N° de Edición 7199
Cultura

Los Palabristas de hoy y de siempre: Carlos Castro Saavedra

Los Palabristas de hoy y de siempre: Carlos Castro Saavedra.

Estimados lectores: gracias por acompañarnos nuevamente con su lectura a través de Diario NCO desde un sector de Los Palabristas de hoy y de siempre, revista literaria que fundé y dirijo desde el año 2001.

La reseña biográfica de la semana es sobre Carlos Castro Saavedra (MedellínColombia10 de agosto de 1924 – 3 de abril de 1989) fue un poeta colombiano.

Estudió en el Liceo La Paz (I.E) de Envigado y en el Liceo de la Universidad de Antioquia.

Desde muy joven escribió poesías que eran publicadas en los diarios y revistas de la ciudad. Sus primeros libros fueron Fusiles y luceros, en 1946Mi Llanto y Manolete, en 1947, y 33 poemas, en 1949.

Vendrían luego otros 17 libros de poemas. Castro Saavedra consolidó la poesía nacional de alto vuelo en Colombia, su obra está inspirada en la línea de Pablo Neruda.

Gran cantor del dolor humano, el amor, la insatisfacción, la patria y la naturaleza. Con el poema Plegaria de América obtuvo un premio en Berlín, que años más tarde le granjearía, a nivel nacional, el premio Germán Saldarriaga del Valle.

El gran reconocimiento a su obra se dio con el homenaje nacional que el gobierno le rindió entonces. El acto tuvo lugar en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín el 23 de abril de 1986.

Se exaltó entonces el gran aporte que hizo a la literatura Colombiana. Castro es considerado el poeta de la paz, ya que recrea la muerte, pero que establece la existencia de la esperanza hacia una vida mejor.

Su producción literaria fue variada, abarcando diversos géneros literarios como la poesía, la prosa, la novela, el teatro, la literatura infantil y el periodismo.

Escribió la letra de los himnos de muchas instituciones colombianas como la Universidad Gran Colombia de Bogotá, la Universidad de Medellín, el Ingenio Riopaila del Valle del Cauca al igual que el himno del cooperativismo colombiano, el himno al municipio de San Roque – Antioquia, entre otros.

En 1985 creó el Concurso de Cuentos «Jorge Zalamea». En 1990 ese certamen tomó el nombre de su fundador. Actualmente hay un centro educativo en su memoria en La Estrella, Antioquia.

Además, otro gran centro educativo toma su nombre en Puerto Caldas, Risaralda

Aportes a la literatura colombiana

Se exaltó entonces el gran aporte que hizo a la literatura colombiana. Castro es el poeta de la violencia, recrea la muerte, pero para dejar que fluya la voz de la esperanza hacia una vida mejor.

Siguió un camino opuesto al de sus compañeros de generación, quienes saturaron sus obras de temas metafísicos, mientras que Castro se volvió hacia la realidad social en búsqueda de una literatura nacional.

Además de la gran producción en verso, escribió diez libros de prosa poética. A ello debe añadirse las incursiones en el teatro y en los cuentos para niños.

Sus obras en prosa tienen un contenido hermoso y de sabor poético. En ellas la claridad y la sencillez son extraordinarias, lo que hace que un mayor número de personas tengan acceso a su obra.

En sus poemas de amor aparece como un lírico espléndido, y cuidó que en sus composiciones siempre estuviera presente la delicadeza, la melodía y el color.

En 1954 publicó su primera antología personal de poesía denominada Selección poética. En 1962 apareció la segunda con el nombre de Obra selecta y en 1974, Poemas escogidos.

Carlos Saavedra fue colaborador de varios periódicos con columnas tituladas, en El Tiempo, «Zona Verde»; en El Colombiano, «La voz del viento», la cual continuó en El Mundo; y en El Diario, «Luminaria». Murió en Medellín, el 3 de abril de 1989.

Los hijos crearon a su muerte la fundación Carlos Castro Saavedra para la promoción de la literatura. Castro Saavedra dejó una obra prolífica; como dramaturgo escribió Historia de un jaulero (1960) y El trapecista de vestido rojo. Como cuentista, 80 cuentos infantiles.

Obras Relacionadas

Fusiles y luceros (1946).

Mi Llanto y Manolete (1947).

34 poemas (1949).

Los ríos navegados (1951).

Camino de la patria (1951).

Música en la calle (1952).

Despierta joven América (1953).

Escrito en el infierno (1953).

El buque de los enamorados (1959).

Humo sobre la fiesta (1959).

Sonetos del amor y de la muerte (1959).

Toda la vida es lunes (1963).

Aquí nacen caminos (1964).

Caminos y montañas (1966).

Reciente paraíso (1969).

Hojas de la patria (1969).

Canciones para labriegos (1969).

Canciones infantiles en (1969).

Antologías Poéticas

Selección poética (1954).

Obra selecta (1962).

Poemas escogidos (1974).

Obras de teatro

Historia de un jaulero (1960).

El trapecista de vestido rojo.

Otras Obras

Breve antología (1972).

Poesías (1972).

El sol trabaja los domingos (1972).

Donde canta la rana (1982).

Los mejores versos (1982).

Una victoria y una canción (1982).

Las jaulas abiertas (1982).

Oda a Colombia (1987).

Poesía rescatada (1988).

Elogio de los oficios (1961).

Cosas elementales (1965).

Elogio de la Ingeniería (1966).

Cartilla popular (1969).

El libro de los niños (1980).

Cuadros de historia, Pedro Nel Gómez y sus frescos (1982).

Tierra habitable (1982).

Adán y Eva (1982).

Adán ceniza (Premio Jorge Isaacs, Cali (1982)

Agua viva (1988).

Matrimonio de gatos (1988).

Premio Carlos Castro Saavedra

Es epónimo del Premio Carlos Castro Saavedra, de la Fundación Carlos Castro Saavedra de Medellín.

Poemas

Carlos Castro Saavedra

Amor

Un deseo constante de alegría;
una urgencia perenne de lamento
y el corazón, campana sobre el viento

estrenando badajas de elegía.
Morir mil veces en un solo día
y otras tantas quemar el pensamiento

en la resurrección, que es el tormento
de pensar en la próxima agonía.

Ver en pupilas de mujer un llanto
y sorprenderlo convertido en canto

al soñar en un niño que lo vierte.

Esto es amor, candela estremecida
empujando la noche de la vida
hacia la madrugada de la muerte.

::::::::::::::

Ínsula

Como un nocturno vino tu mirada,
amotina mi sangre enardecida
y la noche en mis hombros detenida,

ignora su presencia desolada.

Ya no puede mi voz contra la espada
de silencio que tengo entre la herida,

de saber tu caricia estremecida
pero en oscura cárcel encerrada.

Estoy solo en la costa de tu risa,

y aunque la ofrenda tuya se divisa
mi temor de alcanzarla lo confieso:

Mi corazón – grumete sorprendido –

no se atreve en un mar desconocido
para ganar la isla de tu beso.

:::::::::

Queridos lectores espero que les haya gustado este pequeño vuelo literario.

Aquellos interesados en publicar material de su autoría en Los Palabristas de hoy y de siempre, deben enviar sus escritos como adjunto en Word a la  dirección electrónica siguiente: revistaliterarialospalabristas@gmail.com. Letra Arial 12. Título de la obra, nombre apellido o seudónimo. Facebook: Revista literaria Los Palabristas de hoy y de siempre. Que tengan un excelente inicio de semana. Hasta la próxima.

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