N° de Edición 6688
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La aplanadora del oeste

LA APLANADORA DEL OESTE.

Liniers volvió a ser Liniers. Un triunfo rotundo que simplemente traduce en cifras el potencial del equipo. ¿Influyó el cambio de técnico en semejante producción? Definitivamente sí. No porque haya que descartar lo actuado hasta el momento que fue muy importante, sino que ahora la idea es distinta y se asimila más a las características técnicas de los futbolistas. Un triunfo que parece poner las cosas en su lugar en cuanto al real nivel del equipo, potenciado por el rival que venía cumpliendo destacada campaña. Liniers aplanó a Real Pilar.

No fueron muchas las modificaciones introducidas por Damián Troncoso. Mantuvo por supuesto el bloque defensivo, lo más fuerte del equipo. En el medio estuvo el cambio medular. El dibujo fue 4-3-2-1, que por momentos fue 4-1-4-1 con Damián Galván retrasado y por otros 4-3-3 con la subida de los dos laterales ofensivos. Galván fue gravitante en la función del “5” patrón del medio, a su lado estuvieron Ian Lynch, de gran futuro, por derecha  y Santiago Szerdi por izquierda.

Más adelante Hugo Pérez por un lado y Sellecchia por el otro, y como punta Diosnel Duarte. Un equipo que tuvo juego, posesión, rotación, pelota al piso y ambición ofensiva. Trató de evitar el pelotazo y aprovechó muy bien las pelotas detenidas. A todo ello le agregó actitud, algo que faltó en los últimos partidos…

De entrada La Topadora impuso condiciones. A los 5 llegó a posición de gol con un cabezazo de Potarski que dio en el palo en jugada luego invalidada. Inmediatamente Cheppi se lució tapándole un derechazo a Galván que lo encaró mano a mano.

Hugo Pérez aceleraba por su sector y la diferencia la marcaba el tándem Galván-Lynch. Real Pilar se veía desbordado. Sin la pelota trataba de contener el envión celeste. Galván habilitó a Duarte que remató por arriba en otra llegada clara y ya terminando la etapa llegó el tiro libre de Szerdi y la cabeza de Rosas para poner el tanto de apertura.

La visita intentó tomar protagonismo en el inicio del complemento. Tuvo minutos de dominio pero sin profundidad. Pasado el cuarto de hora apareció Hugo Pérez por derecha asistiendo a Szerdi que entrando por el medio puso el segundo tanto y allí prácticamente se definió el encuentro. Los cambios introducidos por Real Pilar no dieron frutos, Liniers siguió controlando las acciones en todo el campo de juego.

Real Pilar no tenía ya argumentos para frenar el vendaval. A los 29 tras otro tiro libre y Potarski entró por el segundo palo para poner el tercero. Circuitos encendidos, combinaciones explosivas, Liniers por momentos se floreaba. Lynch se perdió el cuarto, que llegó sobre el final a través de Duarte muy bien habilitado por Sellecchia para coronar la goleada. Una efectividad casi perfecta del equipo (la que le faltó en partidos anteriores), ante la cual la visita cayó rendido. En los 90 minutos Real Pilar no llegó a generar ninguna situación de gol.

Este triunfo significa un volver a reacomodarse. Llegar a la Copa Argentina es posible pero con sus complejidades ya que habrá que ganar todo lo que queda. Por encima de ello está el gran objetivo del ascenso. Y en este camino Liniers se ha reencontrado con su identidad, la que le permite comenzar a ilusionarse y volver a pensar en grande.

Víctor Marinelli

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