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Latinoamérica en disputa: ¿hacia un nuevo saqueo?

Países. Latinoamérica en disputa: ¿hacia un nuevo saqueo?

El presente del continente latinoamericano está cruzado por todo tipo de golpes de Estado, intentos de destitución de Gobiernos electos democráticamente y proscripciones. El Plan Cóndor en el siglo pasado y la colonización hace cientos de años, dejaron enseñanzas y reflexiones con las que se pueden analizar los procesos del presente.

Por Matías Rodríguez Ghrimoldi

matiasrodriguezghrimoldi@gmail.com

Argentina

En el país se desarrolla un profundo proceso antidemocrático que no tiene precedentes en los últimos 40 años: se avanzó en la proscripción de Cristina Kirchner, la política con mayor nivel de apoyo popular.

Además, semanas antes de la sentencia en el Juicio de la Causa Vialidad, estuvo el intento de magnicidio. Hay líneas de investigación que señalan a sectores extremos de Juntos por el Cambio cómo responsables de la elaboración del plan para asesinarla. Por otro lado, luego de la filtración de los Chats de Lago Escondido y de otros mensajes enviados entre el ministro de Seguridad porteño, Marcelo D’Allesandroy la mano derecha del presidente de la Suprema Corte, quedó en total evidencia el trabajo en equipo que hace la oposición de derecha y la justicia argentina.

Sería difícil creer que en la Causa Vialidad, el fiscal que jugaba al fútbol con el juez en La Quinta de Olivos cuando Mauricio Macri era presidente, luego de probarse la cantidad de vínculos espurios entre el PRO y la Justicia, se realizaron todos los procedimientos con total independencia de la oposición macrista.

Si se hace zoomout en la situación argentina, se puede observar que otros procesos antidemocráticos se desarrollan en paralelo en la región. ¿Qué hay detrás de lo que está sucediendo en América Latina? Si son avanzadas antidemocráticas en el mismo periodo histórico, ¿tienen un origen en común?

Brasil

Jonathan Watts, periodista británico, corresponsal de The Guardian en América Latina y ganador del premio SEAL en periodismo ambiental, explicó en una nota publicada por el Diario AR: “El asalto del pasado domingo 8 de enero contra los centros de poder de Brasil debe considerarse, al menos en parte, como otro frente de la guerra contra la naturaleza”.

“Lula y la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, prometieron acabar con la deforestación de la Amazonia, poner fin a las invasiones de cualquiera de los biomas brasileños y aumentar la participación de los pueblos indígenas en la toma de decisiones nacionales”, indicó Watts.

El periodista británico remarcó que “las medidas representan una amenaza para la vieja élite, en su mayoría blanca, y para quienes dependen de actividades extractivas ilegales, como el acaparamiento de tierras y la extracción de oro en reservas naturales y territorios indígenas”.

La teoría de Jonathan Watts también es sostenida por el presidente electo en Brasil. Al respecto, Lula Da Silva mencionó que “mineros ilegales, madereros y el “malvado agronegocio podrían estar implicados en la destrucción de los edificios gubernamentales”.

Una de las líneas de investigación que sigue la justicia y que es permanentemente señalada por organizaciones de izquierda dentro del nuevo gobierno es la ruta del financiamiento de las acciones golpistas.

Watts, al respecto explica: “Durante los dos últimos meses, grupos heterogéneos de manifestantes bolsonaristas acamparon frente a cuarteles militares de todo el país. Se convirtieron en una imagen familiar con sus banderas nacionales verdes, camisetas de fútbol amarillas y pancartas que afirman falsamente que las elecciones presidenciales fueron fraudulentas e instan al ejército a intervenir”.

“Curiosamente, se mantuvieron bien provistos de alimentos y carpas para resguardarse de las tormentas de la temporada de lluvias. Pocas veces los perdedores resentidos están tan bien financiados”, insinuó.

Perú

El destituido Pedro Castillo fue quien mejor clarificó la situación. Castillo explicó que su destitución tenía como objetivo defender los intereses de un conjunto de empresas mineras. El expresidente había hecho reiteradas declaraciones sobre la voluntad de su Gobierno en avanzar con la estatización de la minería.

Perú es una de las mayores reservas de oro, zinc, plata y cobre. Dentro del país, China, Inglaterra y Estados Unidos se disputan la explotación de los minerales a través de sus empresas. Es interesante señalar que horas antes de que se produzca la destitución de Castillo a través de la moción de “vacancia” en el Congreso, Dina Boluarte y la máxima autoridad militar pasaron por la Embajada de los Estados Unidos. ¿Casualidades?, saquen sus propias conclusiones.

En estos momentos, la matanza hacia la resistencia del pueblo peruano se ha cobrado la vida de más de 50 personas. No obstante, los trabajadores siguen dando pelea y mientras se escriben estas líneas se desarrolla una importante huelga general contra el gobierno de Boluarte, al que manifestantes consideran “golpista”.

Bolivia

Según Federico Nacif, sociólogo y profesor en la Universidad de Quilmes: “No hay ninguna duda del papel central que tuvo el litio en la motivación del golpe contra Evo Morales; pero se da por el proyecto de industrialización que viene desarrollando Bolivia, que dejaba afuera a Estados Unidos, más que por el control de la materia prima».

