N° de Edición 6934
Fototitulares

 “No es algo residual un preso o una presa, es alguien que forma parte de la sociedad”

 “No es algo residual un preso o una presa, es alguien que forma parte de la sociedad”.

La Licenciada en Comunicación Social recibida en la Universidad Nacional de Quilmes, Ana Sicilia, se refirió en “Haciendo Radio sobre sus talleres carcelarios, como surge la propuesta de trabajo y que pretende transmitir. Además, explicó que a través de donaciones junta libros para armar bibliotecas.

A fines del 2017,hace dos años, que la entrevistada comenzó  a trabajar en la Unidad n° 9  de La Plata, a través de un llamado del coordinador del taller de escritura, Julián Maradeo;  del Ágora, un espacio que los mismos presos denominan “una isla de libertad”.

En una nueva emisión de “Haciendo Radio”, producción de Diario NCO (que se emite lunes, miércoles y viernes de 13 a 15 por AM 850, Sicilia explicó:”Es un nicho particular; el tema carcelario, penitenciario, les priavdes de su libertad”.

La propuesta que recibe Anita, como la apodan, consistió en ir de visita y contar su experiencia con la escritura, ya que creó un blog en el que redacta distintas historias de mujeres que se fueron a vivir al exterior.“Yo estaba en Chile, me encanto la idea y le dije que cuando viniera coordinábamos, no tenía problema en ir y de hecho me parecía encantador”.

“Cuando fui les conté como empecé y un poco fue desde la oscuridad, porque no estaba pasando un buen momento personal y me cerré a la escritura donde  siento que puedo transmitir algo con estas historias de distintas mujeres que se habían ido del país en busca de la plenitud y reinversión personal “, fundamentó la colega.

En ese primer encuentro, además, se realizó una actividad con los presos y dialogaron sobre cómo les gustaría reinventarse al salir. “Muchos no sabían qué significaba la palabra “reinversión”, fue interesante, a partir de ahí, de muy abajo; que empezamos el trabajo”, señaló.

Proyecto propio: la segunda Biblioteca

Después, la contactaron de la Unidad n°43 de González Catán, por lo tanto, desde hace un año, inauguró y armó el taller propio de “Lecto Escritura” y aseveró: “Para escribir mejor hay que leer mucho más, van de la mano”.

Es decir, una propuesta que surgió  a partir de un privado de su libertad, como ella los nombra, quien tenía salida transitoria. “A través del Facebook del Ágora, me invitaron a una donación de libros para una escuela, con chicos con capacidades diferentes, de La Matanza. Entonces fui a fines del 2018 y ahí conocí al director del penal, a las autoridades etc.”

Dicha donación comprendió  además de materiales como sillas, todos los libros del Martín Fierro, en distintos tomos y en sistema Braille.“Fue entre espontáneo y de casualidad. No laburo para los penales, es un trabajo mío y muy de hormiga”, confesó Ana Sicilia.

Una oportunidad nueva para brindar un taller mensual, de doce clases anuales. Donde cada mes aborda una temática particular, por ejemplo en marzo cuestiones deportivas, en abril cuentos.“Fuimos marcando una especie calendario que a veces no lo cumplimos; pero también, hablamos de coyuntura, de lo que pasa afuera y llevó algunos diarios”, planteó la comunicadora.

Los estantes se llenan de libros

 Cabe mencionar, que en la Unidad n°9(La Plata) no había libros, solo tres y llenos de humedad.”Pedí por las redes sociales; en Twitter, en Instagram y junté más de 300 porque el salón no es tan grande. Sin querer arme la primer Biblioteca en el Ágora y como si fuera poco, donaron más y la armé también, en la Unidad n° 43(Pabellón 4 D)”, contó.

Luego, en el 2019 uno de los internos fue trasladado a otro pabellón por una cuestión particular y se quedó sin el taller en el 4 D y como expresó Sicilia:”Lo veía triste y dije armemos otra Biblioteca. Lo lindo es que él la construyó en carpintería, y esta vez, es móvil y con rueditas”.

Por eso, el 23 de septiembre inauguró así su tercer Biblioteca en el Pabellón 2 de Máxima Seguridad, que lleva su nombre como sus alumnes lo propusieron:“La idea es que se puedan trasladar libros por lo buzones para que cuando los presos están apartados, castigados por algún conflicto; puedan recibirlos igual”, subrayó Ana Sicilia.

“Si sos tallerista, una vez que entras es difícil irte”

 Me pongo a una parte de la sociedad en contra, no me interesa. Tengo una visión muy especial y me parece que hoy en día las cárceles son más fábricas de chorros que otra cosa. Hasta ahora no sirvió de nada. Hay que repensarnos en cuestión de seguridad y castigos”, opinó.

A continuación, mencionó que los robos menores requieren otro seguimiento puntual y como afirmó:”Otra reinserción, que hasta hoy no se está logrando. Imagínense a una persona que está en una celda de castigo, que es como un hueco, donde no hay luz, no tienen inodoro, no hay nada. Que exista la idea propia de uno de los presos, para acercar allí libros es grandioso”.

La Comunicadora Social contó por otra parte, que muchos detenidos nunca tuvieron un libro en sus manos, ni tampoco la posibilidad de acceder al sistema educativo y nombró el caso de un chico que a los 6 años le robó la billetera a su maestra, acto que generó que lo echaran de la institución.

“Iba a tener un problema a largo plazo ese chico. Pero, hoy con 30 años recién está en un proceso de aprendizaje y hasta leyó su primer libro. Y yo me pregunto ¿Qué pasó en estos 25 años en la vida de este pibe, dónde estuvo el Estado, la sociedad?”, reflexionó Sicilia.

“Alguna mente se rescata, lo pienso así. Parece imposible sanar, reconstruir o limpiar el sistema penitenciario. No digo que lo sea, pero hasta ahora no apareció alguien con las agallas bien puestas para llevar adelante esa tarea. Si no es por ahí, es por el otro costado, vayamos con los presos, y  empoderemoslos a ellos y ellas”, argumentó la tallerista.

Una experiencia a pulmón

 Con respecto a las donaciones de libros la gente podrá contactarse en Twitter: @anitasiciali, donde anuncia los pedidos al igual que en Instagram: @anita.sicilia. De esta manera, como adelantó el  próximo jueves 14/11/19, entregará la donación, que recibió para la Biblioteca de la Unidad n° 41 de Campanas y a fin de mes, llevará otra a un penal de mujeres.

“Cuando hablas con alguien que está ajeno, suelen decir: ´que los metan presos´. Y en realidad, son parte de la sociedad; el problema es de todos, como país, como ciudadanos de la República; somos parte y tenemos que ayudarnos. Un libro no va a cambiar todo, pero con que alguna mente haga un click, es tarea cumplida”, culminó la entrevistada.

 

 

 

Deja tu comentario:

Tags
Mostrar más

Articulos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

[fbcomments]
Close