N° de Edición 6960
CulturaLa Matanza

Malvinas: «Cinco décadas, rumbo uno cero cinco, 18 Cóndores hacia las islas»

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Malvinas. En la primavera de 1966 dieciocho militantes peronistas desviaron un avión de pasajeros en pleno vuelo, aterrizaron en Malvinas e hicieron flamear la bandera argentina en las islas irredentas y estudiantes cuya edad promedio no superaba los 22 años.

Viajaban en el vuelo 648 de Aerolíneas Argentinas que unía Buenos Aires-Río Gallegos, su finalidad era recuperar simbólicamente la soberanía y generar contradicciones en el flamante gobierno de Onganía.

Por: Miguel Feniello (*)

A las 8.42 del miércoles 28 de septiembre el avión Douglas DC4 aterrizó en una despareja y barrosa pista de carreras hípicas ubicada atrás de la casa del gobernador. Dardo Cabo fue el jefe de ese operativo quién junto a diecisiete jóvenes armados sembró en distintos puntos de la pista banderas argentinas, luego rebautizaron Puerto Stanley como Puerto Rivero, en homenaje al gaucho entrerriano que gobernó las islas durante varios meses entre 1833 y 1834, luego de rebelarse, boleadoras y facón en mano, junto a otros compañeros, contra los invasores ingleses que los mantenían trabajando en condiciones infrahumanas, para morir heroicamente una década después en la batalla de La Vuelta de Obligado, el 20 de noviembre de 1845 defendiendo nuestra soberanía del invasor anglo francés.

Dardo Cabo entrega una proclama de su puño y letra al gobernador ingles que decía: “Les informamos que nos quedaremos a vivir en tierra argentina e invitamos a usted a plegarse bajo nuestra bandera”.

El sacerdote católico de la isla, Rodolfo Roel, intermedió para que los pasajeros del vuelo se alojaran en casa de los Kelpers, mientras los cóndores permanecían en el avión. Al anochecer el cura oficia una misa dentro de la nave a pedido de Cabo, luego los dieciocho jóvenes cantaron el Himno Nacional.

Al día siguiente, luego de formarse frente al pabellón nacional, cantar nuevamente el Himno, el grupo entregó las armas al comandante de la nave, Fernández García, única autoridad que reconocieron.  Mientras se conocía la noticia, en el país crecía el clima de algarabía, la CGT los declaró héroes nacionales y expresiones de igual tenor eran vertidas por figuras como Arturo Jauretche y Fermín Chávez.

La  acción conmocionó y tuvo en jaque durante 36 horas al gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, que cumplía tres meses de mandato, especialmente porque en ese momento se encontraba de visita no oficial en el país el príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, como presidente de la Federación Ecuestre Internacional, con motivo del Campeonato Mundial de Hipismo que se estaba por realizar en la Argentina

La vorágine y la violencia de los años 70 provocó que los miembros del grupo Comando tomaran diversos rumbos políticos, aquellos que unidos por el amor a la Patria se jugaron la vida en Malvinas ahora estaban definitivamente enfrentados.

Hace pocos años crucé en los pasillos de la Municipalidad de La Matanza a uno de ellos: Norberto Eduardo Karasiewicz (el flaco alambre), con quién compartí una lucha en un espacio sindical; buscaba aún su destino, aunque en sus ojos se podía traslucir que lo había sepultado definitivamente un 28 de septiembre de 1966, durante una lluviosa mañana de primavera en las islas Malvinas, hace exactamente 50 años.

Agrupación Política y Sindical “Volver a Perón”

“un necesario retorno a las fuentes”

(*) Miguel Feniello

Presidente

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