N° de Edición 6960
Cultura

Edith Wharton: Los Palabristas de hoy y de siempre

Edith Wharton: Los Palabristas de hoy y de siempre

Estimados lectores;

Gracias por acompañarnos nuevamente con su lectura a través de NCO desde un sector de Los Palabristas de hoy y de siempre.

 

Revista literaria que funde y dirijo desde el año 2001. La reseña biográfica de la semana es sobre Edith Wharton, de soltera Edith Newbold Jones (Nueva York24 de enero de 1862 – Saint-Brice-sous-ForêtFrancia11 de agosto de 1937)

Por: Mónica Caruso. Tapiales

E-mail: lospalabristas@hotmail.com

 

Nació en una familia rica que le proporcionó una sólida educación privada.

 

Combinó su privilegiada posición con un natural ingenio para escribir novelas y relatos, que destacaron por su humor, carácter incisivo y escasez de acción narrativa. Asimismo, trabajó en diversas publicaciones.

 

En 1885, a la edad de 23 años, Edith se casó con Edward (Teddy) Robbins Wharton, doce años mayor que ella.

 

Se divorciaron en 1913 por las repetidas y públicas infidelidades de su marido, que la afectaron mental y físicamente.

 

Durante algunos años, al final de su tumultuoso e infeliz matrimonio, mantuvo un idilio con William Morton Fullerton (1865–1952), periodista estadounidense que trabajaba en el diario The Times.

 

Fullerton era bisexual y alternaba su relación con la escritora con un romance con Lord Ronald Coger, rajá de Sarawak.

Éxitos de crítica y Primera Guerra Mundial

 

Desde fines del siglo XIX, Wharton produjo un gran número de novelas, libros de viajes, relatos (entre los que destacan algunos cuentos de fantasmas memorables) y poemas.

 

En 1902 publicó una novela histórica titulada El valle de la decisión (The Valley of Decision).

 

La crítica considera como su primera gran novela La casa de la alegría (The House of Mirth, 1905), una historia que ironiza sobre la aristocracia financiera neoyorquina de la que ella misma era un miembro destacado.

 

Edith Wharton era una gran admiradora de la cultura y arquitectura europea, lo que le hizo cruzar el Atlántico un total de 66 veces antes de morir.

 

 

En 1907 se estableció definitivamente en Francia, donde fue discípula y amiga de Henry James.

 

Primero se instaló en París y a partir de 1919 en sus dos casas de campo, Pavilion Colombe en la cercana Saint-Brice-sous-Forêt y en el antiguo convento de Sainte-Claire le Château en Hyères al sudeste de Francia.

 

De esta época destaca su novela corta Ethan Frome, una trágica historia de amor entre personas corrientes ambientada en Nueva Inglaterra, que se publicó en 1911.

 

En opinión de muchos críticos, este libro alcanza, por su sencillez, una universalidad que no tienen sus novelas de sociedad.

 

Ella vivía en la muy de moda Rue de Varenne en París cuando comenzó la Primera Guerra Mundial y usando sus altas conexiones con el Gobierno francés, consiguió permisos para viajar en motocicleta por las líneas del frente.

 

Wharton describe esa experiencia en una serie de artículos que posteriormente se recopilarían en el ensayo Fighting France: From Dunkerque to Belfort (1915).

 

Durante la guerra también, trabajó para la Cruz Roja con los refugiados, por lo que el gobierno francés le otorgó la cruz de la Legión de Honor.

 

Su labor social fue muy extensa, Wharton dirigió salas de trabajo para mujeres desempleadas, celebró conciertos para dar trabajo a músicos, apoyó hospitales para tuberculosos, y fundó los American Hostels para ayudar a los refugiados belgas.

 

En 1916, editó un volumen titulado El libro de los sin techo (The Book of the Homeless) reuniendo escritos, ilustraciones y partituras de los más grandes nombres del mundo de la creación artística del momento.

 

Al acabar la guerra, volvió a Estados Unidos, país que no volvería a pisar.

