N° de Edición 7358
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Roberto Feletti: “En La Matanza tenemos una creciente inversión social”

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Matanza-Roberto Feletti: “En La Matanza tenemos una creciente inversión social”

El actual secretario de Hacienda de La Matanza y economista del Partido Justicialista, Roberto Feletti, calificó de “muy grave” la situación económica y social actual. “Convergen tensiones que no se veían desde 2001”, explicó y en este sentido cree: “Sin dudas, lo que viene para el segundo semestre del año va a ser más duro todavía”.

Por: Carlos R. Correa

carloscorreaprena@gmail.com

En primer término, el funcionario municipal se refirió a la canasta alimenticia sosteniendo: “Los precios de los alimentos, producto de las políticas del gobierno, están completamente liberados. Hay necesidad de organizar las cadenas de abastecimiento para impedir que los especuladores intermedien y cobren lo que están cobrando. Cada vez se necesita más dinero y paradójicamente se pueden adquirir menos productos y cada vez la porción de sueldo la gente lo destina más a la subsistencia renunciando a la recreación y a la compra de ropa u otros elementos”.

Los monopolios de compras

“Esto que está pasando es dramático, porque estamos hablando de trabajadores formales que ni cerca llegan a fin de mes. Es que las tarifas de luz, gas y agua, más el transporte, más el changuito del supermercado, le lleva el 70 u 80 por ciento de los ingresos. El otro día algunos productores comentaban que por cada kilo de tomate percibían tres pesos y en el Mercado Central se comercializa a treinta” expresó Feletti.

Y en esa línea, el economista agregó: “Y eso que el Mercado Central es un lugar de abastecimiento relativamente barato, que está en La Matanza donde mucha gente de pocos ingresos concurre a comprar. Pero si miramos en los supermercados, vemos que esos precios son aún más altos. Hoy tenemos monopolios de compras, porque si uno quiere tener sus productos en una cadena de comercialización, tiene que soportar la presión de las grandes cadenas que vende de contado y les paga a 90 días, haciendo un gran negocio financiero y además le paga a precios bajos. Por lo tanto, en las grandes ciudades se han perdido o se han roto las cadenas menos especulativas”.

“Sin dudas que lo que viene para el segundo semestre del año va a ser más duro todavía. Si tenemos en cuenta julio, que es un mes de mucha actividad económica, donde la gente cobró el aguinaldo, los aumentos de sueldo por paritarias y las vacaciones, a esta altura viene muy mal. O sea que si julio viene mal, qué podemos esperar para el resto de los meses” señaló luego el funcionario.

Y acotó: “Normalmente el segundo semestre es un período de mayor actividad, donde las empresas producen más previendo el inicio de la primavera y las fiestas de fin de año donde se consume más y sin embargo viene retraído. No hay que olvidarse que se prevén nuevos aumentos de tarifas y de combustibles que significan un fuerte golpe al bolsillo y además el gobierno anunció un programa de ajuste rigurosísimo sobre lo que es otro componente de la demanda que son los gastos de Estado…

La crisis en el distrito

A renglón seguido, Roberto Feletti contó que “esto que dije lo estamos viviendo en La Matanza, donde tenemos una inversión social creciente y permanentemente estamos observando un constante cierre de comercios minoristas en los centros comerciales, donde antes era muy difícil encontrar un local desocupado y hoy sobran las ofertas. También estamos viendo una situación muy delicada en este giro productivo industrial”.

En línea con ello, el contador puntualizó que “La Matanza es un distrito sumamente industrial y estamos viendo cierres de fábricas, despidos, suspensiones… Y esto lleva a que la gente comience a cambiar sus hábitos. ¿Qué pasa? Si no hay energía barata para iluminarse y cocinar; si no hay alimentos baratos, no hay resto para que haya consumo interno”.

“Entonces estamos observando que cada vez va más gente a los merenderos, a los clubes del trueque, más cantidad de jubilados concurriendo a los Centros para ser asistidos, crecimiento en la demanda de alimentos donde por ejemplo de 12 mil kilos de carne que el municipio repartía ahora está superando los 20 mil… En las escuelas hemos pasado a la demanda de notebook en el 2015, a la demanda de útiles en 2016, a la demanda de zapatillas y calzados en 2017 y ahora ya llegamos a la demanda de alimentos”, siguió argumentando.

Luego el economista del PJ aseveró: “Evidentemente hay en la familia una fuerte caída de la capacidad de compra que se refleja en los chicos. La Matanza suele tener precios muchos más bajos que en la Capital Federal. Así y todo, la canasta básica muy ajustada está en 15 o 16 mil pesos. Y cuando digo canasta básica no incluyo los alquileres, me estoy refiriendo exclusivamente a alimentos para una familia tipo”.

