N° de Edición 7363
Espectáculos

Daniela Seggiaro debuta en Berlín con su pelicula “Nosilatiaj. La Belleza”

TESTESTE

62do. Festival de Cine de Berlín

“Nosilatiaj. La Belleza” es el nombre del primer largometraje de la argentina Daniela Seggiaro, que aboga por el cuidado de la naturaleza y la ecología, pone en valor la identidad de la comunidad wichí del Chaco salteño y competirá por el Oso de Cristal en la sección “Generation” del 62do. Festival de Cine de Berlín, que empieza el jueves próximo en la capital alemana.

Escrita y dirigida por Seggiaro, la película fue filmada en noviembre pasado en la provincia de Salta, gracias al premio Opera Prima del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) y, especialmente, a la confianza y el trabajo de miembros de las comunidades Wichí de Santa Victoria II y La Puntana, ambas ubicadas en el Chaco salteño.

La participación argentina en Berlín se completa con “Salsipuedes”, ópera prima de Mariano Luque, y “Escuela Normal”, de Celina Murga, que participan ambos en el Foro del Cine Joven del certamen, que se celebrará entre el 9 y el 19 de febrero próximo.

“Nosilatiaj. La Belleza” cuenta la historia de Yolanda, una joven de origen wichí que trabaja como criada de una familia criolla y relata, en su lengua natal (el wichí lhämtes), cómo sufre el injusto corte de su cabellera, que representa su don personal y constituye la base de su belleza, lo cual pone en crisis su relación con el mundo y su futuro.

La película, que se verá en Berlín los días 14, 15 y 18 de febrero, “está basada -según Seggiaro- en una historia real que me pareció muy simbólica de muchas cuestiones que suceden a nivel intercultural. Ese es su punto central, ya que está relacionada con una situación muy actual: los sufrimientos de las comunidades indígenas y su relación con la sociedad criolla”.

“Es la historia de Yolanda, que vive con una familia criolla y desde su infancia atesora recuerdos de su comunidad wichí. Su cabellera -larga, negra y sedosa- es el don que le da su abuela al nacer. Y el corte de su pelo produce una crisis que le hace decidir a qué mundo quiere pertenecer, el mundo blanco y criollo o el mundo wichí”, explicó la directora en una entrevista con Télam.

“Me propuse transmitir el valor de la incorporación de la lengua wichí, el pensar del monte y la naturaleza como la verdadera belleza que tenemos, la importancia de la cultura propia y el hecho de encontrarse como persona dentro de ella. Ese es el punto fundamental y lo que me permitió hallar gente de las comunidades que aportara su visión del mundo para la película”, recordó Seggiaro.

Con Ximena Banús, Camila Romagnolo y Víctor Hugo Carrizo, el filme muestra que “para los wichís los atributos femeninos de belleza son el cabello y la sonrisa, pero además, al nacer, la abuela le dice a Yolanda que su cabellera es un don, un atributo de su personalidad, y por eso para ella tiene un significado afectivo y de identidad cultural muy fuerte”, añadió la cineasta.

Seggiaro sostuvo que “la anécdota que da cuerpo a la película tiene un origen real, pero está convertida en una ficción. Me la contó mi madre, una antropóloga que trabaja con las comunidades wichís desde hace muchos años. Con ella empezamos a pensar en el proyecto hace tiempo y estoy contenta porque lo estrenaré en Berlín”.

Según la directora, “Salta es quizás la provincia que más etnias tiene, pero en las escuelas sólo se escucha el castellano, cuando quizás haya chicos que hablan cinco idiomas en un solo curso. Hay una lucha para que se reconozcan todas estas culturas y se conviva en la diferencia”, apuntó.

Para Seggiaro, en su provincia “hay como una única forma de ser salteño, pero en realidad hay muchísimas otras y esa problemática es parte de la película también, porque propone que todas esas culturas puedan convivir en sus diferencias y no haya una sola, la criolla, que prevalezca sobre las demás”.

La cineasta señaló que “la idea de belleza que ofrece la película tiene que ver con la idea de la belleza natural, con el hecho de respetar el monte chaqueño, lo que fue el Gran Chaco, que fue devastado y está siendo talado actualmente. Es como un gran llamado de atención frente al desastre ecológico”, alertó.

En ese sentido, Seggiaro advirtió que “algunas comunidades wichís están sufriendo porque lo que está sucediendo es que sigue avanzando el frente sojero en esa zona y eso genera mucho desmonte.

Ellos tiene fundamentalmente el reclamo de sus tierras, sus territorios son cada vez más chicos y deben pelear por eso y por la conservación de su cultura y su lengua”.

“El desmonte los obliga a irse de sus lugares y eso repercute en su cultura y en su lengua. El río que es otra gran fuente de vida en este momento también tiene algunos problemas. Es siempre una situación delicada la que se vive en el Chaco, un lugar muy rico culturalmente pero poco valorado”, agregó.

Articulos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba