N° de Edición 6847
Cultura

Los palabristas de hoy y de siempre: Blanca de los Ríos Nostench

Los palabristas de hoy y de siempre: Blanca de los Ríos Nostench.

Estimados lectores: gracias por acompañarnos nuevamente con su lectura a través de Diario NCO desde un sector de Los Palabristas de hoy y de siempre, revista literaria que fundé y dirijo desde el año 2001.

Por Mónica Caruso. Tapiales

carussomonica@gmail.com

La reseña biográfica de la semana es sobre Blanca de los Ríos Nostench (Sevilla15 de agosto de 1862Madrid13 de abril de 1956), una escritora y pintora española.

 Blanca de los Ríos Nostench fue una destacada escritora y crítica de literatura, aunque su figura sigue siendo desconocida pese a su intensa y fecunda labor. Su obra ha sido traducida a la casi totalidad de idiomas europeos.

Su nacimiento en el seno de una familia culta le reportó una amplia formación, como señala Consuelo Flecha (2000) en la biografía que realizó de esta autora: «Rodeada de un ambiente familiar de escritores, políticos, artistas y médicos, su educación se benefició de la riqueza de estímulos y de posibilidades que ese contexto cultural le iba proporcionando.

Su padre, Demetrio de los Ríos, arquitecto, su abuelo materno, médico, sus tíos, escritores como José Amador de los Ríos, y políticos, fueron una referencia a la que ella se supo acoger inteligentemente, aunque supiera que, por su condición de mujer, no todos los caminos le eran igualmente fáciles».

Se casó con Vicente Lampérez y Romea (1861-1923) conocido arquitecto y arqueólogo madrileño, catedrático de la escuela de arquitectura de Madrid que realizó restauraciones y reformas de monumentos como las catedrales de Cuenca y de Burgos, y publicó importantes estudios de historia de la arquitectura.

El traslado a Madrid supuso para la autora el contacto directo con el ambiente literario e intelectual de la capital y amplió su horizonte y sus proyectos.

Tal vez por esta conciencia de las dificultades que suponía el hecho de ser mujer, ocultó su verdadero nombre en las primeras obras que dio a la prensa, que se publicaron con el nombre de «Carolina del Boss», anagrama del propio, aunque rápidamente abandonó este seudónimo para firmar como Blanca de los Ríos.

Escritora precoz, su primera novela Margarita se publicó en 1878, tenía sólo diecisiete años, a esta le siguieron los poemarios Los funerales del César (1880), Esperanzas y recuerdos (1881) que se volvió a editar ampliado en 1912, El romancero de Don Jaime El Conquistador y La novia del marinero de 1886.

Algo posteriores son sus siguientes novelas Melita palma (1901), Sangre española (1902) y La niña Sanabria (1907).

Durante estos años publicó numerosos cuentos como Las hijas de don JuanMadrid goyesco y Los diablos azules, y colecciones de relatos como La Rondeña (cuentos Andaluces) de 1902, El Salvador (cuentos varios) 1902 y El tesoro de Sorbas de 1914.

Participó en publicaciones periódicas como El ImparcialLa Época, Nuevo MundoEl Correo de la ModaMadrid CómicoLa Ilustración Española y AmericanaBlanco y NegroLa Enseñanza ModernaEl Álbum Ibero-Americano y especialmente en Raza Española, revista que fundó y dirigió desde 1918 hasta 1930, año en que desapareció.

En ésta como en otras publicaciones divulgó sus ideas feministas. Fue amiga de Emilia Pardo Bazán, quien tenía de ella, como escritora, muy buena opinión.

Blanca de los Ríos está encuadrada dentro de la Generación del 98 junto con otras mujeres como Carmen BarojaCarmen de Burgos (Colombine), Regina de LamoConsuelo Álvarez Pool (Violeta)María de Maeztu. Participó a título de colaboradora en la redacción de la Enciclopedia Universal Europeo Americana.

La preocupación por la mujer y por las relaciones entre España e Hispanoamérica, estuvieron siempre presentes en su reflexión y en su participación en diversas asociaciones y actos como: la Asamblea Americanista de Barcelona y los Centros de Cultura Hispanoamericana de Cádiz y de Madrid, la Junta Superior de Beneficencia de Madrid y la Unión de Damas Españolas.

En estas se preocupó por el avance en medidas de protección para las mujeres en el trabajo, perteneció al Ateneo de Madrid y formó parte de la Asamblea Nacional entre los años 1927 y 1929 durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera.

Aunque el ámbito en el que más destacó y por el que fue abandonando la creación literaria, fue sin duda, el del estudio y crítica de la literatura, en el que tomó como maestro a Marcelino Menéndez Pelayo, siguiendo las normas de investigación y crítica históricas que éste propuso.