Mientras que cree que “lo que sucede es que si no hay una regulación de precios para que la gente tenga acceso a la energía y a la canasta alimentaria, al trabajador no le sobra sueldo para ir a comer afuera o para la recreación. El golpe sobre la industria produce una caída del sector informal y así el restaurante que había contratado un mozo, un lavacopas o la tienda que había contratado más personal, se van o cierran sus puertas”.

El modelo agroexportador

Seguidamente el contador público refirió que “para ser sincero, veo en este mes un bajísimo nivel de actividad y eso anticipa un muy mal semestre. Además hay otra cosa que tiene que ver con este modelo agroexportador. Han anunciado con bombos y platillos que vamos a exportar carne a China, por lo tanto dentro de dos años vamos a tener que pagar la carne a precio internacional y eso que se van a generar 500 mil puestos de trabajo podría ser, pero la gente no va a poder comer carne… La conquista social que supone que el 80 por ciento de la faena es para el consumo interno y solo se exporta el 20 por ciento, es un triunfo de 70 años que se va a perder”.

Y para justificar sus expresiones, el economista dijo: “Nosotros en 12 años y medio de gobierno devaluamos un 200 por ciento. Recibimos un dólar a 3 pesos y lo devolvimos a 10. En cambio este gobierno, en dos años y medio, recibió un dólar a 10 pesos y ya lo tiene cerca de 30… Un 210 por ciento de devaluación sin compensación, por lo que golpea a cualquier bolsillo”.

Consultado respecto a los dichos del Presidente que el objetivo es llegar a una inflación de un dígito, Roberto Feletti afirmó que “el Presidente puede decir cualquier cosa; también dijo que para él la inflación no iba a ser un problema. Por eso quiero aclarar que según el Indec hubo un 40 por ciento de inflación en 2016, 25 por ciento en 2017 y se proyecta un 35 por ciento para este año. Esas cifras nunca las tuvo nuestro gobierno”.

Y además, en línea con eso acotó que “tampoco nuestro gobierno tuvo una tasa de interés de un 47 por ciento que está rompiendo la cadena de pago. Nuestro gobierno tampoco tuvo picos de desocupación como los actuales, donde en el conurbano está llegando a dos dígitos… Ese es el problema. Tenemos recesión con inflación y al gobierno lo único que se le ocurre hacer es un ajuste brutal, haciendo gala de eso. Tenemos un Presidente que no habla de cosas concretas y en esta situación económica convergen tensiones que no se veían desde 2001”.

Los logros K

“Es imposible que un gobierno que gobernó durante doce años y medio. Que durante diez años tuvo mayoría en ambas Cámaras del Congreso. Que ganó tres elecciones y completó tres períodos de gobierno y que en 2015 ganó en primera vuelta y perdió por dos puntos en la segunda, haya hecho todo mal. Sin dudas que se han cometido errores, pero no se hizo todo mal, sino no hubiera tenido el apoyo popular que tuvo”, dijo el funcionario.

“En cambio, nadie pone en duda que este gobierno recibió un país desendeudado. Recibió 52 mil millones de dólares de plata fresca que nadie sabe dónde está y no resolvió un solo problema de los que eventualmente dejamos nosotros. No resolvió la inflación, no resolvió la desocupación, tenemos déficit fiscal y endeudó el país. ¿Díganme qué hizo?”, puntualizó.

“Para ser concreto. El tema de las tarifas -según las encuestas- preocupa a un 70 por ciento de la población. El Congreso vota una ley para regular este problema y el Presidente va y la veta, cuando ahí tenía la posibilidad de llamar a los bloques de la oposición y discutir la ley. Porque las tarifas son un gran problema y el Presidente terminó vetando una ley”.

Finalmente y en cuanto a cuál fue el secreto que el gobierno K tuvo para que aumentara el poder adquisitivo de la gente, Roberto Feletti consideró que “la política de desendeudamiento fue fundamental, porque en vez de pagar intereses, esos valores se usaban para otra cosa; una política de impuestos progresivos sobre patrimonios, ganancias y derechos de exportación que hoy se dejaron de lado. Y hubo una protección de la industria que derivó en un mayor empleo, seguida de una mayor negociación salarial”.

Y como corolario dejó un mensaje: “Garantizar los consumos básicos libera ingresos y la Argentina es un país potente, tiene mano de obra capacitada, tiene recursos… Y los que critican que durante nuestra gestión aumentó el empleo público, les recuerdo que se abrieron catorce nuevas universidades, varios hospitales, cientos de escuelas y se tuvieron que emplear médicos, enfermeras, docentes, etc.”.

 

 

 

 

 

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