N° de Edición 6939
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Filo-lógicas: los Pueblos son los dueños de las lenguas

Filo-lógicas: los Pueblos son los dueños de las lenguas.

Por Omar Cao

Sobre todo de las de doble filo.

Abro el viejo Jackson Enciclopédico Ilustrado –libro que amo si los hay- que me regalara la vieja, cuya edición data del lejano 1959 y leo: Filo:1. Cutinedge; F. FIL. A. Schneide, Schnarfe; P.Fio; Filo en cinco idiomas; tantos como cuotas más un anticipo debió pagar ella para comprar al vendedor a domicilio los dos tomos maravillosos; una hazaña para el sueldo de operario de fábrica de mi padre y sus trabajos de costura, emprendida para la voracidad de lectura de aquel hijo al que “si lo dejan hablar, no lo ahorcan” y sigue la página amarillenta del releído tomo “Léxico. A-Z”. Del latínFilum m/arista o borde de la espada, del cuchillo o de otro instrumento cortante// punto o línea que divide una cosa en dos partes iguales// ant. hilo-del viento (mar) línea de dirección que sigue-rabioso: corte dado a un arma ligeramente y sin arte.

Nada más acusa el diccionario: no obstante la memoria desanda caminos de tiempo y me da otras acepciones que me niega el Jackson: Filo, llamaba mi tía, a veces “filitos” a las “simpatías”, novios no oficiales de mi prima veinteañera allá en la infancia.

Con poca propiedad recoge la autoridad de la lengua, como americanismo, A Filo, arg. Novio; aunque no con seguridad creo poder aventurar que esta acepción proviene del prefijo griego que integra palabras, que en épocas lejanas solía pronunciar el Pueblo: Filosofía (y quésos si estudias eso?), Fil-armónicas (se las llama de “música culta”), Filo-cromáticos (cuadros, ya no se llaman así, casi no quedan) claro, palabras de otro tiempo, de más tiempo y menos necesidad…

He escuchado actualmente referir a un fenómeno de la misma naturaleza, una palabra inglesa de sonido semejante: Feeling(filin); ¿hasta qué punto no es válido suponer que la existencia de Filo en la acepción de mi tía, facilito la introducción de la voz inglesa?. Por otra parte, no recuerdo que haya palabra de uso común que refleje la relación a que esta alude; noviazgo, romance, tienen otra connotación, y carecen de algunas.

No solo en este sentido se usa Filo; un amigo del barrio me decía una vez mirando mi biblioteca, sin reparar en el desorden, ni en la heterogeneidad de los volúmenes: “todo eso leíste vos, qué Filo debes tener…”. Y se tocaba la lengua con la punta de los dedos en un ademan bastante gráfico. La lengua y por extensión los discursos si son incisivos, desde antiguo los califican los escritores de “filosos”, y el Filo era en el caso de mi amigo, la capacidad de manejar la lengua y el idioma, como un instrumento convincente. Otro uso común de Filo en el mismo sentido, es decir, como instrumento determinante, es utilizarlo como sinónimo de dinero en cantidad; así alguien “tiene Filo”, cualquier Filo, pero Filo de verdad, ehh…

Recuerdo las coplas de Rafael de León: “Me lo contaron ayer – las lenguas de doble filo-”, que fueron tan populares durante el hoy olvidado auge del flamenco en Bs As, cuando era pan diario los recitales del gran Granadino Federica García Lorca, del mismo De León, y otros;  pasajes de “Profecías”, “La casada infiel” y “Llanto por la muerte de Ignacio SánchezMejía”, no eran extraños a la gran mayoría de los porteños de seis décadas atrás.

El Pueblo hace el idioma con genio, sutileza y sin arbitrariedades; los “plumíferos” vamos detrás como dice un poeta: “cortándonos la lengua en el Filo de nuestros dos idiomas”

(Nota extraída del Suplemento literario “El Ángel de Virrey del Pino”. Columna que escribía el poeta Omar Cao denominada “La Matera” con una frase  que se repetía en cada publicación y que refería lo siguiente: “Centro Cultural de la “civilización del cuero”, lugar especial donde dos o más personas se reunían después del trabajo a contar historias en la rueda del mate”)

Omar Cao nació en Buenos Aires en febrero de 1948 y falleció en Buenos Aires en agosto de 2019.Es uno de los fundadores de la Revista Literaria “La Luna que se cortó con la botella”. Publicó junto a Hugo Salerno “Uno de Dos” (1974); “Emigrado de la Luna” Ed. El lagrimal Trifurca. Rosario (Primera Edición, 1976) Ed. Rodolfo Walsh (2018). “Antología Poética Universal” (1979) “Palos de Ciego” (1996) “Cantos del Sur” (2003) “El fantasma de Oriana” (2005) “El linyera” “E’ Viva L’Anarquia”(2019), entre otros libros, revistas, historietas publicados.

“Cantar es un oficio donde se dice la verdad o se muere”

La poesía es riesgo. La propaganda, recurso usual.

Por Omar Cao

La poesía es riesgo en sí misma. Al no poseer una definición universal válida, carece de “un lugar de llegada” que asegure el éxito y el aplauso. Tampoco existe, seriamente considerado el asunto, quienes puedan arrogarse la potestad del juicio definitivo: riesgo y soledad son el camino del poema.

La mayoría de los que escriben eluden el riesgo, recurriendo a recursos sancionados por el uso y se alían entre sí, unos con otros (y unos contra otros también) para esquivar la soledad. Con estas actitudes “defienden” el poema lo “difunden” le allanan el camino… y engalanado y seguro camina el pobre por la “vida”. Allí no hay riesgo, allí la pobre criatura no incomoda.

Solo encuentro que el poema es una especie de bomba que se debe meter profundamente en el ser y al estallar debe romper-abrir-modificar-impulsar-colorear y de todas maneras cambiar para siempre lo afectado; ya no me interesa con qué elementos técnicos tal resolución se logre; todo es válido, pero no todo es “literatura”, aunque eso no debiera importar y no obstante, me define.

La propaganda comercial hace que todo se sienta miserable, pequeño. Todo, incluyendo a quienes la protagonizan y a quienes son espectadores de ella. La propaganda subalterniza los medios y métodos que utiliza; sus imágenes, códigos y hasta la música que la conforma.

Se ha adueñado de una manera violenta, casi espúrea de recursos poéticos, bien que no estén perfectamente utilizados,  ni contengan una gran poética,aúnasí, nos impulsa a despegar de algunos de ellos, los más remanidos, los más usuales, pero también los más usados.La mayoría de la poesía de esta época,continúa y aun intensifica el uso de esos recursos.

Quizás sea tiempo de afirmar su cese o de inventar nuevas maneras de decir que de nuevo sorprendan, modifiquen, encanten, se graben en el corazón. El riesgo de cambiar es perder la inolvidable llegada “masiva” que siempre tuvo una gran poesía.

La poesía y su permanencia en el tiempo superael tiempo de todas las formas de comunicación.Homero, tiene 8000 años, y goza dereconocimiento universal.

Oficio

Mirar grande

decir claro

Oír extendido

Palabra cálida.

Piel pronta

Olfato atento

Lengua dispuesta

Ajustado y flexible

Tejido lo demás

para envolver la vida.

Palabra cálida.

Claro decir.

Claro decir.

 Extraído del libro “Manual del tornero repujador”(2005) Ediciones Cruz de Mayo. Colección La Lira.

 

 

 

 

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