N° de Edición 7013
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River empató de local y la Superliga se define en la última fecha

River empató de local y la Superliga se define en la última fecha.

El elenco de Núñez no pudo doblegar a Defensa y Justicia y tendrá que ganar en su visita a Atlético Tucumán para gritar campeón.

Boca goleó a Colón y llega ilusionado.

La imagen de Marcelo Gallardo intentando levantar el ánimo de sus hinchas con sus brazos agitados grafica la sensación que dejó la igualdad en el Monumental, que lo colocó un punto por encima de Boca, pero que lo obliga a obtener la victoria en tierras tucumanas para alzarse con un nuevo título local tras seis años de sequía.

En lo estrictamente futbolístico, el partido se dividió en dos partes: el primer tiempo se vio un River dormido que fue avasallado por el visitante. Con poco control del juego, muchas imprecisiones con la pelota en los pies y un nivel subterráneo de Javier Pinola, Defensa se dio cuenta que podía lastimar al subcampeón de América. Y no tardaría en justificar esas buenas sensaciones.

Fue así como a los 23 minutos Francisco Pizzini recibió un balón en la punta derecha y tiró un centro rasante que anticipó Juan Martín Lucero y mansamente la pelota terminó ingresando. 1 a 0 y desconcierto total del local. Hasta el término de la primera parte, el visitante hizo un surco por el costado de Casco y Pinola y pudo haber ampliado el marcador en una jugada preparada de pelota parada.

Con un claro gesto de enojo, Gallardo se metió rápidamente a los vestuarios y acomodó las piezas. Salió Pinola y entró Juan Fernando Quintero, armó una línea de cuatro y River fue un vendaval. Como en las mejores noches de Copa Libertadores asfixió a Defensa desde que el balón salió del medio.

El local fue, presionó, jugó, pero chocaba una y otra vez con Luis Unsaín. Sin embargo, un gran enganche de Nicolás De la Cruz en el área del halcón y una tonta falta del defensor visitante decretaron la pena máxima desde los doce pasos. Quintero tomó la responsabilidad y no falló. El empate era más que merecido.

Luego River siguió intentando, cambió a los dos delanteros y tuvo el gol en un mano a mano de Pratto, que fue tapado por Unsaín, y otro remate de De la Cruz que contuvo milagrosamente el guardameta. El tiempo se diluyó y no se pudo quebrar la paridad. El Monumental aplaudió, aunque con un gesto de desazón que Gallardo intentó solapar. La batalla tucumana será la última parada.

Boca se floreó de visitante y llega confiado

El otro equipo que busca la corona estaba presionado a tener que ganar en el viejo Cementerio de los Elefantes para no dejarle servido el título a su acérrimo rivaly en otra prueba de carácter tuvo una actuación sólida y humilló 4 a 0 al sabalero.

A pesar del abultado marcador y la buena actuación de Boca, le costó abrir el marcador al elenco de Miguel Ángel Russo. En el primer tiempo, el local libró batalla y le hizo un partido lento y cortado, tal como lo había anticipado su técnico Diego Osella, pero la nafta solo le duró un tiempo.

En el complemento el xeneize salió decidido a llevarse los tres puntos y adelantó las líneas 20 metros, colocando a los defensores casi en la mitad de la cancha, el local “se quedó sin piernas” y a los diez minutos Pol Fernández recibió un centro desde la izquierda que paró de pecho y definió cruzado, dejando sin chances a Leonardo Burián. Ahí se destrabó el trámite y el resto fue una paliza.

Obligado por ser local y estar en zona de descenso, Osella metió mano y sacó a Marcelo Estigarribia (mediocampista) e ingresó Lucas Viatri (delantero de área), pero el cambio fue inútil. A los 27 minutos, Toto Salvio recibió solo dentro del área y no falló. 2 a 0 y desazón de los hinchas locales.

Tévez nuevamente, tres minutos más tarde, y una hermosa volea de Wanchope Ábila decretaron el 4 a 0 final. Tras el empate con Independiente, Boca hilvanó cinco victorias seguidas con 14 goles a favor y solo uno en contra. El próximo sábado cerrará el torneo con Gimnasia y esperará una mano de Atlético para gritar campeón.

Dos equipos, un punto de diferencia y un título en juego. Las combinaciones de resultados son varias. Si River gana, nadie le sacará el título. Si pierde y Boca gana, el xeneize le arrebatará el campeonato. Y hasta si el millonario pierde y Boca empata puede haber una final de desempate. Todas son especulaciones. La única verdad se sabrá dentro de cinco días.

Fuente de las fotos: Diario Olé

 

 

 

 

 

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