N° de Edición 6939
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Las diferencias entre el discurso de asunción de Mauricio Macri y Alberto Fernández

Las diferencias entre el discurso de asunción de Mauricio Macri y Alberto Fernández.

Diálogo, unión, trabajo en equipo son algunas de las frases en las que ambos mandatarios coincidieron, sin embargo, fueron más los contrapuntos que se pudieron reconocer.

Las diferencias están no solo en el tiempo en que expusieron ante el Congreso tras asumir como presidentes, en donde la exposición de Mauricio Macri duró alrededor de 30 minutos – mientras que la de Alberto fue poco más de una hora-, sino también en la visión política de ambos.

El 10 de diciembre de 2015 Macri juraba como presidente de la Nación y en su discurso recordaba cuáles serían los ejes de su gestión, la promesa de pobreza cero, la lucha contra el narcotráfico y la corrupción. Todas ellas quedaron en palabras y le costó su estadía en el poder.

Fueron vagas las palabras pronunciadas por el ahora expresidente en aquel entonces, apuntando siempre al diálogo, la escucha y la unión de los argentinos, se había referido a la búsqueda de la solución de las dificultades a través de la esperanza en que así sucedería.

De este modo, el cambio prometido llegaría desde el trabajo en equipo, dejando de lado el odio y la rivalidad entre los que pensaran diferente, algo que no se cumplió y que, al contrario, fue creciendo.

“Aspiramos a un nacionalismo más sano, que no se logra partiendo del rencor, la enemistad, la lucha permanente o la demonización del otro. El verdadero amor por el país es antes que nada amor y respeto por su gente, por toda su gente”, pronunció en su momento el exmandatario.

Superación del odio

A diferencia sobre lo anterior, Alberto Fernández pidió a la sociedad superar el odio que se fue sembrando en los últimos cuatro años del macrismo que lejos de hacer autocrítica, siempre se refirió a la pesada herencia para justificar sus errores de gestión como consecuencia del kirchnerismo.

Datos duros, necesidades especificadas, mención de sector por sector sobre los cuales trabajar fue lo que predominó en el mensaje de Fernández como nuevo presidente de la Argentina.

Si bien coincidió como Macri en que la unión sería el camino para sacar al país adelante, esta idea se vio cristalizada en el Nuevo Contrato de Ciudadanía, el Pacto Social y la solidaridad que serán los ejes que conducirán la política para hacer real cada una de las metas presentadas por el presidente.

“Si actuamos de buena fe, podemos ser capaces de identificar prioridades urgentísimas y compartidas para acordar después mecanismos que superen aquellas contradicciones. Más allá de las diferencias, estoy seguro de que todas y todos coincidimos en que comenzar a superar el muro de las fracturas de la Argentina implica crear una ética de las prioridades y las emergencias”, sostuvo Fernández en este sentido.

Si los conceptos centrales que conducían la política del macrismo eran pobreza cero, corrupción y la lucha contra el narcotráfico, para el ahora presidente estos objetivos solo se cumplen si hay un contrato y una justicia social que atraviese toda la estructura de gestión y para ello, primero, se debe superar el rencor presente en la sociedad.

Contraponiendo ejes: de la pobreza a la marginalidad

El cambio debía darse en la lucha contra el narcotráfico, la pobreza cero, la corrupción, un sistema judicial que sea independiente y una mejor educación ¿Cómo? Nunca lo especificó y el resultado solo fue un creciente atrofio en dichas cuestiones.

Lo que continuará a partir de ahora, al contrario, son distintos planes de desarrollo que van a apuntar a trabajar de manera más estructural en cada sector y los citamos a continuación:

_ Como mencionamos anteriormente, lo que era llamado como compromiso al diálogo, el respeto y la unidad, Fernández lo enfatizó como un Contrato Social y Justicia Social que estén presente, como concepto federalizador, en cada sector de la política.

“Quiero convocar a esta Argentina unida a desplegar una nueva mirada de humanidad, que reconstruya los vínculos esenciales entre cada uno de nosotros. Por eso, tengo la necesidad de compartir con ustedes la convicción acerca de los grandes muros que tenemos que superar para poner a la Argentina de pie. Tenemos que superar el muro del rencor y del odio entre argentinos”, subrayó.

_ La prioridad actual no es solo combatir la pobreza, es también luchar contra el hambre y que da cuenta que no solo la promesa de campaña del macrismo fue un rotundo fracaso, sino que significó el agravamiento de la situación. En este sentido, el presidente presentó el Plan Integral Argentina Contra el Hambre.

“Todo nuestro gabinete y las personalidades de la sociedad civil que generosamente se han sumado a nuestro llamado, comenzaremos la acción que ponga fin a este presente penoso. Sin pan no hay presente ni futuro. Sin pan la vida solo se padece. Sin pan no hay democracia ni libertad”, reclamó.