Una de sus principales obras es Del siglo de Oro publicada en 1910, en la que contó con el propio Menéndez Pelayo para la realización del prólogo, en el que decía de ella: «No necesita la ilustre dama autora de este libro que nadie la presente al lector con oficiosos encomios.

Siempre resultarían inferiores a sus probados méritos y a la justa notoriedad de que goza como artista de noble ingenio lírico y narrativo» (De los Ríos, 1910: 9).

A Blanca de los Ríos se deben numerosos estudios sobre Tirso de Molina, a los que hoy generalmente se les reprocha, al menos en lo biográfico, un escaso rigor documental, que hace a Tirso hijo ilegítimo del Duque de Osuna, algo que se ha demostrado es completamente improbable; mucho mejor es la edición crítica de sus Obras completas. Esta labor le valió el reconocimiento por parte de la Real Academia Española, de la que no llegó a formar parte pese a que fue presentada su candidatura.

Precisamente durante estos estudios, descubrió la partida de bautismo de Lope de Vega que hasta entonces se creía perdida tras el incendio en 1790 de la iglesia de San Miguel de los Octoes.

Tras realizar numerosas gestiones descubrió que en una casa particular de la calle Leganitos habían sido depositados algunos libros de la iglesia que habían salido indemnes y allí encontró, olvidado, el libro de bautismos del periodo 1516 a 1573.

Otros textos que merecen ser destacados son los que publicó sobre Calderón de la Barca y su obra, La vida es sueño y los diez Segismundos de Calderón, así como sobre el QuijoteSevilla, cuna del Quijote.

En 1916 publicó una obra sobre Francisca de Larrea Böhl de Faber, dedicada al análisis de la aportación de esta escritora y traductora gaditana en el contexto del romanticismo decimonónico.

También se acercó a algunos personajes literarios, Los grandes mitos de la Edad Moderna: Don QuijoteDon JuanSegismundoHamlet y Fausto.

En la obra Del siglo de Oro se incluye además una amplia bibliografía en la que se da noticia de los libros que se estaban traduciendo al francés, al italiano, al alemán y al danés para divulgarse en esos países.

También dedicó sus esfuerzos a la figura y la obra de santa Teresa de Jesús sobre la que pronunció diversas conferencias: Influjo de la mística de Santa Teresa, singularmente sobre nuestro grande arte nacional (1913), Santa Teresa de Jesús y su apostolado de amor (1915), Guía espiritual de España (1915) y Ávila y Santa Teresa (1915).

Por esta faceta fue muy alabada y se dijo de ella: «Como conferenciante es también doña Blanca de los Ríos una figura eminente por la grandeza de los temas que trata, por la elevación y originalidad de pensamiento.

Por la riqueza de su léxico inagotable, por la elegancia de su sintaxis, a la vez clásica y moderna, por la nobleza y la ornamentación de su estilo y por su elocución fervorosa y persuasiva».

Recibió no sólo las alabanzas de la crítica sino también numerosas condecoraciones, entre ellas la Cruz de Alfonso XII, en un homenaje presidido por la reina Victoria E, la Medalla de Oro del Trabajo y la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, así como el reconocimiento al ponerle su nombre a una de las calles de la ciudad.

Fuente: Wikipedia

Poemas

Todo respira amor:

Todo respira amor: la mariposa
se sacia de perfumes y de luz;

ebrios de aromas los insectos vuelan
vacilantes, temblando en el azul.
Las ramas de los árboles se besan

¡Qué más himno, Señor, que el mes de abril!
¡Hasta en la charca resplandece el cielo
y hasta en el fango inmundo ama el reptil!

Cuando los cielos y la tierra brillan
rebosando de músicas y amor,
siento un dolor tan grande como el mundo:
¡Tengo celos de toda la creación!

Realidad, terrible azote

Realidad, terrible azote
del alma que mundos crea

con ese eterno don Quijote
que sueña su Dulcinea.
Soñar ¡donosa locura!,

soñar que un ángel se encierra
en la pobre vestidura
que ha de podrirse en la tierra.

Despertemos-¿Qué es la vida?-.
-Festín de cuervos hambrientos-.
-¿Y el alma?-. Hambrienta rendida

que devora sentimientos-.
-¿Y el cielo?-. El espacio nada-.
-¿Y Dios? El vano anhelar

de la humanidad cansada-.

Queridos lectores espero que les haya gustado este pequeño vuelo literario.

Aquellos interesados en publicar material de su autoría en Los Palabristas de hoy y de siempre, deben enviar sus escritos como adjunto en Word a la  dirección electrónica siguiente: carussomonica@gmail.com. Letra Arial 12. Título de la obra, nombre apellido o seudónimo. Facebook: Revista literaria Los Palabristas de hoy y de siempre. Que tengan un excelente inicio de semana. Hasta el próximo lunes.

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