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Avellaneda se tiñó de celeste y blanco: Racing le ganó a Independiente con dos hombres menos

Avellaneda se tiñó de celeste y blanco: Racing le ganó a Independiente con dos hombres menos

En un épico partido, la academia se repuso de dos expulsiones y venció por la mínima a su clásico rival. El rojo dio pena y se hunde en la mediocridad.

Primero Arias y luego Sigali, el equipo de Sebastián Beccacece se quedaba sin dos piezas fundamentales y todo hacía pensar que Independiente podría vencer en el clásico, pero el aliento de la hinchada fuera y la enjundia de los jugadores en el campo de juego equipararon las acciones y finalmente se dio la hazaña que humilló a los dirigidos por Pusineri y revitalizó a Racing.

Dentro de la cancha se vieron dos realidades diferentes: un equipo que siempre fue superior, con once o con nueve, y un visitante apático, que nunca controló el partido y negoció la actitud. Tal vez el atraso en los sueldos y la conflictiva salida de Pablo Pérez sirvieron como excusa para no dejar todo.

A lo largo de 90 minutos, Independiente tuvo una posesión inútil e intrascendente del balón y nunca inquietó la valla del local. Cuando todo hacía parecer que terminaría en un pobre empate el milagro sucedió y el clásico tuvo dueño.

Una pelota iniciada por la izquierda, un centro rasante que lo encontró de frente a Marcelo Díaz que no dudó y le rompió el arco a Martín Campaña. Con el resultado en contra Independiente se desesperó y también se quedó con dos hombres menos por las expulsiones de Cecilio Domínguez y Lucas Romero.

Post papelón el DT del equipo perdedor afirmó: “Las sensaciones no son buenas. Me hago cargo de la derrota. En definitiva es un resultado deportivo que daña lo anímico. Me hago cargo, no salió absolutamente nada y trataremos de mejorar”.

Pusineri se hizo cargo y dijo que no salió nada. La gestión Moyano está en su peor momento y no se vislumbra un buen futuro en el corto plazo. Racing ganó, festeja y quiere dar pelea por entrar a la Libertadores. Dos realidades distintas que marcan el buen y el mal trabajo de los dirigentes.

River ganó y no cede la punta

El elenco de Marcelo Gallardo hizo pata ancha en Santa Fe y se trajo tres puntos vitales en su objetivo de quedarse con el único torneo que le falta como DT. En un complicado encuentro derrotó a Unión y mantiene los tres puntos de diferencia con Boca, su más próximo perseguidor.

Todo había arrancado cuesta arriba para el millonario porque cuando recién iniciaba el segundo tiempo, Walter Bou abrió el marcador para el local. Decidido a empatar, River fue voraz y rápidamente encontró el empate con un gol de Nacho Fernández.

No contento con la igualdad, siguió buscando y con otro gol, en este caso de Robert Rojas, selló la remontada y el 2 a 1 que terminaría siendo el resultado final. Con un Gallardo recién operado, el equipo de Núñez sigue a paso firme y cada vez se acerca más a una nueva estrella en su historia.

Boca también ganó y todavía da pelea

En un torneo que cambió de manos y puso a River en lo más alto hace tres fechas, le agregó que el xeneize ahora es quien le respira en la nuca y en un duro partido logró derrotar a Atlético Tucumán y aún da pelea en la Superliga.

El primer gol del encuentro lo hizo Franco Soldano, que luego de jugar de ocho cuando Alfaro era el DT, ahora Russo sí lo puso en su puesto natural y empezó a pagar con goles la confianza recibida. Luego, cuando moría el encuentro y los tucumanos buscaban el empate llegó una contra letal que terminó en un penal que Ramón Ábila cambió por gol y cerró el partido.

Al torneo le quedan cuatro fechas y todo puede pasar. River es una aplanadora y parece encaminado al título. Boca no se rinde y da pelea. Racing festejó y hundió más a Independiente. Quedan cuatro capítulos para saber cómo termina la película llamada Superliga 2019-2020.

Fuente de las fotos: Diario Olé

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