Nacif, que dirige un grupo de investigación sobre el desarrollo del litio en Argentina, Chile y Bolivia explicó que «el gobierno boliviano había acordado con una firma alemana hacer, en conjunto, una planta industrial para fabricar baterías de litio, bajo control del Estado, socio mayoritario y que además designaría al director de la empresa, garantizando también la transferencia tecnológica y el uso de patentes a favor del Estado boliviano».

«Pero este proyecto empezó a ser combatido por el Comité Cívico de Potosí (ComciPo), al que absurdamente calificó de «entreguista»; antes de las elecciones, Evo dio de baja el acuerdo con Alemania con el criterio de privilegiar el orden interno, y ahí salió a la luz la verdadera intención de estos grupos: el ComciPo no aceptó la resignación del proyecto y empezó a agitar el pedido de renuncia del presidente», explicó Nacif.

Cabe agregar que junto con los Comités cívicos de Potosí y Santa Cruz, estuvo la OEA y la Embajada de Estados Unidos agitando el golpe contra Morales. Es decir, una injerencia del imperialismo de manera directa. Estas entidades acusaban al MAS de protagonizar un fraude electoral, algo que jamás se probó de manera contundente.

¿Por qué un Gobierno que supo tener una amplia adhesión entre los sectores populares no pudo enfrentar el Golpe y la historia terminó con Evo Morales escapando a México primero y luego a Argentina?.

El economista y catedrático en economía y filosofía de la Universidad Mayor de San Andrés de Bolivia, Jorge Viaña, explicó que desde el 2010 al 2019, el MAS tuvo un proceso de alejamiento de los sectores populares y en el que se fue consolidando una capa de funcionarios de clase media con intereses propios.

Además, Viaña describe cómo el MAS intervino en las organizaciones de base indígenas y en la Central Obrera Boliviana (COB) para dirigirlas desde arriba y desarticular su iniciativa independiente. Esto que, en el corto plazo, significó un mayor control de los sectores populares por parte del Gobierno, significó una pérdida de fuerza a la hora de responder contra el Golpe.

En pocas palabras, al igual que en los otros procesos, hay un descrédito que avanza entre los de abajo con gobiernos que consideraban propio y eso debilita su base de sustentación política. En esos contextos, sectores de la derecha, aliados de intereses imperialistas y relacionados a los recursos naturales, avanzan con métodos antidemocráticos.

Volviendo a Argentina

Argentina es la segunda reserva de litio a nivel mundial, una de las principales de hidrocarburos y una importante en explotación minera de oro y otros minerales. El Frente de Todos no es un defensor de los recursos naturales, ni un Gobierno que defienda a la población del impacto ambiental contaminante de la explotación capitalista.

Sin embargo, si plantea una distribución de la ganancia distinta que la oposición de derecha con respecto a la exportación de los recursos naturales. Además, al ser un gobierno que si bien se plantea como capitalista, tiene bases populares que presionan por sus reivindicaciones, se vuelve más permeable al conflicto social.

Recientemente, Gerardo Morales en Radio Perfil, explicó que gracias al encarcelamiento de la dirigente social Milagro Sala en Jujuy, se pudo desarrollar el litio en la provincia debido a la falta de cortes de ruta y conflictividad social. Según Morales, esto genera un “mayor clima de negocios y predictibilidad social”.

Sumado a todo esto, en Argentina se concentra la oligarquía terrateniente con uno de los suelos más competitivos del mundo. Es conocido el viejo enfrentamiento entre los terratenientes y el peronismo por el reparto de renta agraria, por el porcentaje que el Estado se queda de las exportaciones de soja fundamentalmente.

Este sector concentrado de poder históricamente fue el que impulsó prácticamente todos los golpes de Estado en la historia de este país. Obviamente es uno de los sectores que festejó la condena a Cristina Kirchner y su inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

Desde abajo

Si fuese solo por los llamados gobiernos progresistas, la alternativa sería entre una expoliación de los recursos naturales lisa y llana y una explotación con mayor o menor injerencia estatal. Ambos escenarios, con amplios márgenes de ganancias para las empresas privadas y un cruel impacto contaminante para las poblaciones.

Sin embargo, fueron desarrollándose movimientos asamblearios que resisten a estas embestidas y protagonizan importantes movimientos de lucha. En nuestro país los ejemplos de la Asamblea contra la Megaminería en Andalgalá, Las asambleas en defensa del agua de Mendoza y Chubut y La Asamblea por un Mar libre de Petroleras en Mar Del Plata son ejemplos conocidos que ponen en evidencia otra perspectiva de pensar el futuro del país.

La resistencia al golpe en Bolivia y la lucha del pueblo peruano, son faros que iluminan otros destinos posibles para estos países. Por ahora, estos sectores sociales son conscientes de lo que no quieren. Queda pendiente, poder articular un proyecto de país y latinoamericano que supere a los llamados gobiernos progresistas y que puedan aprender de sus experiencias.

Sería interesante, mirar el presente de nuestros países y tejer lazos entre las diferentes organizaciones que no se resignan a que él futuro sea solo de prosperirar para las empresas trasnacionales.

Cómo dice un conocido libro de estas tierras: “que los hermanos se defiendan, esa es la ley primera, porque si entre ellos se pelean…los devoran los de afuera”.

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