N° de Edición 6708
actualidad

Se Olvidaron De Él – Fallece Belgrano. Por: Dr. Juan Carlos Amarilla

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San Martín lo recordó

No es que pretenda ser melodramático al escribir -si seguramente le pongo una carga emotiva  bastante importante a mis notas- de eso no tengo dudas, pero ocurre que es más sanguíneo lo mío, un torrente adrenalítico guaraní, mi sangre correntina porasí decirlo, a veces sube el nivel del termómetro!!

Así las cosas, San Martín se aprestaba a intentar cerrar todos los aprestos militares para continuar con la campaña libertadora al Alto Perú, y en esas esperas vanas de obtener de Buenos Aires…algún que otro magro dinero o pertrechos militares, (sabido es que Bernardino Rivadavia no lo quería…);  se enteró de una noticia muy triste, con profundo pesar y sus ojos negros se llenaron de brillo de golpe¿y porqué esta reacción, por así decirla, también sanguínea? Pues se acaba de enterar, que un gran compañero de lucha, quizás a quien más había aprendido a respetar y a querer, Manuel Belgrano, político, abogado, militar, tremendo orador,  había muerto sumido en la total pobreza, en medio de esa Buenos Aires centralista que le daba constantemente la espalda a él el otro militar en plena lucha; esa Buenos Aires sumidad en la más agobiada guerra civil, y por ende la muerte de uno de sus hijos, paso desapercibida.

Sí! Lo que usted acaba de leer, ese luctuoso día 20 de junio del año 1820, a las 7,00 de la mañana, dejaba el mundo de los mortales para pasar a la Gloria Eterna, a sus aún jóvenes  50 años; un periódico de Buenos Aires, se acordó de Don Manuel, “El Despertador Teofilantrópico”, dirigido por el padre Castañeda, se ocupó del héroe y prócer argentino fallecido: “Es un deshonor a nuestro suelo, es una ingratitud que clama el cielo, el triste funeral, pobre y sombrío que se hizo en una iglesia junto al río, al ciudadano ilustre general Manuel Belgrano”.

Los diarios oficialistas de entonces: “La Gaceta” y el “Argos” ni se percataron del fallecido.(1)

 

Por: Dr. Juan Carlos Amarilla  

jcamarilla961@gmail.com

 

Un último gesto

La sencillez, humildad y nobleza que siempre lo caracterizaron, un día antes de fallecer por carecer de dinero alguno -mucho menos bienes-  le pagó  a su médico, entregándole  el único bien que poseía, su reloj de bolsillo de oro, que lo había recibido como regalo del rey Jorge III de Inglaterra. 
(2)

La lápida de su tumba fue improvisada con el mármol de una cómoda de su casa y en ella fueron escritas estas palabras “Aquí yace el general Belgrano”. Fue enterrado –por su voluntad expresada en su testamento– en la entrada  de la Iglesia del Rosario del Convento de Santo Domingo, amortajado con el blanco hábito de la orden los dominicos, ya que pertenecía a la Tercera Orden de Santo Domingo. Cerca de su tumba también estaban enterrados los restos de sus padres y otros personajes como Martín de Álzaga.
Anarquía

Nos hemos llegado a sorprender, los argentinos – no hace más de 15 años atrás y en el medio de una gran crisis social y económica-  de que en una semana tuviéramos cinco  Presidentes de la Nación, o que al producirse el derrocamiento del desgastado Presidente Constitucional Dr. Arturo Frondizi,  tuviéramos  tres titulares del ejecutivo a la vez; esto viene a cuento de que justamente y entonces justamente el día que Belgrano nos dejaba,  se encontraba sumida en una total anarquía  y una grave crisis política  la gobernación  de la provincia de Buenos Aires, por la existencia de tres gobernadores –Idelfonso Ramos Mejía, Miguel Estanislao Soler y el Cabildo–, por lo que este fue otro motivo para que la  muerte  de Belgrano pasara desapercibida.
Reparaciónhistórica

Entre los tantos héroes y con el tiempo heroínas y mujeres destacadas de la política, y de diversos intereses y profesiones que pasaron por el Colegio Jesuita San Carlos, hoy Colegio Nacional de Buenos Aires,  también desfilópor sus aulas y claustros el  estudiante  Manuel Belgrano.(3)

El 8 de julio se realizó la procesión cívica, que congregó gran número de jóvenes, sobre todo estudiantes. Recorrió la Avenida de Mayo desde la plaza Lorea, donde se organizó, hasta el monumento a Belgrano, en la Plaza de Mayo; subido en el  pedestal, eljoven Souto y en nombre de los estudiantes les habló llamando a la gratitud nacional a reparar el olvido que sufrían los restos mortales de Belgrano, sepultados humildemente en el atrio de la iglesia de Santo Domingo, e invitó al pueblo a que constituyera una comisión representativa para costear por suscripción pública un mausoleo que conservara los restos del héroe.

