N° de Edición 6907
Cultura

María Dhialma Tiberti: Los Palabristas de Hoy y de Siempre

Tiberti

Estimados lectores:

Tibert. Gracias por acompañarnos nuevamente con su lectura a través de NCO desde un sector de Los Palabristas de hoy y de siempre. Revista literaria que fundé y dirijo desde el año 2001. La reseña biográfica de la semana es sobre María Dhialma Tiberti (La Plata, 25 de octubre de 1928 – San Isidro, 6 de enero de 1987) fue una escritora argentina. Nieta de Luis Tiberti, cursó estudios en la Escuela Normal Nacional Nº1 Mary O. Graham y Letras e Historia en la Facultad de Humanidades de la Universidad local (Universidad Nacional de La Plata).

Por: Mónica Caruso. Tapiales
E-mail: monicaacaruso@hotmail.com

Ha tenido a su cargo la colección Ediciones del Bosque, integrada con obras de otros conocidos autores provinciales, tales como Raúl Amaral, Horacio Ponce de León, Ana Emilia Lahitte. Roberto Themis Speroni y María de Villarino entre otros. Ha colaborado en diarios y revistas y fue miembro fundador, y vocal titular, en 1956, de la filial platense de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) y de varias instituciones culturales y sociales. Hacia 1950, fue miembro de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares y ejerció un especial patronato intelectual como madrina (benefactora) y socia honoraria de la Biblioteca Escolar Popular Domingo Faustino Sarmiento, de la Escuela Nacional Nº85 de Coihuecó – Loucopé (Via Zapala) en la Neuquén. También fue miembro activo del Consejo Femenino de la Asociación Interamericana de Escritores.

Como escritora, recibió numerosas menciones honoríficas y premios literarios, entre ellos el del Consejo del Escritor por el cuento Niña en la ventana, y otro por la novela Estimado señor Gris. Heredera de la tradición literaria de Norah Lange, de tendencia ultramodernista, en los escritos de Tiberti predomina el elemento plástico y el movimiento de las imágenes regidas por el adjetivo siempre parco, como en su famoso poema Y la nostalgia. Algo de Antonio Machado y de Juan Ramón Jiménez se encuentra a lo largo de muchos versos de la autora, pero también de Pablo Neruda y de Rainer María Rilke. Sin embargo, del romanticismo, la poesía de María Dhialma Tiberti no tiene sino lo más fino y delicado, lo más tenue y sutil, lo que de él ha sobrevivido en el modernismo (Helena Percas, 1958). En 1967, Ediciones de Cultura Hispánica, bajo la dirección de la académica (RAE) Carmen Conde, publica poemas de Tiberti en una antología titulada: Once grande poetisas américo-hispanas, junto a poemas de Delmira Agustini; Gabriela Mistral; Alfonsina Storni; Juana de Ibarbourou; Dulce María Loynaz; Clara Silva; Julia de Burgos; Amanda Berenguer; Ida Vitale; Dora Isella Rusell.

El perfil cosmopolita y la brillante personalidad de la escritora, viajera infatigable en tierras europeas, en particular escandinavas, residente luego en Holanda por algunos años, atrae a grandes intelectuales de su tiempo. En efecto, durante más de una década, a partir de 1965, Tiberti reúne en su residencia de San Isidro, un grupo científico-literario, frecuentado por los escritores Jorge Luis Borges, Victoria Ocampo, Alejandra Pizarnik, Josefina Passadori, Maria de Villarino, Nicolás Cócaro; y los científicos, W. Selman Eggebert, Plinio Rey, Adrian Aten, entre otros. Entre literatura y ciencia, disparidad de intereses armonizados y justificados dado que la escritora era casada con el reconocido científico, experto en energía nuclear, Dr. Gregorio Baro, quien fuera director de la Comisión Nacional de Energía Atómica de la República Argentina.