Aunque no formaban parte del refinado mundo de la autora, Edith Wharton quedó fascinada y luchó por el reconocimiento de la comunidad artística de Montmartre y Montparnasse.

 

Fue miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras (1926) y del Instituto Nacional de las Artes y las Letras.

 

El gobierno de Estados Unidos le concedió la medalla de oro de este último Instituto Nacional en 1924, y fue la primera mujer en alcanzar tal distinción.

Últimos años

 

Su obra más conocida es La edad de la inocencia (The Age of Innocence) de 1920, que ganó el premio Pulitzer en 1921.

 

Como en esos años Edith Wharton hablaba fluidamente francés, muchos de sus libros fueron publicados tanto en inglés como en francés. En 1923, fue la primera mujer nombrada Doctor honoris causa por la Universidad de Yale.

 

Fue amiga y confidente de muchos intelectuales de su tiempo. Henry JamesFrancis Scott FitzgeraldJean Cocteau y Ernest Hemingway fueron invitados suyos en alguna que otra ocasión. También fue una buena amiga del presidente reformador Theodore Roosevelt.

 

Edith Wharton fue ampliamente respetada, además, como paisajista y asesora de estilo en su tiempo y escribió algunos libros decisivos al respecto, como La decoración de casa (The Decoration of Houses) y Villas italianas (Italian Villas).

 

The Mount, su finca en LennoxMassachusetts, fue diseñada por la escritora y ejemplifica sus diseños.

 

Continuó escribiendo hasta su fallecimiento el 11 de agosto de 1937 en Saint-Brice-sous-Forêt, en la región de Île-de-France, cerca de París. Está enterrada en el cementerio de Gonards en Versalles.

 

Su última novela, Las bucaneras (The Buccaneers) quedó inconclusa en el momento de su muerte. Marion Mainwaring terminó la historia después de un minucioso estudio de las notas y la sinopsis que Wharton dejó escritas.

 

La novela fue publicada en 1938 en su versión incompleta y en 1993 en la definitiva.

Estilo literario

Una de las características de muchas de sus novelas es el frecuente uso de la ironía. Habiendo crecido en la clase alta de la sociedad de la preguerra, Wharton se convirtió en una de las más astutas críticas de este grupo social.

Mostró en algunas de sus obras como La casa de la alegría o La edad de la inocencia la estrechez de miras y la ignorancia de la alta sociedad a través de un hábil uso de la ironía.

Solía usar Wharton el vocabulario y dicción propios de esta clase social neoyorquina en sus prácticas rituales y costumbres como recurso para mostrar lo particular de su existencia.

Precisamente el conocimiento personal que tenía de ese grupo social hizo que sus escritos de ficción fueran verídicos, casi ensayos sobre los usos y convencionalismos de una parte de la sociedad que permanecía oculta para el gran público.

Eso sí, sus escritos gozan de gran hondura psicológica en el retrato de sus personajes, en especial en situaciones en los que la buena compostura indicaba que debían quedar silenciados y que gracias a la destreza literaria de Wharton, abren sus mentes a los lectores.


Novelas más destacadas

1892 – Bunner Sisters, publicada en 1916 en el volumen titulado Xingu and other storiesLas hermanas Bunner

1900 – The Touchstone. Trad.: La piedra de toque, vertido por Laura Naranjo.

1901 – Crucial Instances.

1902 – The Valley of Decision. Trad.: El valle de la decisión.

1903 – Sanctuary.

 

1905 – The House of Mirth. Trad.: La casa de la alegría, Planeta, Ediciones del Bronce,

Alba, 2008

 

1907 – The Fruit of the Tree. Trad.: El fruto del árbol

1907 – Madame de Treymes. Trad: Madame de Treymes, Península, 1997,

1998, novela corta.

