N° de Edición 6671
Cultura

Los palabristas de hoy y de siempre: Guadalupe Dueñas

Los palabristas de hoy y de siempre: Guadalupe Dueñas.

Estimados lectores: gracias por acompañarnos nuevamente con su lectura a través de Diario NCO desde un sector de Los Palabristas de hoy y de siempre. Revista literaria que fundé  y dirijo desde el año 2001.

Por: Mónica Caruso.  Tapiales

E-mail: carussononica@gmail.com

La reseña biográfica de la semana es sobre Guadalupe Dueñas (Guadalajara, Jalisco, 19 de octubre de 1920 – México, DF, 13 de enero del 2002) fue una destacada cuentista y ensayista mexicana del siglo XX.

Era hija primogénita del matrimonio de Miguel Dueñas Padilla, de ascendencia española, y Guadalupe de la Madrid García, prima hermana del expresidente de México, Miguel de la Madrid Hurtado, y nieta de Enrique O. De la Madrid.

Juventud e infancia

Si bien de los segundos años de la vida de Dueñas no existe suficiente bibliografía, en el archivo de la Coordinación Nacional de Literatura se conserva la fotocopia de una entrevista publicada justo después de la muerte de la autora pero que tuvo lugar un día de 1993 en la casa que Dueñas tenía en la avenida Universidad, frente a los Viveros de Coyoacán.

Leonardo Martínez Carrizales, el autor de este documento, tenía el propósito de obtener el material suficiente para elaborar una biografía a la manera en que Víctor Díaz Arciniega había hecho la suya sobre el director de la huelga por la autonomía universitaria, Alejandro Gómez Arias.

Los deseos de Carrizales se vieron frustrados: después de Semana Santa, la escritora no lo admitió de nuevo pues debía prepararse, dijo, en silencio para la muerte.

Dueñas nunca publicó un poema ni hay verso alguno de su autoría, pero siguió escribiendo siempre, donde quiera; “cuadernos y cuadernos de burradas”​ Y no es sino hasta su regreso de Estados Unidos, al Distrito Federal, “con un corazón diferente, con una mente totalmente diversa” que escribió sus primeros cuentos.

Sin embargo, la historia del comienzo literario de Dueñas es todo menos glamurosa y sí, llena de humor, como sus historias mismas. En una feria del libro, el encargado del estante del Fondo de Cultura Económica le permitió poner su auto-publicación a la venta, es decir, unos “cuentitos” forrados “con muy bonitas pinturas, todas chuecas, las vacas deteniéndose en la cola, un éxito, pero no de lo que escribía, sino de lo que pintaba, eso era lo más chistoso”.

La jalisciense recuerda ese evento-hito de su vida literaria con estas palabras:

El pobre muchacho [del FCE] se arriesgó bastante al ponérmelos. Y estaba asombrado. [Decía]: “¡no sabe cómo los compran! ¡Tráigame más!” ¡Pero no se me secaban en el sol! Se me movían, se rayaban. Todos chuecos, llevaban faltas de ortografía… ¡No, fabuloso! Por eso les gustaban más […] En una máquina chiquitita, en una máquina que tiene la letrita pirruñienta ponía las hojitas y las iba haciendo y luego las cosía

Probablemente este hecho no habría tenido mayor trascendencia si no fuera porque, entre los asistentes a la feria se encontraban los nada desdeñables compradores: don Alfonso Reyes, Octavio Paz, Julio Torri. El tal libro-cuento se les hizo tan chistoso, tan caro (10 pesos), que lo compraron. Les dio ternura, dice, pensaron que probablemente era la obra de una viejita con la suficiente autoestima para poner a la venta sus historias. Sin embargo, Emmanuel Carballo quien por aquel entonces colaboraba en el suplemento México en la cultura, vio en el cuento de ‘Mariquita’, algo más que sólo un evento curioso y le habló por teléfono a la escritora para discutir la posibilidad de publicar sus historias:

‘Bueno, ya me imagino que usted es una señora mayor, y que no ha de querer venir [dijo Carballo]’. ‘Sí [contestó la joven Dueñas] ya estoy muy viejecita. Ya nada más salgo cuando alguien me lleva, o con el bastón’. ‘[S]í señorita, yo lo comprendo, pero no tenga usted cuidado, nosotros mandamos a [¿?] para recoger eso; ¿pero tiene usted algún otro?’. ‘Sí […] tengo La tía Carlota’

En realidad, la primera vez que los cuentos de Dueñas tuvieron tinta de imprenta fue en la publicación que dirigían los hermanos Plancarte (Alfonso y Gabriel), Ábside, revista de cultura mexicana. En el número de julio-septiembre de 1954 aparecieron “Las ratas”, “El correo”, “Los piojos” y “Mi chimpancé”, más tarde distribuidos como una plaquette independiente. Y éste fue el inicio de muchas colaboraciones que continuarían durante los siguientes tres años.

Obras

Individual

Las raras y otros cuentos, México, 1954.

Tiene la noche un árbol, México, Fondo de Cultura Económica, Letras Mexicanas, 1958.

No moriré del todo, México, Joaquín Mortiz, 1976.

Imaginaciones, México, Jus, 1977 (pequeñas retratos literario-biográficos de escritores e intelectuales).

Antes del silencio, México, Fondo de Cultura Económica, Letras Mexicanas, 1991

Paises del limbo: Una antología de la narrativa mexicana del siglo XX (2001)

Colectiva

“Pasos en la escalera”, “La extraña visita” y “Girándula”, en Girándula, México, Porrúa, 1973.

“Guadalupe Dueñas” en Los narradores ante el público 2.ª serie, México, Joaquín Mortiz, 1967, pp. 57-65 (conferencia leída en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México).

Antología

Guadalupe Dueñas ¡está de moda…!: ficciones, invenciones, colaboraciones y versiones; testimonio de Vicente Leñero[prólogo de Gerardo de la Cruz], México, ConacultaINBA, 2012 (formato electrónico disponible en línea).

Fuente: Wikipedia

Fragmento

La tía Carlota.

(Guadalupe Dueñas)

…Siempre estoy sola como el viejo naranjo que sucumbe en el patio. Vago por los corredores, por la huerta, por el gallinero durante toda la mañana.
Cuando me canso y voy a ver a mi tía, la vieja hermana de mi padre, que trasega en la cocina, invariablemente regreso con una tristeza nueva. Porque conmigo su lengua se hincha de palabras duras y su voz me descubre un odio incomprensible.
No me quiere. Dice que traigo desgracia y me nota en los ojos sombras de mal agüero.
Alta, cetrina, con ojos entrecerrados esculpidos en madera. Su boca es una línea sin sangre, insensible a la ternura. Mi tío afirma que ella no es mala.
Monologa implacable como el ruido que en la noria producen los chorros de agua, siempre contra mí…

Queridos lectores espero que les haya gustado este pequeño vuelo literario.

Aquellos interesados en publicar material de su autoría en Los Palabristas de hoy y de siempre, deben enviar sus escritos como adjunto en Word a la dirección electrónica siguiente: E-mail: carussomonica@gmail.com

Letra Arial 12. Título de la obra, nombre apellido o seudónimo.

Facebook: Revista literaria Los Palabristas de hoy y de siempre

Que tengan un excelente inicio de semana. Hasta el próximo lunes.

 

 

 

 

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