Obras publicadas

Poesía

Cielo Recto (1947),

Tierra de amapolas (1949),

Las sombras amarillas (1949)

Prosa

Los Títeres (teatro, 1948),

Estimado señor Gris (novela, 1967)

Publicaciones en Antologías y otros

“Elegía” en Alfar, Julio CASAL ed., Año XXIX, (Montevideo), Nº89, 1951.

SARAVI CISNEROS, Roberto, Primera antología poética platense, Editorial Clarida, Buenos Aires, Argentina, julio de 1956, pp. 183-188.

CONDE, Carmen, Once Grandes Poetisas américo-hispanas, Ediciones Cultura Hispánica, Madrid, 1967.

GIMENEZ PASTOR, Marta y José Daniel VIACAVA, Selección poética femenina 1940-1960, Ediciones culturales argentinas del Ministerio de Educación y Justicia, Buenos Aires, Argentina, 1965, pp. 267-270.

MARTINEZ, David, “Poesía argentina actual, 1930-1960”, Ediciones Culturales Argentinas, Ministerio de Educación y Justicia, Dirección General de Cultura, 1961. Pág. 128.

Fuente: Wikipedia

Poemas

(María Dhialma Tiberti)

“Y la nostalgia”

Y a veces la nostalgia desnuda los dedos sobre cada cosa. Y pienso en voces, en gestos lejanos, insustituibles y profundos. Tu mirada donde resbala el color del musgo hacia la última vertiente del otoño, allí donde florecen los pájaros heridos y las gotas de luz y los silencios.

Es tan fácil pensar en tonos distantes cuando golpean en la ventana los ángeles de lluvia y la sombra se estira blandamente inclinada dibujando mapas antiguos e inciertos.

La nostalgia tiene el talle fino y las manos azules. Aprieta las cosas, los aromas; se quiebra en pimpollos salados; se prende fugaz a los objetos, al aire; crece en la luz, se desmaya en una casi sonrisa.

Pienso en tiempo de trigos, en tiempo de ausencias, de lloviznas. En perfiles nítidos, metálicos, inconfundibles entre las multitudes, encendiéndose de pronto, como lámparas. Es tan sencillo construir nombres cuando la tarde se absorbe en sí misma en las violetas y después y después.

Nostálgica

Cuando se está solo sin soledad oyendo rumores imprecisos que nacen en la distancia y buscan su sitio en el mapa de sombras.

Y después aun. Cuando las sonrisas inician sus viajes en derredor de los retratos, y las palabras vuelven, tangibles, en voces tangibles y absurdas. Y en las noches, llenas de ángeles mojados y de ríos lejanos que sollozan entre juncos perdidos.

Ah, después todavía. Porque es tan fácil pensar en lo imposible mientras se humedece el hálito de musgo en tu mirada y ahora realmente, quién sabe dónde aletea, entre qué pájaros. Y a veces la nostalgia esparce sus cabellos junto a mis labios y se arrodilla sobre los espejos, temblando.

Y entonces pienso en voces, en gestos, precisos, definitivos en luz del otoño; otoño en territorio de llanto.

Cuando abril resbalaba lentamente y en tus ojos cerrados se construía un mundo y después, todavía después; cuando pusiste el amor en agua para que no se marchitara. Ah, nostálgica; y ahora que para iluminar un rostro necesito de las lágrimas.

Soy

Yo inventé el tiempo para decir tu nombre. Porque mi voz lo quiso, hubo violetas en verano y glicinas en otoño. Fui quien modeló el espacio para dar cabida a tu sombra. Y porque mis ojos lo pidieron el cielo cambió de tono. Indudablemente, soy la dueña de todo.

Queridos lectores espero que les haya gustado este pequeño vuelo literario.

Aquellos interesados en publicar material de su autoría en Los Palabristas de hoy y de siempre, deben enviar sus escritos como adjunto en Word a la dirección electrónica siguiente: E-mail: monicaacaruso@hotmail.com

Letra Arial 12. Título de la obra, nombre apellido o seudónimo.

Facebook: Revista literaria Los Palabristas de hoy y de siempre

Que tengan un excelente inicio de semana. Hasta el próximo lunes.

 

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