 

1911 – Ethan Frome. Trad.: Ethan Frome, Buenos Aires, Centro Editor de Amética Latina, 1977; Montesinos, 1981  Nuevas Ediciones de Bolsillo, 2009

 

1912 – The Reef. Trad.: El arrecife, Alba, 2002, vertido por J. J. Zaro; y en Nuevas Ediciones de Bolsillo, 2004,

1913 – The Custom of the Country. Trad: Las costumbres del país, Destino,

 

1990, ISBN 978-84-233-1888-9; y 1995,  y Las costumbres nacionales, Alba, 2007,

1917 – Summer. Trad.: Estío, Grijalbo, 1995, y RBA, 2004,

1918 – The Marne

 

1920 – The Age of Innocence. Trad.: La edad de la inocencia Tusquets, 1984, y Bruguera, 1984,  2010

1921 – The Old Maid. Trad.: La Solterona, Mondadori, 2000

 

1922 – The Glimpses of The Moon. Trad.: Reflejos de luna, Ediciones B, 1996

1923 – A Son At The Front. Trad. Un hijo en el frente, Tusquets, 1998,

 

1925 – The Mother’s Recompense. Trad. La renuncia, Lumen, 2003, ISBN 978-84-264-1347-5; Nuevas Ediciones de Bolsillo, 2004,

1927 – Twilight Sleep. Trad. Sueño crepuscular, Tusquets, 2003,

 

1928 – The Children. Trad. Los niños, Alba, 2005

1929 – Hudson River Bracketed

1930 – Certain People

1932 – The Gods Arrive

 

1933 – Human Nature

1938 – The Buccaneers. Trad.: Las bucaneras, novela terminada por Marion Mainwaring, según las notas encontradas a su muerte.

1977 – Fast and Loose. Trad.: Atado y suelto; publicada póstumamente.

 

Old New York. Tr.: Vieja Nueva York, Ediciones Destino, 1989, cuatro novelas.

La carta, Ediciones del Bronce, 1999 Fighting France.

 

Un hijo en el frente, Tusquets, 1998

 

 Ida. Tr.: Ida, Mondadori, 1988, novela corta, vertida por Teresa de la Vega.

La mujer y el amor, Alba, Obra Completa,

 

 Fiebre romana, Navona, 2010, novela corta

Almas rezagadas, Nortesur, 2009, novela corta

 

Edith Wharton

Una mirada atrás (fragmento)

«La vejez no existe; sólo existe la pena. Con el paso del tiempo he aprendido que esto, aunque cierto, no es toda la verdad.

 

Otro generador de vejez es el hábito: el mortífero proceso de hacer lo mismo de la misma manera a la misma hora día tras día, primero por negligencia, luego por inclinación, y al final por inercia o cobardía.

 

Afortunadamente, la vida inconsecuente no es la única alternativa, pues tan ruinoso como la rutina es el capricho.

 

El hábito es necesario; es el hábito de tener hábitos, de convertir una vereda en camino trillado, lo que una debe combatir incesantemente si quiere continuar viva.

 

Pese a la enfermedad, a despecho incluso del enemigo principal que es la pena, una puede continuar viva mucho más allá de la fecha usual de desintegración si no le teme al cambio, si su curiosidad intelectual es insaciable, si se interesa por las grandes cosas y es feliz con las pequeñas.

 

Mientras ordenaba y escribía mis recuerdos, he aprendido que estas ventajas no dependen generalmente de los méritos propios y que es probable que yo deba mi vejez dichosa al antepasado que me dotó de tales cualidades.

 

Otra ventaja (igualmente accidental) es que yo no recuerdo por mucho tiempo mis enfados.

 

Raramente olvido una ofensa a mi espíritu, ¿quién la olvida? La vida la recubre con un rápido bálsamo, y queda registrada en un libro que raras veces abro.»

Fuente: Wikipedia / epdlp

 

Queridos lectores espero que les haya gustado este pequeño vuelo literario.

Aquellos interesados en publicar material de su autoría en Los Palabristas de hoy y de siempre, deben enviar sus escritos como adjunto en Word a la dirección electrónica siguiente: E-mail: lospalabristas@hotmail.com

 

Letra Arial 12. Título de la obra, nombre apellido o seudónimo.

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Que tengan un excelente inicio de semana.

Hasta el próximo lunes.

 

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