El sistema judicial y los medios de comunicación

Si bien por el 2015, el entonces oficialismo sostenía también la necesidad de que la Justicia sea un poder independiente real de los intereses del Ejecutivo, en los últimos cuatro años las causas judiciales pesaban de un solo lado de la balanza llegando a convertirse en persecuciones políticas.

El nuevo Gobierno reconoce también la necesidad de que jueces y fiscales deben ser imparciales en su labor, algo que para su criterio no se cumplió en el último tiempo y por ese motivo anunció medidas al respecto.

“Vamos a enviar al Parlamento un conjunto de leyes que consagren una integral reforma del sistema federal de justicia. Queremos una Argentina donde se respeten a rajatabla la Constitución y las leyes, que no haya impunidad, ni para un funcionario corrupto, ni para quien lo corrompe, ni para cualquiera que viola las leyes”, dictaminó.

Asimismo, agregó que “cuando se presupone la culpabilidad de una persona sin condena judicial se está violentando no sólo la Constitución, sino los principios más elementales del Estado de Derecho”.

En esta línea se refirió a los medios de comunicación que desde su postura no solo sirven la propaganda política, pero desde ahora, van a ser orientados a tener un rol más educativo. También develó que el macrismo destinó “9 mil millones de pesos en propaganda oficial lo cual constituye un despropósito total”.

Por ello, explicó Fernández, este presupuesto se va a orientar hacia otro curso: “Vamos a invertir el presupuesto de la publicidad oficial para publicar avisos en los medios que serán herramientas pedagógicas, que nos ayuden a mejorar el rendimiento educativo de nuestros jóvenes en todo el país”.

El desafío económico

Como polémica, aunque mucho se hablaba, se reconoció un “virtual default” y las acciones que se tomarán en materia económica buscará trabajar en el pago de la deuda, la generación de empleo, políticas destinadas a ayudar a Pymes, cooperativas y las llamadas “economías populares” en las siguientes acciones:

_ Implementar un “sistema masivo de créditos no bancarios que brinde préstamos a tasas bajas” para que signifiquen una ayuda a las pequeñas empresas que son, muchas veces, familiares, pequeñas o de sectores populares.

_ La puesta en marcha de un conjunto de “Acuerdos Básicos de Solidaridad en la Emergencia” que plantean una serie de medidas para “restablecer los indispensables equilibrios macroeconómicos, sociales y productivos para que la Argentina se encienda y pueda volver a caminar”, afirmó Fernández.

Este acuerdo básico contemplará, en palabras del presidente, “una visión de Proyecto Nacional de Desarrollo, en la cual la agroindustria, la industria manufacturera, las Pymes, las economías regionales y el conjunto de actividades productivas, sean capaces de agregar valor a las materias primas para exportarlas y potenciar un robusto mercado interno”.

En este sentido, agregó, se busca “otorgarle consistencia económica y social a nuestra recuperación. Esta consistencia integral, en materia de todas las variables del plan -precios, salarios, tarifas, tipo de cambio, aspectos monetarios, fiscales y sociales-, serán explicitadas en los próximos días”, prometió.

Respecto a la deuda con el FMI, Alberto Fernández fue categórico al asegurar que va a primar el crecimiento económico nacional antes que el pago porque un aspecto despende del otro.

“Para poder pagar, hay que crecer. Buscaremos una relación constructiva y cooperativa con el Fondo Monetario Internacional y con nuestros acreedores. Resolver el problema de una deuda insostenible que hoy tiene Argentina no es una cuestión de ganarle una disputa a nadie. El país tiene la voluntad de pagar, pero carece de capacidad para hacerlo”, sentenció.

Los nuevos temas centrales que marcarán la gestión

Otros ejes que estuvieron presentes en el discurso de Alberto Fernández y marcaron la diferencia con aquel que fue de la asunción de Mauricio Macri. Esto reflejó que en el país aún queda mucho por trabajar y demostró, tal vez, el compromiso del nuevo presidente.

El trabajo no es sencillo y el contexto es mucho más complicado, desde el Gobierno admitieron que no será una tarea sencilla, pero dejaron claros cuáles son los temas centrales y las necesidades prioritarias que deben atender desde la política, antes que nada.

Salud, educación, vivienda, medio ambiente, igualdad de género, discriminación, son las nuevas vertientes que el retorno de un gobierno peronista se compromete a atender con la creación de Ministerios y nuevos giros en la dirección de la política.

El Ministerio de Salud; Hábitat y Vivienda; de la Mujer, la Diversidad y la Igualdad; una Gran Escuela de Gobierno y un Pacto Educativo Nacional; la reivindicación de la investigación científica y tecnológica; la intervención de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) reflejan el cambio de una visión y que, a la vez, generan un montón de expectativas que solo el transcurso del tiempo demostrará si las metas realmente se cumplieron.

 

 

 

 

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