Colecta de los fondos

La suscripción pública que debería cerrarse en junio de 1896, reunió una cantidad considerable de fondos; el  Congreso Nacional, dio su apoyo,  en 1896 sancionando la ley 3363, por la que daba un aporte de cincuenta mil pesos para la colecta. Su ejemplo fue seguido por las legislaturas de varias provincias. Otras instituciones, como el Ejército y la Armada, al igual que el comercio, asociaciones, escuelas y particulares contribuyeron con su aporte. La colecta siguió por más tiempo del fijado inicialmente y cuando se cerró había en caja 107.725 pesos con 25 centavos, suma muy importante para la época.

En el año 1896, los jóvenes promotores de la construcción del mausoleo de Belgrano, nombraron una Comisión compuesta por legisladores nacionales para que redactase la base del concurso para la ejecución de la obra. Esta estaba integrada por los Senadores Nacionales Bartolomé Mitre y Julio A. Roca, Doctor Carlos Pellegrini y Doctor Bernardo de Irigoyen, y los Diputados Nacionales Doctor Manuel Mantilla, Doctor Benjamín Giménez, señor Mariano de Vedia y Doctor Adolfo Dávila.(3)

 Escultores argentinos y extranjeros

Para la confección de los proyectos se invitó al concurso a escultores argentinos, italianos y franceses. Las Embajadas en Roma y en París se movilizaron para despertar el interés de los principales artistas del mundo. Aquí fueron asesores del jurado el arquitecto Dormal, el ingeniero Agrelo y el artista Eduardo Schiaffino. El trámite del concurso fue largo y engorroso, pero al fin la obra le fue adjudicada al escultor italiano EttoreXimenes, quien la realizó, previas algunas modificaciones al proyecto original, y es la que hoy podemos admirar en el atrio de la iglesia del Convento de Santo Domingo.La obra fue inaugurada el 20 de junio de 1903, siendo el General Julio Argentino Roca, presidente por segunda vez.

 

Dimensiones del Mausoleo

El mausoleo, desde el suelo hasta la parte superior del sarcófago, mide casi nueve metros. El basamento es de mármol de Carrara. Las estatuas laterales, que simbolizan “El Pensamiento” y “La Acción”, al igual que los bajorrelieves, son de bronce. Las cuatro estatuas de los ángeles están vaciadas en aluminio y la reja que rodea al mausoleo es de hierro.

En la reja, también de hierro, que circunda el atrio se encuentra la llama votiva. El sarcófago está coronado por un yelmo que tiene un águila que simboliza la potencia más elevada, el genio y el heroísmo. Atendiendo al carácter polivalente del símbolo podemos decir que el águila alude a las alturas, al espíritu identificado con el sol y al principio espiritual. Es el principio celestial en lucha con lo telúrico octónico. El águila conduce a las almas a la inmortalidad. En el cristianismo representa al mensajero celestial y según Dante es el pájaro de Dios.
Símbolos

El simbolismo de “El Pensamiento” alude, a las ideas que tenía Belgrano, de ser un  hombre comprometido con la producción intelectual, con la meditación y con el esfuerzo racional.

Belgrano fue de profesión abogado, por vocación economista, siendo pionero en el desarrollo de la ciencia económica en el Río de la Plata. Ocupó el cargo de secretario del Consulado, institución económica de la que se valió para promover reformas que favoreciesen el desarrollo de la agricultura, las artesanías y el comercio. Se opuso al monopolio y reivindicó el libre comercio. Pero el imperio de las circunstancias hicieron de Belgrano un militar.

“La Acción” alude a sus campañas militares. Los dos bajorrelieves evocan la creación de la bandera nacional y sus triunfos en las batallas de Tucumán (1812) y Salta (1813). Estos triunfos belgranianos permitieron a la revolución recuperar por segunda vez el Alto Perú (Bolivia) y proyectarse hacia la unidad americana.

Una cinta que rodea al  mausoleo dice “StudisProvehendis” (Proveedor de Estudios) con lo cual se alude al destino que Belgrano les dio a los 40.000 pesos con los cuales el gobierno le recompensó por sus victorias: Belgrano quiso que este dinero fuese destinado a la construcción de cuatro escuelas públicas en el interior del país. “El Pensamiento” y “La Acción” nos muestran la dimensión de un hombre que conjugaba los libros con la espada para liberar la América del Sur. Porque para ser libres no basta con la independencia por medio de las armas, sino que esta se afianza y consolida con la educación y la cultura de las nuevas generaciones.  A la fecha no está muy claro si esas cuatro escuelitas fueron construidas finalmente y en que parte de la Argentina profunda se encontrarían.

Este Mausoleo,  fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1946. El mausoleo es una alegoría al noble guerrero y a su lucha abnegada por la libertad y la independencia.(3)

Fuentes:

  • “La Voz del Gran Jefe”, Felipe Pigna, Editorial Planeta, 2014, Buenos Aires, páginas 365/66.
  • 2)http://argentinamundo.com/Historia-argentina.-El-Mausoleo-de-Belgrano-en-Buenos-Aires/453
  • INSTITUTO NACIONAL BELGRANIANO, Belgrano. Los ideales de la patria. Buenos Aires, Manrique Zago ediciones, 1995, p.p.99-102.

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