosa baja del video de las redes sociales, que contaba la historia de tres pacientes del nosocomio que sufrieron ese tipo de trato.

En los últimos años uno de los centros de salud más importantes de la zona oeste se vio envuelto en reiteradas acusaciones desde falta de medicamentos hasta mal accionar de sus profesionales y en este caso el revuelo se originó porque por varios días se bajó de las redes sociales un video que narraba tres casos puntuales de violencia obstétrica.

En comunicación con FM en Tránsito 93.9, la letrada detalló que “el fin del video era que se viralice para tomar conciencia y visibilizar lo que está sucediendo. La violencia obstétrica es una epidemia y lo venimos poniendo en crisis, trabajando y acompañando a las mamás”.

En referencia a cuando comenzaron a hacerse más reiterados estos casos, la abogada puntualizó: “Hubo una explosión de casos entre los años 2017 y 2019 en el Hospital de Morón y tuvimos que tomar otro tipo de medidas para empezar a cuestionarnos qué es lo que está pasando en el hospital”.

“El video está otra vez en las redes. Son tres relatos en el video, pero en realidad son muchos más. Algunas mamás no quisieron contarlo aún porque son casos muy sensibles, muy desgarradores”, agregó la jurista de las mujeres violentadas.

Asimismo, destacó el esfuerzo de las implicadas para dar su testimonio: “Las mamás que hablaron son muy valientes. Hay que estar ahí, hay que volver a relatar y mostrar. Esto fue un resumen del trabajo articulado de mujeres que están queriendo mostrar qué se puede hacer”.

En qué leyes se amparan para denunciar estas malas prácticas

En primera instancia, la ley 25929 de Parto Humanizado establece que las obras sociales regidas por leyes nacionales y las entidades de medicina prepaga deberán brindar obligatoriamente determinadas prestaciones relacionadas con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el posparto, incorporándose las mismas al Programa Médico Obligatorio (PMO).

En sintonía, la referida ley regula los derechos de los padres y de la persona recién nacida y pone de relieve los derechos de toda madre a la información, al trato digno, respetuoso e individual, propugnándose su libertad de elección respecto de la persona que la acompañará durante los controles prenatales, el trabajo de parto, el parto y el posparto.

Por otra parte, la ley 26485 define la violencia hacia la mujer como toda conducta, acción u omisión, que, de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes.

Cambiar la realidad para comprender la violencia

La abogada de las víctimas explicó que la violencia obstétrica está tan institucionalizada que dificulta la comprensión de que se está incurriendo en malas acciones como profesionales de la salud: “Son prácticas que están naturalizadas y que ni el equipo médico las reconoce como maltrato. Entonces, ahí está la cuestión ¿Cómo vas a reconocer algo como maltrato si está tan naturalizado dentro del sistema de salud?”.

Conjuntamente, Santecchia aclaró cómo debería ser el trato para las gestantes y definió que “la violencia obstétrica es violencia de género, por lo que tenemos que enmarcarnos en dos leyes fundamentales. La 25929 de parto humanizado y la 26485 que define la violencia obstétrica. Se materializa en un trato deshumanizado, denigrante, con exceso de medicalización, en un momento tan especial para la mujer, donde espera un trato amoroso”.

“Hay muchas mujeres que seguro se sientan identificadas con estas prácticas. Hay que meterse en el tema y entender que esto implica empezar a reconocer diversas situaciones de humillación, de violencia y degradación que puede sufrir una mujer”, concluyó la abogada.

 

Mostrar más

Articulos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba