N° de Edición 6911
Cultura

Los Palabristas de hoy y de siempre

Kobayashi Issa: Los Palabristas de hoy y de siempre 

Los Palabristas

Estimados lectores; Gracias por acompañarnos nuevamente con su lectura a través de NCO desde un sector de Los Palabristas de hoy y de siempre. Revista literaria que funde y dirijo desde el año 2001. La reseña biográfica de la semana es sobre Kobayashi Issa (小林一茶?15 de junio de 1763 – 5 de enero de 1827) fue un escritor japonés, nacido Kobayashi Nobuyuki y apodado Yataro durante su juventud.

Es famoso como autor de haiku.

Por: Mónica Caruso. Tapiales

E-mail: carussomonica@gmail.com

Era la primavera de 1763 en la ciudad de Kashiwabara, en la antigua provincia japonesa de Shinano. Su familia se dedicaba a la agricultura, algo habitual en el Japón feudal del siglo XVIII.

Cuando contaba pocos años, su madre falleció. Pasó a estar a cargo de su abuela y fue entonces cuando el pequeño conoció por vez primera el haiku, de la mano de un poeta del pueblo llamado Shinpo. Sin embargo, su padre tardó poco en contraer matrimonio de nuevo, un matrimonio infeliz. Los problemas con su madrastra no tardaron en aparecer, y tampoco las palizas: Yataro recordaría haber sido golpeado “más de 100 veces en una misma noche“. La situación se hizo aún más insoportable cuando su madrastra dio a luz a su medio hermano.

A la edad de 14 años marchó a Edo, la actual Tokio, enviado por su padre.

Sabemos que fue allí donde retomó el contacto con el haiku. Sus días se alternaban entre su trabajo en un templo budista y sus estudios con los poetas Mizoguchi Sogan y Norokuan Chikua, en la escuela de haiku Katsushika. Su talento no tardó en salir a la luz y Seibi Natsume se convirtió en su mecenas.

Por aquel entonces Issa aún no existía. Sus poemas iban firmados con los seudónimos Kobayashi Ikyo o Nirokuan Kikumei. Fue en 1792 cuando abandonó definitivamente el nombre de Yataro y adoptó el nombre literario de Issa. “Con la primavera / Yataro renació / convertido en Issa“, reza uno de sus haikus.

Tras un viaje por el suroeste del Japón en 1795, Issa publicó su libro de poemas Tabishui.
Los Palabristas

En los años posteriores vivió en diferentes ciudades, conoció la legendaria KiotoOsakaMatsuyamaNagasaki y otras muchas. Pero si bien su fama como poeta se acrecentaba, Issa conoció durante muchos años la pobreza. Años en los que se vio obligado a trabajar duramente y a realizar frecuentes viajes. Incluso volvió alguna vez a su tierra natal.

Allí, en Kashiwabara, su padre falleció víctima de la fiebre tifoidea. Los problemas volvieron a surgir con su madrastra y su hermanastro, que le impidieron durante 13 años heredar las propiedades que su padre siempre deseó que fueran para él. En el Diario de la muerte de mi padre (1801) relata los pleitos y los detalles de la enfermedad de su padre. De él dice que, a pesar de la enfermedad que le devoraba, “sonreía alegre a todo el que le ofrecía veneno, y despreciaba al que le obligaba a tomar medicinas“. El cuerpo fue incinerado de acuerdo con los ritos budistas, e Issa guardó sus huesos.

En los comienzos de 1810 decidió instalarse definitivamente en Kashiwabara y se casó con una joven del pueblo. Tenía ya 50 años, pero no le esperaba un feliz retiro; al contrario, aquella fue la época más terrible de su vida. En los 10 años siguientes vio morir a sus 4 hijos, y también a su mujer en el parto del último de ellos. Volvió a casarse, ya con 62 años, pero se divorció a los pocos meses. Aún se casó por tercera vez. Entonces su casa se incendió, y volvió a la más absoluta pobreza.

Los últimos meses de su vida los pasó en un almacén con piso de tierra. Murió en el invierno de 1827, sin llegar a ver el nacimiento de su última hija.

Fuente: Wikipedia / a media voz

Voces

Para el corazón
que no duda,
las blancas flores del ciruelo.

Las flores han caído:
ahora nuestras mentes
están tranquilas.

Mientras dormía profundamente,
muy fatigado,
la primavera tocaba a su fin.

El mendigo
tiene el cielo y la tierra
como ropa de verano.

Silencio:
una hoja se hunde
en el agua clara.

La noche es larga;
el sonido del agua
dice lo que pienso.

Escuchamos los insectos
y las voces humanas
con distintos oídos.

El año se va:
oculto mis canas
a mi padre.

Primavera

En cada puerta,
La primavera ha empezado
Con el barro en los zuecos.

La primavera ha llegado
Con toda sencillez:
Un ligero cielo amarillo.

Cuando envejecemos,
Incluso la duración del día
Es causa de lágrimas.

Click, clack,
El hombre se acerca en la niebla. –
¿Quién es?

También hoy, también hoy,
Viviendo en la niebla,
Una pequeña casa.


Un día de niebla y bruma:
Sin duda los Habitantes del Paraíso
Están aburridos y lánguidos.

¡Flores de cerezo en la noche!
Cómo ángeles
Descendiendo del cielo.

Después de que oscureciera
Quise cambiar
La manera cómo lo injerté.

Una hermosa cometa
Se alza desde
La barraca del mendigo.

La urraca
Se limpia sus patas lodosas
En las flores del ciruelo.


Pequeño gorrión,
Apártate, apártate del camino,
El señor Caballo se acerca.


Un exhausto gorrión
En medio
De un montón de niños.


Echar arroz también
Es un pecado:
Las gallinas se pelean entre ellas.


El cervato
Se quita de encima a la mariposa,
Y sigue durmiendo.


La mariposa revoloteaba
Como desesperada
De este mundo.

La mariposa voladora:
Yo me siento
Una criatura del polvo.

No parece
Muy ansioso por florecer,
Este ciruelo en la puerta.


Nosotros, seres humanos,
Retorciéndonos entre
Las flores que se abren.

¡Qué extraño,
Estar tan vivo
Bajo las flores del cerezo!

Flores esparciéndose :
El agua que queremos beber,
En la niebla, lejos.

En la caída de las flores,
No ven ningún Buda,
Ninguna Ley.

Bajo la luna y las flores
Cuarenta y nueve años
De infructuoso vagabundeo.

Simplemente confía:
¿No revolotean así
También los pétalos?

Frases

-Cubierto de mariposas el árbol muerto florece.

-Habiendo cambiado de ropa me siento, pero muy solo.

-Sentirán nostalgia los días de neblina las ninfas del cielo?

Queridos lectores espero que les haya gustado este pequeño vuelo literario.

Aquellos interesados en publicar material de su autoría en Los Palabristas de hoy y de siempre, deben enviar sus escritos como adjunto en Word a la dirección electrónica siguiente: E-mail: monicaacaruso@hotmail.com

Letra Arial 12. Título de la obra, nombre apellido o seudónimo.

Facebook: Revista literaria Los Palabristas de hoy y de siempre

Que tengan un excelente inicio de semana. Hasta el próximo lunes.

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