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“Esta es una feria de la industria y no de la cultura”

“Esta es una feria de la industria y no de la cultura”

En la presentación de la Feria del Libro 2022, el reconocido escritor afincado en Villa Gesell, Guillermo Saccomanno, criticó con dureza a la industria del papel y las editoriales y a la misma feria donde fue orador, alegando desprotección para los autores. Primera parte de un discurso sin desperdicio.

LUÍS FERNÁNDEZ

Casi jugando “de visitante”, y aceptando la invitación que le habían realizado para abrir la cuadragésima sexta edición de la Feria del Libro, el autor de obras notables como Bajo bandera, Cámara Gesell y Roberto y Eva, no tuvo reparos para criticar la organización del evento y poner de relieve situaciones de desamparo que siguen viviendo autores en la actualidad.

En primera instancia, dio un contexto de cómo sería su discurso crítico y hacia dónde lo enfocaría: “En febrero, Silvina Friera publicó una nota en Página 12 donde desarrollaba la problemática de la falta de papel que afectaba a muchos países. A la escasez de papel, en nuestro país se les suman los problemas habituales”.

“La industria del papel es oligopólica, se cotiza en dólares y aun así tiene inflación y ningún tipo de regulación del Estado. Por tanto, a las editoriales pequeñas y medianas se les complica planificar una edición e impresión de libros”, expuso el escritor.

Asimismo, recriminó el oligopolio que existe en torno al papel con el cual se imprimen las obras literarias: “La falta de papel dificulta planificar a largo plazo y esta falta se debe a la menor producción de las dos empresas productoras. Una es Ledesma, propiedad de la familia Blaquier-Arrieta, de las más ricas del país y vinculadas a la última dictadura militar y a delitos de lesa humanidad”.

“La otra empresa es Celulosa Argentina, su directivo mayor es el terrateniente y miembro de la Unión Industrial, José Urtubey, conectado con la causa Panamá Papers. La menor producción de papel fue destinada a papel para embalar y para cajas y no al papel de uso editorial”, criticó Saccomanno.

Sentimientos encontrados, la falta de intervención estatal y más

Tratando de explicar lo difícil que es para un autor publicar sus ejemplares, reveló el presupuesto que se necesita para una tirada promedio de libros: “Para hacer un libro de unas 160 páginas y una tirada de unos 2000 ejemplares, se necesitan más de 150 mil pesos de inversión”.

“Un editor independiente propuso como solución la intervención del Estado, por ejemplo, con la creación de una papelera del Estado, pero, así como no sucedió con Vicentín es improbable que suceda esa intervención”, criticó con dureza a la actual administración Saccomanno.

A su vez, mencionó que “estamos en una situación que, hasta los autores pagan una parte de la edición para ver publicada su obra. Cuando fui convocado para esta feria experimenté sentimientos contradictorios, ya que me acordé de la biblioteca de mi padre, que fue un perseguido político”.

Cultura de la plusvalía, “feria de comercio” y escritores desprotegidos

En el tramo final, desarrolló otros puntos importantes de su alocución: “Siempre pensé que el mayor éxito para un escritor es una piba o un pibe detecte tu libro en una bandeja de usados. Desde esta construcción de mi escritura es desde la que hablo. La Feria (del libro) siempre me generó tensión, pero no solo por toparse con un injuriante pabellón Martínez de Hoz, que homenajea al esclavista y saqueador de tierras indígenas”.

En una de las partes más explícitas de su oratoria, se situó en contra de los propios organizadores de la feria: “Decir feria implica comercio. Es una feria de la industria y no de la cultura, en todo caso, es representativa de entender la cultura como comercio, en la que el autor, que es el actor principal del libro, como creador, cobra apenas el 10 por ciento del precio de tapa de un ejemplar”.

¿Hay un afuera de la cultura de la plusvalía? Nuestra relación con los editores es siempre despareja, nos sentamos en desventaja para ofrecer nuestra sangre. El editor es propietario de un banco de sangre, compuesto por un arsenal de títulos publicados siempre en condiciones desfavorables para quienes terminan prácticamente donando su obra”, completó el orador que dio apertura a la Feria del Libro 2022.

En la edición de mañana, la segunda parte de su crítico discurso para distintos actores de todos los estamos, políticos, de la cultura y más.

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