N° de Edición 7274
Fototitulares

La dispersión de precios, un problema que golpea el bolsillo

TESTESTE
La dispersión de precios, un problema que golpea el bolsillo.

En un informe exclusivo de Diario NCO, se recorrieron varios comercios de un barrio de Castelar donde el punto de contacto es que por las constantes subas se encuentran precios diferentes entre un lugar y otro.

Carnicerías, verdulerías y almacenes están sufriendo los estragos que siempre suceden en los días previos y posteriores a la época de fiestas y eso se termina trasladando a los precios finales al consumidor, con diferencias de hasta 100 pesos de un corte de carne en distintos lugares o frutas que valen el doble de su precio entre una verdulería y otra.

En primera instancia, Diario NCO recorrió dos carnicerías de Castelar. Una ubicada en la calle Gervasio Pavón, donde se pudo cotejar el precio de los cortes más populares que son consumidos por las familias: bola de lomo, nalga y roast beef fueron los tres cortes elegidos.

La bola de lomo tiene un precio de 570 pesos el kilo, la nalga 600 y el roast beef 550. Hace tan solo un mes atrás, esos tres mismos cortes tenían un precio menor a los 500 pesos y oscilaban entre los 400 y 480 pesos, lo que muestra un aumento promedio del 25 por ciento.

Consultado por el fuerte aumento en la carne, el dueño del local, llamado Claudio, indicó: “La realidad es que el precio de la media res aumentó mucho en el último mes y no podemos seguir manteniendo los mismos precios porque tenemos varios empleados y hay que seguir pagando sueldos y servicios”.

Otro comercio del mismo barrio, ubicado sobre la avenida William Morris, mostró otros precios en sus cortes de carne: la bola de lomo se encontraba a 510 pesos, la nalga a 530 y el roast beef 500. Puede notarse una diferencia mínima de 50 pesos entre un corte y una máxima de 70 pesos. Esto marca una realidad y es que, ante las constantes subas, existen desfasajes entre precios de un mismo producto.

Qué sucedió con la fruta y la verdura

Otro de los sectores que tuvo mayores oscilaciones de precios fueron las verdulerías, con muchas más diferencias, con productos que tenían una brecha de casi el doble en sus precios entre uno y otro comercio.

La primera verdulería consultada también queda sobre la misma avenida William Morris y hay dos productos que reflejan esta dispersión de precios: en esa verdulería el melón cuesta 180 pesos cada uno y los cuatro kilos de papa a 100 pesos.

La dueña del local, de nombre Karina, dio detalles de porqué tiene esos precios un tanto más accesibles a los habituales: “En nuestro caso tenemos movilidad propia y podemos ir hasta el Mercado Central, entonces no tenemos que pagar más a un corredor para que nos traiga la mercadería”.

En otro local de frutas y verduras, esta vez ubicado en la calle Isabel de Pardo, Diario NCO consultó el precio de estos dos productos y se vio una diferencia abismal: el melón costaba 350 pesos, casi el doble que el primer local consultado, y por 100 pesos solo se podía adquirir dos kilos de papa.

La encargada del local, llamada Mirian, dio su versión acerca de los elevados precios que manejan en esos dos productos: “La verdad es que la bolsa de papa, el melón y la mayoría de las frutas y verduras que vendemos sufrieron muchos aumentos en el último tiempo. Estamos sobreviviendo, casi no ganamos y es la única manera que tenemos de seguir adelante”.

A qué se debe la distorsión de precios

Según los manuales de economía existen dos grandes cuestiones que pueden explicar esta cuestión: por un lado, puede tener relación con un necesario aumento que comienza desde la cosecha de frutas y verduras o de la crianza de las vacas (alimentos y cuidados varios).

Sin embargo, en el caso de nuestro país, estas fluctuaciones muy marcadas de precios se deben a la segunda opción, que refiere una especulación o expectativas de futuros aumentos. Con una inflación que en los últimos cinco años promedió el tres por ciento mensual, los intermediarios de los alimentos o los propios dueños de comercios aumentan a cuenta de futuros incrementos.

En conclusión, esta situación trae graves problemas a la economía, sobre en el consumo, porque retrae la capacidad de compra de las personas y eso se traduce un estancamiento o recesión a nivel macro. Será importante que haya una regulación más fuerte del Estado para que estas distorsiones vayan cediendo y no existan excesos con el consumidor.

Te pueden interesar:
https://diario-nco.com/radio
https://facebook.com/diarionco.

 

 

 

 

Mostrar más

Articulos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba